Sucesos: SUCE-09 Fuga durante el clásico rosarino

Corresponsalía Rosario Cuando Rosario se preparaba para palpitar el clásico, donde estaban destinados 1.250 uniformados, ayer al mediodía se fugaron siete presos de la comisaría 21§, ubicada en el barrio Santa Lucía, donde antes de huir por los techos y la puerta del penal los reclusos golpearon a tres efectivos policiales, entre los que se encontraba el jefe de la seccional, que terminó internado con pérdida de conocimiento. Por la tarde, efectivos de la Unidad Regional II recapturaron a tres de los fugados, mientras que el resto era buscado intensamente esta mañana.

El incidente que terminó con la fuga de siete presos comenzó ayer al mediodía, poco después de las 13, cuando dos guardias abrieron las puertas que dividen la comisaría del penal para llevarle la comida y botellas de agua congelada a los reclusos, que en ese momento llegaban a 30.

En ese momento, uno de los detenidos golpeó al cabo de cuarto y lo redujo con una chuza, mientras que otro policía que lo acompañaba logró escapar y avisar a sus superiores. Según fuentes policiales, un efectivo que estaba en la guardia de la seccional realizó disparos al aire con una escopeta para disuadir a los presos. Un recluso resultó herido por una perdigonada.

El jefe de la seccional, Sergio Roland, se llevó la peor parte, porque cuando los presos comenzaron a replegarse hacia la parte trasera del penal recibió un golpe en la cabeza con una pala. Otro policía fue herido de un palazo en un hombro. Ambos uniformados fueron derivados luego al Centro de Emergencias Rosario (CER), donde quedaron internados hasta la medianoche. Roland sufrió un golpe en la cabeza, que le provocó la pérdida de conocimiento y una sutura de seis puntos en el cuero cabelludo. Otro efectivo sufrió luxaciones en varias partes del cuerpo.

Mientras se producía la gresca, un grupo de internos aprovechó para escapar. Algunos lo hicieron por la puerta principal de la comisaría y otros por los techos.

Los investigadores de la URII interpretaron que los reclusos organizaron la huida unas horas antes de que comenzara el clásico entre Rosario Central y Newell's, donde habían sido destinados 1.250 efectivos para el operativo en el Coloso del Parque. De esa manera, los fugados se garantizarían que no los iban a buscar por unas cuantas horas.

Entre los internos que se fugaron hay uno que es un preso con innumerables antecedentes. Pablo Cantero, es uno de los líderes de la banda de Los Monos, tristemente conocidos en barrio Las Flores, en el sur de Rosario, donde mantienen una histórica rivalidad con otra banda de delincuentes conocida como Los Garompas.