AFP-TÉLAM-EFE
Los estadounidenses votaban hoy para designar a su presidente número 44, en una elección histórica ya que de ella surgirá el primer jefe de Estado negro o la primera mujer que alcanza la vicepresidencia del país.
Los primeros colegios electorales abrieron simbólicamente hoy a la medianoche en dos localidades de New Hampshire (noreste), Dixville Notch, según imágenes difundidas por la televisión CNN, y Hart's Location, que juntas representan apenas 120 habitantes.
En Dixville Notch, 15 electores habían votado a favor de Barack Obama y 6 por John McCain, indicó CNN en su página de Internet, y añadió que es la primera vez que esta localidad se inclina por un candidato demócrata desde 1968.
En un país con seis husos horarios, las oficinas de Vermont (noreste) estaban abiertas para los más madrugadores desde las 5 locales (las 7 hora argentina), al igual que la gran mayoría de las mesas de sufragio en la costa este, que lo harán entre esa hora y las 12 GMT (las 10 hora argentina).
El resto de Estados Unidos comenzará a votar entre las 13 y 15 GMT, mientras que Alaska se une a las 16 GMT y Hawai a las 17 GMT.
Los primeros resultados del comicio podrían ser anunciados hacia las 23 GMT (las 21 hora argentina) por las grandes cadenas estadounidenses, en base a sondeos a boca de urna.
Los sondeos de intención de voto sobre los dos principales candidatos a la Casa Blanca daban un día antes de la elección amplia ventaja al aspirante demócrata, el senador negro Barack Obama, frente a su septuagenario contrincante, el republicano John McCain.
Hasta último momento, los contendientes se mantuvieron en activa campaña de un lado a otro del país: ayer McCain asistió a mitines en siete Estados, desde Florida, en el sudeste, hasta Arizona, en el suroeste.
"Llevaremos a Estados Unidos en una nueva dirección. Los encuestadores puede que no lo sepan y los demócratas puede que no lo sepan, pero "Mac está de regreso' y vamos a ganar esta elección", dijo McCain en Tampa, Florida.
"Soy estadounidense y elijo pelear. No pierdan la esperanzas, sean fuertes, tengan coraje y peleen", exhortó McCain, citado por la cadena CNN, antes de continuar su gira por Pennsylvania, Tennessee, Indiana, Nuevo México y Nevada.
Para el bando demócrata, el último día de campaña se vio dramáticamente sacudido al conocerse la muerte de la abuela materna de Obama, Madelyn Dunham, de 86 años. El propio nieto fue el encargado de anunciar el fallecimiento de quien lo crió a partir de los 10 años, cuando su madre trabajaba en Indonesia. Obama, hijo de padre keniano y madre estadounidense blanca, había interrumpido súbitamente su campaña días atrás para ir a ver a su convaleciente abuela a Hawai.
Anoche, Obama no logró retener las lágrimas durante un mitin en Carolina del Norte (este).
Secándose las lágrimas, Obama elogió a su abuela Madelyn Dunham como uno de los "héroes silenciosos" de Estados Unidos y lanzó una apasionada promesa para trabajar para tales héroes si es elegido a la Casa Blanca.
"Era uno de esos héroes silenciosos que tenemos en todo Estados Unidos. No son famosos. Sus nombres no están en los diarios", dijo Obama. "Pero trabajan duro todos los días. Cuidan de sus familias. Se sacrifican por sus hijos y sus nietos. No tratan de llamar la atención. Sólo tratan de hacer lo correcto", añadió.
"Eso es por lo que estamos peleando (...) Podemos traer un cambio a Estados Unidos para asegurarnos que su trabajo y su sacrificio sean reconocidos", concluyó Obama.
Después, el demócrata dirigió su discurso a uno de los Estados clave.
"Tengo una sola palabra para ti, Florida: "mañana'. Estamos a un día de cambiar a Estados Unidos", dijo confiado Obama ante 9.000 seguidores en Jacksonville, antes de volver a advertir que nada está definido, pese a su ventaja en las encuestas.
"Esto está reñido aquí en Florida. Esto va a estar reñido en todo el país", agregó el senador demócrata, antes de viajar a Carolina del Norte y Virginia como parte de su audaz estrategia de fin de campaña de desafiar a McCain en bastiones republicanos.
El próximo presidente heredará un Estados Unidos comprometido en varios frentes: en el económico, una situación deplorable, con el país al borde de la recesión y en medio de la peor crisis financiera desde la de 1929. Y en el militar, con dos guerras en marcha y sus fuerzas superexigidas en Irak y Afganistán.
Los dos principales candidatos a suceder a George W. Bush representan dos generaciones diferentes: Barack Obama tiene 47 años y John McCain, 72. Sus valores y visiones son muy diferentes, aún cuando ambos aseguran encarnar el cambio necesario para el país.
El factor raza sigue una incógnita a la hora de emitir el voto, cuando el importante aumento de inscripciones en los padrones electorales permite augurar una gran participación de jóvenes -que votan por primera vez- y según algunos analistas, entre 130 y 150 millones de ciudadanos sufragarán hoy, contra los 120 millones que lo hicieron en 2004 y los 105 millones de 2000.
El voto anticipado, válido en unos treinta Estados como medida para reducir la afluencia a las mesas de votación hoy, fue aprovechado por más de 29 millones de electores, en su mayoría demócratas, según una encuesta de la universidad George Mason.
El día de hoy también, los estadounidenses eligen a su presidente y vicepresidente, y renuevan un tercio de las 100 del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes, unas 435 bancas.
En medio de expectativa mundial, los comicios coronarán el proceso electoral más largo y más caro de la historia en Estados Unidos, que empezó en enero pasado con las internas partidarias y movilizó más de 1.400 millones de dólares.
Durante meses reñida, la campaña perdió su paridad cuando el estallido de la crisis financiera, a mediados del mes pasado, empezó a perjudicar a McCain por su vínculo con Bush, considerado por muchos responsable de la debacle económica y a punto de terminar su segundo mandato con una popularidad de apenas un 23%.
La última encuesta de Gallup-USA Today antes de los comicios mostró ayer a Obama 11 puntos por encima de McCain a nivel nacional, 55% a 44%.
"Se necesitaría un vuelco de último momento en la preferencia de los votantes para que McCain supere su desventaja con Obama", dijo la encuestadora.
En tanto, según la web especializada RealClearPolitics, que monitorea el proceso eleccionario estadounidense (www.realclearpolitics.com), el aspirante demócrata logra un 51,2% de los votos mientras el republicano alcanza un 44,2%.
Al margen de los resultados que arrojan las encuestas hace semanas, los analistas opinan que el eje de la elección en Estados Unidos pasa indefectiblemente por tres Estados, Pennsylvania, Florida y Ohio.
Estos tres Estados claves son -entre aquellos que aún no tienen un claro ganador- los que más votos reparten para el Colegio Electoral.
Florida otorga 27, Pennsylvania 21 y Ohio 20 y si bien hay otros Estados de tamaño mayor o similar, nadie duda de a quién otorgarán sus "votos electorales". California (55), Nueva York (31) e Illinois (21) a Obama, y Texas (34) a McCain.
Obama espera conseguir una victoria "por nocaut" poco después del cierre de las urnas en la Costa Este, mientras que el republicano John McCain sueña con que las elecciones sigan vivas cuando el recuento se traslade a la Costa Oeste.
El republicano y ex combatiente en Vietnam necesita ganar los tres Estados clave para acceder a la presidencia y -en caso de perder en alguno de ellos- estará obligado a ganar casi todos los otros Estados en disputa: Colorado, Nevada, Nuevo México, Virginia, Carolina del Norte, Missouri e Indiana, principalmente.
Las elecciones que se desarrollaban hoy en EE.UU. no sólo decidirán el nuevo presidente del país, sino también la composición del Congreso, además de nombrar a varios gobernadores y pronunciarse sobre diversas propuestas estatales.
En concreto, los estadounidenses votarán la totalidad de los 435 miembros de la Cámara de Representantes, 35 de los cien escaños del Senado y 11 gobernadores, además de otros muchos puestos locales.
El panorama político favorece a los candidatos demócratas cuando Estados Unidos tiene dos guerras abiertas, afronta una crisis financiera, la popularidad del presidente George W. Bush está por los suelos y el 90% de los ciudadanos cree que el país va por mal camino.
En el Congreso, los demócratas aspiran a ampliar la mayoría de la que disfrutan.
En el Senado, donde cada legislador tiene un mandato de seis años, este partido cuenta en la actualidad con 51 escaños -sus 49 legisladores y dos independientes que votan con ellos- pero aspiran a lograr la "cifra mágica" de 60.
Esa cifra es la que permite superar cualquier intento de bloqueo por parte de la oposición de un proyecto de ley.
Los analistas, que dan por seguro que los demócratas podrán ampliar su mayoría entre cuatro y ocho senadores, estiman que lograr la mayoría de 60 con la que se evitan las maniobras dilatorias es improbable, aunque no imposible.
Los escaños que se da por seguro que ganarán los demócratas se encuentran en Virginia, Nuevo México, Colorado y Oregón. Están muy reñidos en Alaska, Minesota, Carolina del Norte y Nuevo Hampshire.
Más confianza guardan los republicanos, aunque no las tienen todas consigo, en defender asientos en Georgia, Kentucky y Mississippi.
La Cámara baja, al contrario que el Senado, se renueva por completo cada dos años. Actualmente, los demócratas ocupan 235 escaños por 199 de los republicanos y uno vacante.
Los demócratas tienen confianza en ampliar en al menos una veintena más su ventaja en esta Cámara.
En once Estados, los residentes escogerán a sus gobernadores para un período de cuatro años. Seis de los cargos en juego están ocupados en la actualidad por demócratas y cinco por republicanos.
Los analistas consideran que esta carrera es la que menos cambios experimentará, y cada partido conservará la mayor parte de sus gobernadores. Sólo tres parecen encontrarse verdaderamente en disputa.
Pero no son sólo cargos lo que se votan. En 36 Estados hay convocados referendos sobre un total de más de 150 propuestas, iniciadas por legislaturas o por peticiones populares.
En años anteriores se presentaron iniciativas sobre todo de corte económico -impositivas y presupuestarias- aunque en esta ocasión dominan los asuntos sociales.
Los votantes de California, Arizona y Florida decidirán si quieren prohibir el matrimonio entre homosexuales en esos estados, un asunto candente desde 2004, cuando el Tribunal Supremo de Massachusetts lo legalizó.
Como respuesta, en las elecciones de noviembre de ese año once estados votaron sobre prohibiciones del matrimonio entre homosexuales en su territorio, lo que aparentemente benefició a George W. Bush, al incentivar la participación en temas sociales de los conservadores, que le apoyaban de forma mayoritaria.
En Colorado y Dakota del Sur se votará sobre el derecho al aborto y en ese primer Estado y en Nebraska los electores tendrán que decidir si prohiben programas públicos que den preferencia a los negros y las minorías.
Los residentes en Massachusetts y California decidirán si despenalizan el uso de marihuana, y en Washington se votará sobre el derecho a la eutanasia.
No todas las decisiones son de tanto calado. Los habitantes de California votarán sobre una enmienda a la constitución estatal para dar un espacio vital mínimo a los animales.
Palin eximida
La oficina del personal del Estado de Alaska estimó ayer que la candidata republicana a la vicepresidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, no cometió abuso de poder en el caso del despido del comisionado de Seguridad Pública siendo gobernadora de ese Estado.
"No hay una causa probable para creer que la gobernadora Palin violó el Acta de Etica Ejecutiva de Alaska al tomar la decisión de despedir al comisionado del Departamento de Seguridad Pública (Walt) Monegan y ofrecerle a cambio el cargo de director de la Comisión de Control de Bebidas de Alaska", señaló la oficina en un comunicado.
La legislatura de Alaska había dictaminado previamente que Palin sí violó las reglas de ética al despedir a Monegan en julio pasado, una medida tomada al parecer debido a que éste se negó a echar a un agente de la policía estatal, ex cuñado de Palin.
Más de 130 millones
El Comité de Estudios sobre el Electorado, un grupo independiente, calcula que de los más de 200 millones de ciudadanos en edad de votar, concurrirán en esta ocasión a las urnas más de 130 millones.
El entusiasmo generado por las candidaturas de Obama y McCain, cuyas campañas recolectaron respectivamente más de 600 millones y unos 300 millones de dólares en los nueve primeros meses del año, ya ha atraído cifras inusitadas de votantes en los Estados donde se permite el sufragio anticipado, se calculan más de 29 millones.
Sin embargo, la elección presidencial estadounidense no se decide en el voto directo de los ciudadanos sino en un Colegio Electoral, de 538 delegados, donde los Estados están representados en proporción con sus habitantes. Para ganar la Casa Blanca, un candidato debe asegurarse un mínimo de 270 votos en el Colegio Electoral.