Economía: ECON-01
La declinación comenzó el abril
En las bebidas también se observa menos consumo
La época fuerte para el mercado cervecero coincide con el verano y las altas temperaturas. Pero también para las otras bebidas, el fin de año marca una diferencia en cuanto a ventas. Foto:Archivo/El Litoral

El país tuvo otro escenario económico después del conflicto con el campo. Causas que llevaron a los consumidores a ser más racionales y cuidadosos con sus gastos. La crisis internacional como oportunidad.

Teresa Pandolfo

"Hasta hace poco tiempo, el consumo de gaseosas de una familia tipo, de ingresos medios o medios-bajos, era de cuatro botellas grandes por semana. Actualmente, es de tres. Esto significa un 25 % menos. Debemos tomar en cuenta que ese segmento poblacional está muy afectado en sus ingresos", comentó un industrial cuya empresa se ubica en el tercer lugar como productora detrás de las embotelladoras líderes de origen norteamericano.

¿Cómo ven el futuro inmediato y los primeros meses del año venidero, los empresarios del sector de bebidas? Las perspectivas son diferentes según se trate de bebidas sin alcohol, de vinos o de cervezas, aunque en todos los casos resultan menores que las esperadas cuando se inició 2008.

Una encuesta de la Cámara Argentina de Comercio, revela que el 79,2 % de los comerciantes sufrió pérdidas de ventas en octubre, guarismo que trepa al 81,3 % cuando sólo se toman las respuestas de los negocios en el interior del país. Consultas directas en bocas de expendio lugareñas sostienen que las mermas se ubican entre el 25 y 30 % en los productos de consumo generalizado.

La desaceleración comenzó en abril

Para el empresario relacionado con el mercado de gaseosas -el 70 % de lo que fabrica, el 30 % restante lo integran jugos y vinos de bajo y mediano precio-, la desaceleración de la economía comenzó en abril con el conflicto del campo, se profundizó en junio con el paro y los cortes de rutas que dificultaron la logística y nunca se recuperó la dinámica anterior a la imperante antes de abril. Luego se tiene un pico de nueva caída entre septiembre y primera quincena de octubre. La diferencia de ventas respecto de un año atrás le ha llegado hasta 25 %., pero dice que en otros rubros alimentarios la merma está más cerca del 30 %.

En general, los orígenes de este panorama abrevan en la falta de medidas tomadas por el gobierno, por ejemplo para aprovechar las oportunidades que nos aportaban los mercados externos, a lo que se sumó la incertidumbre por las consecuencias de la crisis financiera internacional -a la que todavía no se le ven los bordes- y otras disposiciones en el orden interno, como la estatización de los fondos de las AFJP. Este cóctel de factores generó otro humor en los consumidores y mucho más prudencia a la hora del gasto.

Pero, los empresarios también marcan causas más cercanas a los ingresos de los sectores medios, con preponderancia de empleados en relación de dependencia, como la suba de las tasas de interés, tanto en tarjetas de créditos como de los préstamos personales. Desde el sistema financiero se vienen arbitrando distintas líneas crediticias con destino al consumo, cuyos intereses mayoritariamente se duplicaron entre febrero y octubre.

Otro motivo que se esgrime es la diferencia de ingresos, según donde se trabaje en relación de dependencia. Mientras que el sueldo de bolsillo de un agente ingresante industrial se ubica en los 3.200 pesos, en el comercio para igual categoría es de 1.500 pesos y para quien se encuentra en la economía informal, es de 1.000 a 1.100 pesos.

Las diferencias que surgen son grandes y la inflación influyó para todos. ¿Adónde van los ingresos, si hay un menor consumo? cabe preguntarse. La respuesta directa es al sector financiero y a la inflación. Un comerciante pequeño no consigue un crédito a una tasa menor al 25-28 %, en tanto las de las tarjetas de crédito superan el 30.

Cervezas y vinos

Responsables de comunicación institucional de la Cervecería Santa Fe, al ser consultados sobre cómo se preparaba la empresa para lo que viene, comentaron que en el caso de su rubro desde diciembre a marzo se concentra el mayor trabajo, lo que representa el 34 % de la ventas. Esto le implica a la empresa una mayor planificación en el desarrollo integral de la actividad.

En el trimestre compuesto por diciembre 2007, enero y febrero 2008, la compañía vendió un 10 % más con respecto a igual período de un año atrás; un porcentaje de crecimiento que se considera "interesante" dentro de la industria. Pero para este año, fruto del nuevo escenario económico, se estima un 5 % más de ventas, es decir un 50% menos respecto del ejercicio anterior.

"Las predicciones para 2009 auguran un mercado flat, sin crecimiento y poco movimiento respecto de años anteriores. No se esperan aumentos significativos de precios ni cambios sustanciales", se dice desde Cervecería Santa Fe, que remarca que esta circunstancia no ha llevado a frenar ningún tipo de inversión de las planificadas previamente.

Por su parte, desde una bodega de primera línea como es Chandon, su presidenta Margareth Henriquez, al ser consultada por El Litoral, no responde por toda la industria del vino, sino que aporta su visión con relación al segmento de mercado al que llega su empresa. "Creo -confió a El Litoral- que estaremos con un fin de año con algo menos de volumen que el que se esperaba cuando comenzó el 2008".

Henriquez, que es venezolana pero ha vivido en Estados Unidos, México, Brasil y China, entre otros países, remarca que la incertidumbre y el ambiente global de crisis han cambiado el humor de los consumidores, el que se ha traducido en cierto freno en sus planes para el fin de año. "Sin embargo -dice- llegado el momento, creo que el argentino no va a entregar otra Navidad como pasó en el 2001 y habrá una reacción algo tardía con buen movimiento"

Prevé que su segmento de mercado sufrirá el año próximo una desaceleración como otras categorías, sin embargo avizora "algo de crecimiento porque el vino está en pleno desarrollo; apenas comienza y esto va a continuar al igual que la tendencia de sustitución de vino de menor calidad por vino de mejor calidad".

Cauto optimismo

La empresaria sostiene, además, que la relación calidad-precio de nuestros vinos en los mercados internacionales abre una enorme oportunidad . "En estos momento -comenta- dada la situación global, el consumidor se vuelve más racional. Por lo tanto veo una oportunidad de crecimiento, ya que la inflación de costos debería bajar y con ello la presión en los márgenes de la industria", dice Henriquez.

La presidenta de Chandon sostiene, que en términos generales "en cuanto a elaboración y ventas veo un crecimiento leve, menor al que hubiéramos imaginado hace un par de años, pero crecimiento al fin".

Mercado cervecero

El mercado de cervezas en la Argentina viene creciendo de manera sostenida: en 2006, se vendieron 14.722.832 hectolitros y se registró un consumo per cápita de 39,5 litros por año; en 2007, las ventas de la industria crecieron hasta alcanzar los 15.708.660 l con 40,4 litros por año.

En este contexto, la compañía CCU -propietaria de Cervecería Santa Fe- experimentó una evolución positiva que la llevó de 12 puntos del mercado a comienzos del 2000, a 16 % en 2007 y 21 % en 2008, luego de la adquisición de tres nuevas marcas de cerveza.