Región: REG-08
Perspectiva agroclimática para la campaña 2008/2009
El agroclima tiende a normalizarse aunque con factores de riesgo
El semestre otoño-invernal de 2008 marcó uno de los episodios de sequía más notables de las últimas décadas. Este fenómeno fue producido por una combinación de varios factores negativos motivados por La Niña.
La evolución del agroclima durante la campaña agrícola 2007/2008 fue afectada por un intenso episodio de "La Niña". La misma constituye la fase fría del fenómeno de "El Niño Oscilación del Sur" ("ENOS"), y consiste en un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial que reduce el aporte de humedad de la atmósfera y modifica la circulación atmosférica. Por estas causas, la mayor parte de la Región Pampeana suele sufrir una disminución de las precipitaciones y una amplificación de su régimen térmico, que combina intensos fríos con fuertes calores. Paralelamente, se produjo un enfriamiento del Océano Atlántico igualmente intenso, debido a un vigoroso avance hacia el norte de la corriente marina fría de Malvinas, que desplazó casi totalmente a la corriente marina cálida del Brasil. A lo expuesto, se sumó que la actividad solar se encuentra atravesando el mínimo de su ciclo de 11 años, por lo cual la llegada de energía a la superficie terrestre procede a un ritmo inferior a lo normal, determinando un aumento de la intensidad de los vientos del sudoeste (Viento Pampero), que soplaron con gran frecuencia y vigor, causando fuertes tormentas cordilleranas y una sucesión de heladas.
Contrastes
La acción de estos factores depresores generó marcados contrastes en la distribución de las precipitaciones en el Continente Sudamericano determinando algunos focos con precipitaciones superiores a lo normal, y una extensa área con valores muy inferiores al promedio. Debido a la disminución en la entrada de humedad proveniente del Atlántico Sur, la porción del Continente Sudamericano ubicada al sur del Ecuador (Estados del centro y sur del Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y La Argentina) experimentó precipitaciones inferiores a lo normal. Esto se debe a que gran parte de la humedad que llega al área agrícola argentina proviene de la evaporación del agua aportada por las lluvias en el centro del Brasil. Por lo tanto, al instalarse una aguda sequía en esa amplia región, el flujo de humedad hacia la Argentina se vio significativamente reducido, determinando que la sequía se extendiera hacia el área agrícola argentina, alcanzando una dimensión continental, ya que llegó a abarcar la mayor parte del Continente Sudamericano. Debido a la intensificación de los vientos del sudoeste, la cordillera observó nevadas superiores a lo normal que repusieron los campos de nieve, generando una buena disponibilidad de agua de deshielo para la generación de energía hidroeléctrica y riego.
Evolución normal
El sur del Brasil, el Uruguay, el margen oriental de la Mesopotamia y el sudeste de Buenos Aires, que reciben humedad directamente del Océano Atlántico, experimentaron precipitaciones adecuadas durante el otoño y el invierno. Gracias a esto, la zona logró llegar al final del invierno en condiciones hídricas sensiblemente mejores a las que predominaban en su entorno. No obstante, el retorno de las precipitaciones era esperado con cierta ansiedad. Afortunadamente, la llegada de la primavera puso fin a esta situación, gracias a lo cual el régimen hídrico pudo evolucionar hacia un estado cercano a lo normal. No obstante, deberá tenerse en cuenta que, a medida que las precipitaciones se reactiven, se incrementará el riesgo de episodios de granizo, los cuales estuvieron ausentes en la temporada anterior debido al efecto depresor de "La Niña". En cambio, en esta temporada, el fuerte calentamiento de la superficie terrestre determinará condiciones propicias para la formación de nubes graniceras.
Situación de riesgo
Desde el punto de vista térmico, durante la segunda parte de la primavera, se esperan registros superiores a lo normal en promedio, pero con riesgo de cortas pero intensas irrupciones de aire polar. Si bien se espera que no se presenten heladas durante la segunda parte de la primavera, como se registró en la campaña precedente, no puede descartarse totalmente el riesgo de entradas tardías de aire polar, que podrían causar fenómenos localizados en el extremo sur del área agrícola. Durante la segunda parte de la primavera y la primera parte del verano (noviembre a enero), se espera que el régimen hídrico se estabilice en valores cercanos a superiores a lo normal, mientras que las temperaturas superarán la media estacional, generando una alta evapotranspiración. Durante enero se presentará una situación de riesgo, ya que, como es normal, las precipitaciones se concentrarán en los primeros y en los últimos días del mes, dejando un lapso de unas tres semanas con valores escasos, que serán acompañados por altas temperaturas. Esta combinación de falta de humedad edáfica y atmosférica y alta evapotranspiración podría causar una situación de estrés, por lo que será necesario llevar a cabo un cuidadoso manejo, a fin de que los cultivos estivales no se vean perjudicados. Será necesario entonces entrar en dicho período con buenas reservas de humedad a fin de evitar que el agua de los suelos se agote antes de que se produzca el retorno de las lluvias.
Verano con agua
Una vez pasado el período crítico de Enero, es probable que las precipitaciones retornen entre los últimos días de ese mes y los primeros días de Febrero, reponiendo la humedad en los suelos y consolidando el rendimiento de los cultivos. En Marzo, las precipitaciones experimentarán su pico de máxima, momento en que el riesgo de granizo y vientos alcanzará su mayor expresión, siendo probable que el lapso húmedo se extienda hasta mediados de Abril. No obstante, a partir de la segunda quincena de Abril, las precipitaciones reducirán su intensidad, dando lugar a una segunda parte del otoño seca y con temperaturas superiores a lo normal en promedio, con riesgo de que las reservas de humedad de los suelos desciendan rápidamente. Un cuidadoso manejo de las reservas de agua de los suelos será necesario, a fin de que este recurso no quede escaso para la siembra de la cosecha fina 2009/20010.
Bolsa de Cereales
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