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El presidente electo estadounidense, Barack Obama, se reunía hoy con George W. Bush en la Casa Blanca para recibir información de primerísima mano sobre los desafíos que muy pronto afrontará él mismo.
Menos de una semana después de su histórico triunfo electoral, Obama, de 47 años, ponía por primera vez su pie en el Salón Oval, luego de haber sido invitado por Bush a un ritual de pasaje de mando entre presidente y sucesor que se remonta a varias décadas.
Además de su carácter sin precedentes por tratarse Obama del primer presidente negro del país, la reunión privada, que comenzó a las 17 de Argentina, constituía también un simbólico cambio de guardia de una administración republicana a otra demócrata.
El joven senador por Illinois ganó la presidencia el martes pasado por amplio margen, luego de una larga campaña en la que vinculó sin pausa a su rival republicano John McCain con lo que calificó de "fallidas" políticas de Bush.
Pero el tono cambió poco después de la victoria.
"Voy a entrar allí con un espíritu de bipartidismo y en el que tanto el presidente como los varios líderes del Congreso reconocen la severidad de la situación actual y quieren que las cosas se hagan", dijo Obama días atrás sobre su reunión con Bush.
Acompañado por su mujer, Michelle, Obama era recibido por Bush y su mujer, Laura, y toda la visita se prevé que dure 90 minutos, informó la Casa Blanca.
En un paseo para las cámaras, el actual presidente y el electo caminaron lado a lado hasta el Salón Oval, adonde se reunían completamente a solas, dijo el jefe de Gabinete de Bush.
"Creo que será algo muy personal para ambos. Sé que el presidente querrá transmitir al presidente electo Obama su percepción de cómo tratar con algunos de los asuntos del momento", dijo Josh Bolten al sitio web del diario The Washington Post.
En tanto, Laura Bush y Michelle Obama también se reunían en privado.
"Asegurar que esta transición sea ordenada es una prioridad del resto de mi mandato", dijo Bush en su alocución radial de los sábados. "En las semanas venideras, pediremos a funcionarios de la administración que informen al equipo de Obama sobre importantes asuntos políticos actuales, desde la crisis de los mercados financieros a la guerra en Irak", agregó Bush.
Obama asume la presidencia el 20 de enero. Una de sus voceras dijo que el presidente electo nunca estuvo en el Salón Oval.
Por otro lado, el responsable demócrata de la transición presidencial, John Podesta, indicó que Obama formará un gabinete presidencial diverso con dirigentes demócratas, republicanos e independientes.
"Estoy segura de que su administración incluirá a personas con diferentes horizontes", dijo ayer la copresidenta del equipo de transición de Obama, Valerie Jarret, consultada por la cadena NBC acerca de la posibilidad de que el futuro gobierno incluya a republicanos.
"Realmente cree que tomará mejores decisiones si está rodeado de personas con perspectivas diferentes. Por tanto, es muy importante para él tener esa diversidad alrededor de la mesa", enfatizó Jarret, una allegada al matrimonio Obama ex funcionaria de la Municipalidad de Chicago (Illinois, norte) y codirectora de finanzas de la campaña electoral del senador demócrata.
Tanto los demócratas entrantes como los republicanos salientes exponen un tono de civilidad ante la próxima entrega oficial del poder, el 20 de enero.
El gobernador republicano de California, Arnold Schwarzenegger, dijo hoy que está dispuesto a colaborar "en un 100 por ciento" con Obama y que "la campaña electoral terminó".
"Cualquier cosa que necesite, nosotros, como Estado, estaremos trabajando junto a él", dijo el gobernador de California durante una entrevista con la cadena televisiva CNN, citado por la agencia noticiosa Ansa.
Schwarzenegger aseguró que quiere que el gobierno de Obama "sea exitoso, porque de este modo el país será exitoso", y agregó que "los demócratas y republicanos" tienen que "trabajar juntos" para "lograr muchas cosas".
Las fuerzas especiales estadounidenses han llevado a cabo desde 2004 decenas de operaciones secretas contra Al Qaeda y otros grupos islamistas en Pakistán, Siria y más países, informó el diario The New York Times en su página web anoche.
Citando a fuentes del gobierno que no identificó, el periódico indicó que, para poder realizar esas acciones, las Fuerzas Armadas norteamericanas recibieron una amplia orden firmada en 2004 por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, con la aprobación del presidente George W. Bush.
El documento daba permiso para atacar a Al Qaeda y otros blancos hostiles en cualquier parte del mundo, incluyendo países que no estuvieran en guerra con Estados Unidos, indicó el Times.
Así, un equipo de la Marina atacó un centro islamista en la región de Bajaur en Pakistán, en 2006, indicó el diario, citando a un ex funcionario de la CIA.
Los jefes militares pudieron observar todo el ataque "en vivo" en la sede de la CIA en Virginia, a través de una cámara de video instalada en un avión Predator, agregó el diario.
Otra ofensiva fue llevada a cabo por fuerzas especiales en Siria el 26 de octubre pasado, en cooperación con la CIA, según el New York Times.
El diario no proporcionó más información sobre otros blancos, pero aclaró que, según sus fuentes, ninguno estaba dentro de Irán.
De todos modos, según el Times, Washington sí llevó a cabo misiones de reconocimiento en Irán.
Antes de recibir la orden ejecutiva en 2004, el Pentágono necesitaba una aprobación especial para cada una de sus misiones.
Según el diario, el documento de 2004 identifica entre 15 y 20 países, incluyendo a Siria, Pakistán, Yemen, Arabia Saudita y otros países del Golfo Pérsico, en los que Al Qaeda tendría bases operativas o se estaría refugiando.
La recuperación de la economía norteamericana, que está en su peor momento desde la Gran Depresión de los años '30, es la principal preocupación del presidente electo Barack Obama, según afirmó el designado jefe de Gabinete, Rahm Emanuel, quien anunció un recorte de impuestos a la clase media.
Emanuel hizo hincapié en la situación por la que atraviesan cerca de 10 millones de norteamericanos que perdieron sus empleos en el último año y aseguró que "los ciudadanos necesitan inmediatamente ayuda para salvar su economía".
"El ingreso promedio se ha reducido en 2.000 dólares (al año), mientras que los costos de la energía, la salud y la educación aumentaron 4.800 dólares", afirmó Emanuel al programa This Week de la cadena ABC.
El actual diputado demócrata por Illinois y hombre de confianza de Obama señaló que "durante los últimos siete años, la clase media estadounidense ha trabajado duro, ganado menos y pagado más", en declaraciones que reproduce la agencia noticiosa italiana Ansa.
El designado jefe de Gabinete de la administración demócrata, puso de relieve que una de las primeras medidas que tomará Obama cuando asuma el 20 de enero será la instrumentación de un plan de devolución de impuestos de mil dólares al 95 % de las familias norteamericanas.
Otro de los puntales del plan para revitalizar la economía será el sector del automóvil, que consideró "parte central" de la economía estadounidense y de la política energética para reducir la dependencia de ése del petróleo.
Consultado acerca de si Obama está dispuesto a continuar con los beneficios fiscales del gobierno de Bush a los estadounidenses más ricos, Emanuel sostuvo que, "el centro de la estrategia económica de Obama es la clase media" y que "su plan económico está diseñado" para favorecer a ese sector de la población norteamericana.
En tanto, Emanuel rechazó la propuesta del actual presidente, George W. Bush, de condicionar un segundo paquete de ayuda financiera a los estadounidenses (el primero fue aprobado en enero de este año) a la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Colombia.
"No se puede vincular estas necesidades esenciales con otro acuerdo de comercio. Lo que hay que hacer es lidiar con lo que tenemos en frente nuestro, aquí y ahora", indicó.
Emanuel señaló que Bush carece de capital político para imponer condiciones, y afirmó que lo prioritario es ayudar a los 10 millones de estadounidenses desempleados.
Guantánamo
Cinco ONG internacionales, entre ellas Amnistía Internacional (AI), pidieron hoy a los gobiernos europeos que "ayuden" al presidente electo de EE.UU., Barack Obama, a cerrar Guantánamo y acojan a unos 50 presos que no pueden volver a sus países por estar amenazados de tortura.
"Obama tiene la oportunidad de cerrar Guantánamo y es responsabilidad de EE.UU. poner fin al desastre que es esa cárcel. Pero Europa debe tender la mano y brindar protección humanitaria a ese grupo de presos", indicó Daniel Gorevan, representante de AI, en Berlín.
La aportación que las ONG esperan de Europa es que acoja a unos cincuenta presos, del total de 255 que siguen en la cárcel en la base estadounidense situada en la isla de Cuba.