Economía: ECON-04 Las automotrices suspenden personal

La fábrica de Renault, que tiene la planta en Santa Isabel, anunció ayer la suspensión de 1.000 de sus 1.400 empleados por diez días, con lo que la cifra de operarios del sector automotriz con problemas de empleo suman 10.000 en todo el país.

Los argumentos de la automotriz son la caída de las exportaciones a Brasil y México, donde tienen destino el 27 % de su producción total. A los obreros suspendidos se les pagará el 70 % del salario móvil.

No es el primer recorte de empleos de Renault. Hace una semana rescindió unos 350 contratos transitorios.

También ayer la autopartista Gestamp suspendió durante dos días a su personal, y tomó la decisión de adelantar las vacaciones para unos 215 operarios.

Córdoba es el principal centro automotriz del país, razón por la cual es donde más se siente la crisis del sector. El jueves, Volkswagen e Iveco suspendieron a 578 trabajadores con diferentes modalidades. En el caso de Volkswagen, exporta el 95% de sus productos y suspendió durante todo noviembre a 228 contratados que cumplen turnos los sábados, domingos y feriados. Les pagará el 75% de sus haberes.

Respecto de la fábrica de camiones Iveco -perteneciente al grupo Fiat- de un 900 operarios, fueron suspendidos 350, lo que significa una línea de montaje completa, los días jueves y viernes "por un par de semanas". También percibirán el 75 por ciento de sus ingresos.

En Fiat le anticiparon vacaciones a 1.100 operarios a partir del 9 de diciembre, en Mercedes Benz 2.000 obreros tienen suspensiones rotativas y en Peugeot sufren recortes horarios los 4.000 operarios de la planta.

Negociaciones

Por su parte, el secretario de prensa del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), Leonardo Almada, afirmó que "la situación es bastante complicada" en la industrial automotriz, donde "la crisis está instalada".

"Estamos tratando de acceder a alguna negociación con las empresas a los efectos de que no se produzcan desvinculaciones, sino que se mantenga el trabajo", indicó Almada, al tiempo que precisó que "despedidos no hay" pero sí suspensiones de contratos.

El gremialista se mostró "optimista" porque la situación pueda mejorar, pero consideró que "la única forma que se podría revertir la situación, es que suceda a nivel global".

En tanto, el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Ratazzi, indicó que el problema que afecta a la industria automotriz "es una cuestión mundial, no sólo de Argentina", y se mostró confiado en que Brasil se recupere más rápido que otros países, lo cual favorecerá a la industria local fuertemente dependiente de las exportaciones al principal socio del Mercosur.

"Si uno mira la situación de las empresas norteamericanas, el mercado está por debajo de 20 ó 30 por ciento desde hace muchos meses; y en Europa, el mercado italiano está 20 por ciento abajo, y el español, 40 por ciento abajo".

En consecuencia, remarcó que "la situación automotriz mundial no es la mejor, y es un problema a nivel mundial, no solamente argentino", pero aseguró sentirse "optimista porque Brasil se recupere más rápido que otros países".

"Eso resolvería muchos problemas de la industria automotriz argentina. Para nosotros es fundamental lo que pasa en Brasil. Eso lo estamos monitoreando día a día", subrayó el titular de Fiat.