Ocurrieron dos asesinatos en menos de dos meses
Vecinos de Altos de Nogueras reclaman por mayor seguridad
Jonathan Franco y Julio Villalba, ambos de 19 años, fueron asesinados en Altos de Nogueras en diferentes circunstancias. Las dos muertes, con menos de dos meses de diferencia, preocupan sobremanera a los vecinos del barrio. Desde la vecinal insistirán con la incorporación de “más policías a la subcomisaría 14º y que puedan portar armas”.
Mónica Ritacca
Los vecinos de Altos de Nogueras están de duelo por segunda vez en menos de dos meses. Es que a los asesinatos de Jonathan Franco -ocurrido el 1º de octubre- y de Miguel Villalba -a la media noche del domingo pasado-, los une el dolor y también dos reclamos: justicia por la muerte de los dos jóvenes y seguridad para todo el barrio.
Rosalía Ortíz es la nueva presidenta de la vecinal Altos de Nogueras, tras la reciente renovación de autoridades que tuvo la entidad. Consultada, se mostró muy dolida por la desaparición física de Miguel y criticó con dureza “las leyes que tenemos”. “El asesino había salido de la cárcel hacía 15 días. Desde entonces a esta parte, tuvo un enfrentamiento con la policía, por lo que estuvo demorado dos horas, y mató a una persona. ¿Cómo puede pasar una cosa así?”, manifestó la mujer.
Convencida de que la inseguridad no es un problema que se soluciona de un día para otro, Rosalía cree que con más policías en el barrio la situación mejoraría y podrían sentirse “un poco” más seguros.
Otros reclamos
Aunque la prioridad de la nueva comisión directiva de la vecinal será trabajar para conseguir lo que creen mejoraría la seguridad en el barrio, es decir más policías y por ende patrullajes, hay otras cuestiones por las que reclamarán. Entre ellas, por mejoras en la iluminación y el desmalezamiento en distintos sectores del barrio.
“Donde mataron a Miguel es una cuadra que está a oscuras, pese a la proximidad con la subcomisaría 14º y con la escuela primaria Maximio Victoria. Los pedidos realizados por nota a la Municipalidad, sobre la reposición de focos y otras cosas, fueron muchísimos pero no así las respuestas”, señaló Rosalía Ortíz. Y acotó: “El transporte público es algo que también aqueja a los vecinos y que también puede derivar en un hecho de inseguridad debido a que si llegás a perder un colectivo tenés que caminar 20 cuadras o esperar 40 minutos hasta que pase otro”.
Consultada sobre si la implementación de estas medidas reclamadas podrían haber evitado el asesinato de Miguel Villalba, ya que las mismas fueron manifestadas tras la muerte de Jonathan Franco, la mujer dijo que “no”. Pidiendo disculpas por su sinceridad, consideró que sólo ayudarían a que los vecinos se sientan más seguros, aunque volvió a insistir en que el principal problema está en las leyes que, lejos de proteger al ciudadano, “amparan a los delincuentes”. “Pienso que si la legislación no está de nuestro lado, por más que se corten los yuyos o se iluminen las calles, tareas muy beneficiosas para cualquier barrio, seguirá muriendo gente inocente como Jonathan o como Miguel, dos chicos que tenían toda una vida por delante”, puntualizó la vecinalista.




