Economía: ECON-01
Según el informe de coyuntura de la UCA
Incierto panorama para la economía argentina
El trabajo parte de medir el impacto de la crisis financiera internacional en nuestro país. Se espera menor actividad económica, mayor devaluación administrada del peso y prudencia entre inversores y ahorristas.

De la redacción de El Litoral

El sendero esperado para la economía argentina en los próximos meses es más incierto. Habrá menor actividad económica y más razones para la prudencia de ahorristas, consumidores y empresarios. No será fácil, por escasez, que el gasto público pueda compensar eventuales contracciones, en un escenario fiscal incierto. Así lo señala el último informe de coyuntura económica realizado por la facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad Católica Argentina sobre el impacto en la Argentina de la crisis financiera internacional y que lleva la firma de Ernesto O'Connor.

El paper agrega que "es de esperar una devaluación del peso mayor a la administrada actualmente por el BCRA. La inflación seguirá en leve baja, en función de la caída de la demanda. La recaudación se desacelerará por menor inflación, menor actividad y menores exportaciones. Con superávit gemelos positivos pero en caída, los activos externos del sector privado pueden aumentar, en un escenario de desconfianza, si bien la política económica tiene aún mucho margen para la coordinación de expectativas".

El trabajo parte de afirmar que la crisis financiera mundial ya apunta a una recesión global. "A la resolución de la crisis financiera le falta aún un golpe de efecto político que debería ser favorable: falta liderazgo en EE.UU, pues es menester que pasen las elecciones de noviembre, y a partir de entonces se genere un shock de confianza desde el nuevo liderazgo. Esto, de todos modos, no evitaría una recesión por lo menos hasta mediados del año próximo en los países desarrollados, con impactos en el comercio mundial y, por ende, en todo el mundo".

En este contexto, el sendero esperado por la UCA para la economía argentina en los próximos meses es más incierto, pero también por motivos endógenos.

O'Connor sitúa a comienzos del presente siglo el origen de la crisis financiera internacional. "Políticas monetarias y fiscales expansivas, con tasas muy bajas, dieron rienda suelta a la creación de dinero bancario. El mercado se superpobló de activos riesgosos que solamente se podían cobrar si las familias subprime pagaban sus hipotecas. En una primera etapa cayó el precio de la vivienda, y se incrementó la morosidad de las familias subprime. Luego, se desató la crisis financiera por la falta de confianza de los bancos, atados a una larga cadena crediticia que terminaba en el otorgamiento de las hipotecas subprime. En septiembre y octubre de 2008, la crisis financiera se contagió definitivamente al resto de la economía global, activando el rol de los gobiernos y bancos centrales de los países desarrollados".

La crisis obviamente se contagió a Europa y, en menor medida, a Asia Pacífico, es decir, a todos los rincones donde los mercados financieros han operado activamente en los últimos años. Por eso está golpeando también a Brasil, que luego de la globalización financiera de los '90, continuó endeudado en los mercados, sin reducir el stock de deuda significativamente. En cambio, los países que no profundizaron su endeudamiento con mercados internacionales, como Argentina o Chile, por distintos motivos (aislamiento en la Argentina y cancelación de stock de deuda en Chile) no sufren tanto por el lado financiero.

El resultado hoy es que se fortalece el dólar, hay una fuga de capitales internacionales hacia la calidad, es decir, los bonos del Tesoro norteamericano; por ende, los commodities dejan de ser una opción de inversión, y su precio debería caer aún mas. La pregunta del millón es hasta dónde.

¨Cómo pega la crisis en la Argentina?

El riesgo-país de las naciones emergentes creció ante la salida de capitales, subiendo 185 % promedio en Brasil y Uruguay.

En la Argentina, los números, incluyendo el efecto expectativas post-propuesta de nacionalización de las AFJP, cobran más variabilidad. Subió el riesgo país, el dólar, la tasa de interés mientras que cayó fuertemente el precio de la soja.

El trabajo plantea que:

* El nivel de actividad se desacelerará fuertemente

* La inflación cederá pero seguiría en dos dígitos

* Habrá menor superávit comercial

* Sector social con más desempleo y dudas con la pobreza

* Frente fiscal con laberintos