Opinión: OPIN-04 Permitido respetar

"Prohibido transitar y detenerse en banquinas" reza un cartel a la vera de la ruta provincial N§ 168, a la altura de Rincón. Nada que llame demasiado la atención si no fuera porque justo enfrente del mismo, indiferente a la señal, se encuentra un auto blanco estacionado. Lo que parece casi una burla, se convierte en todo un signo. Se trata de una muestra que basta para ponernos frente a lo que somos como conductores, como peatones, pero especialmente como ciudadanos.

Si pensamos en cuántas infracciones de tránsito vemos por día sólo caminando por la ciudad, si calculamos cuántos accidentes se producen o agravan sus consecuencias debido a las fallas humanas evitables; entraríamos rápidamente en un círculo de datos y estadísticas que alarman pero parecen no bastar para modificar conductas. Por ejemplo, según estimaciones del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), el 90 por ciento de los conductores que utiliza celular al manejar, comete errores. También aseguran que aunque el 54 por ciento de los argentinos cree que hablar por celular es la principal distracción al volante, siempre hay una excusa para atender.

¨Qué estrategia se debe utilizar para por fin disminuir el número de las infracciones de tránsito? ¨Se trata de implementar extensas e intensas campañas de concientización sobre la problemática vial? ¨De dictar educación vial obligatoria desde los primeros años de escuela? ¨De aplicar multas más severas a quienes transgreden las normas, pasan un semáforo en rojo o tapan sus patentes con un papel?

Es probable que el control riguroso y las sanciones más duras sean menos eficaces que un verdadero cambio de pautas culturales, en el que lo importante no sea una multa sino la prudencia y el respeto a las normas. La posibilidad de modificar una conducta nos abre a la capacidad de ver que se puede evitar daños, que se puede así cuidar de uno y de los otros. Quizás el método más eficaz sea simplemente ejercitar una cuota básica de respeto que los demás (y las señales de tránsito) necesitan de nosotros.