San Justo (De nuestra agencia).- Más de ochenta personas tomaron parte en el 1§ Foro Ecológico Regional contra las fumigaciones y desmontes, que tuvo como escenario a la Escuela Normal de la ciudad de San Justo, y dentro del cual se abordaron en forma conjunta diferentes temáticas.
El mismo estuvo organizado por la ONG local Muyuqui, en sintonía con el Centro de Protección a la Naturaleza de Santa Fe y Planeta Azul de la localidad de Romang, con la adhesión del Grupo de Reflexión Rural y las campañas "Paren de fumigar Santa Fe" y "Basta de desmontes, paren las topadoras".
Participaron del encuentro delegaciones de Rosario, Santa Fe, La Criolla, San Martín Norte, San Javier, Reconquista, Hersilia y Vera pertenecientes a treinta organizaciones sociales, instituciones educativas, agrupamientos políticos y culturales.
La jornada se inició con la concreción de un repaso general de la problemática referida a las fumigaciones y desmontes, una instancia en la cual cada una de las delegaciones expuso los problemas y particularidades de su región. Luego del almuerzo se conformaron cuatro comisiones de trabajo que se dividieron como temas a tratar salud, educación, marco legal y propuestas alternativas. Cada una de ellas estuvo integrada por los participantes y en su seno se elaboraron conclusiones parciales de cara a la propuesta final.
Los participantes del debate coincidieron en que "la aplicación de un modelo de agricultura industrial ha demostrado su fuerte impacto negativo en el territorio y en las comunidades. En tan sólo una década, la deforestación, el monocultivo, el uso indiscriminado de venenos agrícolas, la erosión del suelo y la destrucción de las cuencas hídricas han hecho más vulnerables a las poblaciones humanas y a la biodiversidad". "Estas transformaciones -señalaron- ya tienen sus consecuencias visibles en la aparición de enfermedades, la desertificación y la pérdida de la fertilidad de los suelos, la desaparición de los cordones frutihortícolas, el encarecimiento de los alimentos, el agravamiento de los ciclos de sequías y inundaciones, el éxodo rural, la pérdida casi total de nuestros bosques nativos, y la contaminación de fuentes de agua superficiales y subterráneas".
Patricio Acuña, uno de los organizadores del encuentro dijo estar "contento por la convocatoria y asistencia" y afirmó que "se creó una red de conexión por correo electrónico y se formó una mesa permanente de seguimiento de estos temas". También destacó que "estamos asombrados por la repercusión que ha tenido". "Estimamos que hay mucho interés sobre el tema, todo lo que significó el conflicto del campo con el gobierno nacional puso nuevos signos de pregunta sobre la temática de la producción y los agronegocios".
En tanto, el doctor Víctor Schmidt de Rosario, puntualizó que "hay una cuestión grave sobre la que se tiene que abrir conciencia, los pueblos que tienen plantas cerealeras, que les fumigan cerca y los vehículos que transportan venenos deben ubicarse afuera de la planta urbana y a no menos de 2 mil metros".
"Es indudable que el sistema de producción está afectando la calidad de vida de la gente, estamos a favor de la siembra y la exportación de granos, pero no de la utilización de elementos nocivos", concluyó.
Perspectivas.
"Este primer encuentro sienta un futuro muy promisorio para nuevas reuniones, las exposiciones y los debates, más los relatos de experiencias y búsqueda de propuestas lo hacen una fuente de saber y cúmulo de iniciativas que nos han enriquecido individual y colectivamente", señala un comunicado de la ONG Muyuqui. Al tiempo que agrega que "el foro contó con importantes adhesiones de distintos sectores de la ciudad, y de numerosos lugares de nuestra provincia".
Los organizadores puntualizaron que quedó establecida una red de comunicación a través de la cual llegarán los temas tratados en la jornada, y emitieron un pronunciamiento denominado "La declaración de San Justo" que entre otros conceptos expresa que "la expansión de la frontera agropecuaria a costa de los montes nativos prioriza la obtención de ganancias, tanto del Estado como de los particulares, por encima del bien común, y evidencia la pérdida de saberes e incapacidad de nuestros productores agrícolas para realizar explotaciones sustentables en los millones de hectáreas existentes que deberían garantizar alimentos sanos al alcance de toda la población santafesina".
Más adelante señala que "la existencia de normas específicas, como la Ley Provincial N´ 11.273 de Fitosanitarios, la Resolución N´ 55/07 de la Defensoría del Pueblo de la provincia y la Ley Nacional N´ 26.331/07 de Presupuestos Mínimos Ambientales para la Protección de los Bosques Nativos, tiene su contrapartida en la ausencia de políticas concretas de intervención del Estado y de los organismos encargados de hacerlas cumplir" que "ratifican una virtual complicidad entre el poder político y el poder de los agronegocios, por encima de los intereses de las comunidades".
Asimismo, bosquejaron algunas propuestas como "ejercer nuestro derecho para reclamar por la demarcación de la línea agronómica en ciudades y pueblos; pedir la reclasificación del herbicida glifosato, en cualquiera de sus presentaciones comerciales, de la actual producto que no ofrece peligro a producto sumamente peligroso puesto que ya existe evidencia científica suficiente y no permitir la deforestación de una sola hectárea más de monte nativo".
Asimismo, propusieron "promover instancias participativas de desarrollo local evitando la migración rural y fortaleciendo el empleo rural y la producción sustentable de alimentos sanos y económicos" y "elevar esta declaración a todos los pueblos afectados por las fumigaciones y los desmontes en la provincia de Santa Fe para su difusión y adhesión, así como a las autoridades competentes".