Los dirigentes tamberos santafesinos dan por sentado que las industrias no cumplirán con el último acuerdo firmado con el gobierno nacional y así se lo hicieron saber a las bases durante la asamblea realizada el jueves 6 por la noche en el salón Juventud Moderna de Nuevo Torino, departamento Las Colonias.
Con la conducción del titular de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe (Meprolsafe), Roberto Socín, y el dirigente Ricardo Garnero, el encuentro se limitó a exponer ante unos 150 productores la acciones ya realizadas y a debatir la estrategia más conveniente para hacer cumplir a las usinas lo firmado junto a Guillermo Moreno y la presidente Cristina Fernández de Kirchner en Olivos en octubre pasado.
Por mayoría se decidió que aquellos tamberos asociados a la Mesa que reciban, en su liquidación por la leche entregada en octubre, un precio por litro inferior al peso acordado deberán remitir esa documentación a los directivos, quienes a su vez se encargarán de hacerla llegar al Secretario de Comercio Interior para que se encargue de intimar a las industrias.
Los diarios del día habían confirmado la intención de varias firmas de no cumplir el acuerdo. La prueba contundente fue una circular de La Serenísima advirtiendo a sus productores que pagaría un promedio entre leche de exportación ($0.77) y consumo interno ($1.00).
Al respecto fue Garnero el encargado de informar sobre una reunión entre la empresa y el propio Moreno el martes en Buenos Aires, a partir de la cual el funcionario les ratificó a los gremialistas la vigencia de lo firmado. Y el mismo jueves por la mañana, conocida la actitud de Mastellone Hnos, también les conrfirmó que "la Secretaría de Comercio Interior invalida la circular" de la empresa láctea con mayor incidencia en las góndolas de Capital Federal y Gran Buenos Aires.
Según el dirigente, la visión de Meprolsafe es que "las industrias especularon con que la leche en polvo seguiría aumentando y por eso la retuvieron, sin imaginarse que llegaría la crisis y los precios se desplomarían". Así explicó la razón del sobrestock que denuncian las usinas y que enarbolan como principal argumento para bajar el precio al productor. Y reiteró que, por orden de Moreno, "la que no pague (el valor acordado) hay que denunciarlo a la Secretaría de Comercio Interior".
En todo momento los presentes apoyaron las gestiones de la mesa y así se notó mientras debatieron cómo seguir la pelea contra la industria, posicionada por los dirigentes como el enemigo a vencer. "Están a la expectativa de lo que pase esta noche", les dijo Socín a los productores, y acusó al sector industrial de ser el responsable del fracaso en las gestiones iniciadas en San Francisco desde 2002 para ordenar el sector.
Todos los presentes acordaron que remitirán sus liquidaciones a la mesa si el precio no es el correspondiente, pero advirtieron que ya hay maniobras de las usinas para contrarrestar estas acciones. Un productor que entrega su leche a Saputto, por ejemplo, comentó que desde la empresa le anticiparon Äademás de una baja de 6 centavos, por lo que pagaría $0.89 por la leche de octubreÄ que no le entregarían la liquidación hasta el 20 de noviembre. "Nos están tomando el pulso para ver hasta cuando seguimos peleando o si volvemos a 2002 cuando era un sálvese quien pueda", aseguró Socín y agregó: "la visión que tenemos (los directivos de la Mesa) es que es una pulseada entre la industria y nosotros".
Del público surgió la propuesta de tomar acciones concretas, pero el dirigente pidió tener en cuenta que, en función de la saturación de productos almacenados en los depósitos, "esta pulseada política la perdemos si hoy bloqueamos las fábricas".
Juan Manuel Fernández[email protected]