Como ocurrió tantas veces en el pasado

Los hombros de Nalbandian sostienen la ilusión

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David Nalbandian ratificó su extraordinaria capacidad para jugar una competición absolutamente distintiva en el espectro del tenis internacional. Apabulló a Ferrer en tres sets y consiguió el único punto argentino de la víspera. Sin dudas, se erige en el sostén de la gran ilusión nacional.

Foto: Agencia AFP

 

El unquillense jugó en altísimo nivel y abrió la final de la Davis con una victoria argentina. La derrota y lesión de Del Potro obligaron a Mancini a incluirlo en el dobles. Y además, será quien defina si hay un quinto punto.

Alejandro Galetto

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Enviado especial a Mar del Plata

¿Por qué este pibe nacido en Unquillo se enciende tanto cuando juega Copa Davis por Argentina? Éste es un interrogante difícil de responder en pocas palabras. Pero lo hace. Y si a eso le agregamos que le cabe perfecto a su tenis jugar en un estadio cerrado y sobre piso hiperveloz, llegamos rápidamente a encontrar los argumentos para explicar el resultado que David Nalbandian consiguió ayer ante David Ferrer, a quien bien podríamos agregarle un acento a su apellido y cambiarle la r final por una o, porque es un férreo tenista.

El argentino salió a jugar en el colmado Polideportivo marplatense, con una actitud que contagiaba a propios y extraños. Parado bien encima de la línea de fondo, siempre con la premisa de tomar el balón en su vuelo ascendente, tomó las riendas del cotejo desde el mismo comienzo, y así logró reducir a poco (casi nada) la inquebrantable actitud del alicantino, que sin embargo nunca dio por perdida una pelota.

Sin necesidades

No fue siquiera necesario el apoyo de la gente. Con un muestrario impactante e interminable de golpes, varió a su antojo las derechas cruzadas con las invertidas, los ángulos cortos con los disparos paralelos, las subidas a la red para volear o definir de sobrepique. En definitiva, hizo todo lo que quiso casi todo el tiempo que duró el cotejo.

El español, por su parte, nunca se sintió dueño de nada, eso fue notable, y por ello gesticuló tanto, pidió tres “desafíos” por piques dudosos y lanzó su raqueta al suelo una vez (además de amagar en un par de ocasiones más).

Se llevó el duelo con un holgado 6-3, 6-2 y 6-3 absolutamente inesperado por dos cuestiones: primero, porque es una final de Copa; segundo, porque los duelos entre estos dos tenistas siempre se resolvieron con mínimas diferencias (de hecho, Ferrer es quien mantiene el dominio en el historial, ahora por 6-4). El día arrancó con una alegría, pero aún faltaba la otra mitad.

Bien en lo anímico

La actuación de Juan Martín del Potro dejó en claro dos cosas: que el pibe tandilense tiene una madurez muy importante para la edad que acusa, pero también que su cuerpo está fundido, que pide un urgente descanso.

Es uno de los tenistas que más estuvo adentro de una cancha en los últimos cuatro meses. El hecho de ganar todos los torneos que ganó le reportó muchas cosas positivas en lo anímico, pero también significa jugar muchos partidos y de manera consecutiva.

El longilíneo jugador había dicho antes del encuentro que prefería enfrentar a Feliciano López, debido a su tendencia a jugar los puntos más cortos.

Pues bien, esta experiencia deberá servirle al joven valor argentino de 20 años, ya que es evidente que sus declaraciones fueron recogidas por Emilio Sánchez Vicario y el mismo López, ya que la estrategia con la que salieron a enfrentar a “La Torre de Tandil” fue muy distinta de la que se preveía.

Variedad

Es verdad que López no negoció su arma más preciada, y se cansó de conectar aces y saques ganadores. Pero también es cierto que utilizó más de la cuenta el revés con slice buscando tanto en la faz defensiva como en la ofensiva, a la hora de subir hasta la red. Y esa táctica tenía sus argumentos.

Por un lado, molestar a Del Potro, que aún debe mejorar su juego defensivo cuando lo atacan con ese tipo de golpes y le toman la red. Por el otro, buscar que se alarguen los “rallies”, para desgastar cada vez más el físico de Juan Martín, ayer con una imagen más endeble que otras veces.

La molestia que sintió en el sexto juego del cuarto set fue una muestra clara de su situación física. Dejó todo para alcanzar una terrible bola cruzada de su rival y cuando quiso volver sintió el “tirón” en su ingle derecha. Una lesión característica de cansancio muscular.

A partir de ese momento, ya el argentino no estuvo en cancha más que para terminar el duelo y no regalar el punto sin jugar. Pero era evidente que sus piernas ya nada le posibilitaban. La chapa se selló con 4-6, 7-6 (2), 7-6 (4) y 6-3.

Otra historia

Con este resultado, la serie quedó, evidentemente, abierta. Tanto que Alberto Mancini decidió incluir a David Nalbandian con Agustín Calleri para disputar el dobles de esta tarde (que se jugaba tras el cierre de esta edición de El Litoral). Este punto, por la lesión de Juan Martín del Potro (y la fuerte chance de que mañana tenga que jugar Acasuso el cuarto turno) se convirtió casi en una cuestión de Estado.

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El incomparable Guillermo Vilas estuvo presente en la apertura del histórico match que se disputa en Mar del Plata. La imagen lo muestra en el palco oficial, acompañado por el gobernador bonaerense Daniel Scioli y otras autoridades.

Foto: Agencia DyN

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EL DATO

Mejor olvidar

La actitud de David Ferrer en la conferencia de prensa post-partido daba realmente pena. Estaba destruido el hombre. A tal punto no quería estar allí, que en un momento se olvidó de la pregunta que le hizo un colega.

 

 

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Protagonistas. Del Potro parece darle explicaciones a Alberto Mancini, en uno de los momentos más difíciles del partido en el que cayó ante Feliciano López.

Foto: Agencia DyN

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ADEMÁS

Con acento cordobés

David Nalbandian demostró los argumentos para pedir insistentemente que la final se jugara sobre carpeta y bajo techo. Y tras su brillante victoria ante David Ferrer, habló de varios temas. Aquí, sus frases más jugosas.

“Creo que jugué un gran partido desde el comienzo. Controlé la situación casi siempre y la gente, que estuvo increíble, hizo que fuera un momento muy lindo para vivir. Disfruté mucho, la pasé muy bien y eso fue productivo. La gente apoyó cuando tenía que apoyar y eso completó el cuadro”.

“Contra David Ferrer uno tiene en la cabeza que va a jugar un partido largo, porque corre mucho, devuelve bien y siempre saca una pelota más. Pero yo estuve muy bien y jugué poco tiempo, que es muy importante para el resto del fin de semana”.

“Encontramos bien la cancha el viernes que llegamos y la gente nos trató de maravillas desde que pisamos Mar del Plata”.

“Se notó que la cancha era más favorable para mí que para Ferrer. Ése era el objetivo que perseguimos con la elección de esta cancha y este estadio. Por esto, la localía tiene tanta importancia”.

Para el final, una frase cargada de sabiduría. “El fin de semana es largo y el que yo gané es sólo el primer punto”.

 

Del Potro, después de la derrota

“Me sorprendió el nivel de Feliciano”

El tandilense Juan Martín Del Potro aseguró ayer que le “sorprendió” el nivel que tuvo el español Feliciano López en el partido que jugaron y reconoció que “nunca” pudo encontrar su mejor juego para superarlo.

“No estuve cansado y jugué bien, pero me encontré con un jugador que estuvo por encima de su nivel. Me sorprendió el nivel de Feliciano y nunca pude encontrarle la vuelta” .

Del Potro sufrió durante el encuentro un tirón en el aductor derecho que le impidió seguir jugando con normalidad. El tandilense informó que no tiene un firme diagnóstico de la lesión (sufrió un agudo dolor en la pierna derecha en el cuarto set cuando estaban 3-3) y que hoy se hará los estudios correspondientes para saber si puede jugar mañana.

“No me sentí como a mí me gusta porque prefiero jugar puntos largos. No tengo que seguir pensando en lo que pasó y mañana (por hoy) hay que alentar a los chicos en el dobles”, comentó.

Por último, Del Potro destacó el apoyo que le dieron sus compañeros de equipo en el vestuario tras la derrota. El capitán del equipo argentino, Alberto Macini, evitó hacer declaraciones con respecto a la lesión del juvenil tenista.

 

RESEÑA

postales

marplatenses

De primer nivel

La presentación del estadio Malvinas Argentinas fue impecable. Cómodo en sus ingresos, lo que más llamó la atención fue el despliegue de pantallas gigantes para que el público pudiera seguir de cerca los “desafíos” al Ojo de Halcón. Una pantalla cuádruple bien encima de la red (al estilo NBA) llevaba las imágenes al juez de silla y a la gente apostada en las plateas bajas. Otras ocho un poco más pequeñas incluían a los sectores altos. Además, la banda de Policía local tocó los Himnos de ambos países, aunque el argentino fue cantado en vivo por Soledad Pastorutti.

La Copa es más fuerte

En un inicio, el público local se comportó de manera muy complaciente con los simpatizantes visitantes, que casi alcanzaron el número de 1.000. Sin embargo, tanta caballerosidad no iba a durar mucho. Apenas comenzó el duelo entre Nalbandian y Ferrer, explotó la hinchada albiceleste al grito poco amigable de “a estos p...... le tenemos que ganar”. Luego entonaron “el que no salta es un español” para culminarla con el previsible “Rafa se c.....”. Cabe destacar la banda que se trajeron los ibéricos, con trompeta y trombón incluidos.

Celebridades

Entre las casi 10.000 personas que asistieron a la primera jornada se pudo ver a Guillermo Vilas, que por primera vez vino a ver una serie de Copa Davis en Argentina. Junto a él se encontraba el gobernador de la provincia de Buenos Aires, el ex deportista Daniel Scioli, quien mucho tuvo que ver con que la final de la Davis se dispute en Mar del Plata. También estuvieron Gastón Gaudio y Juan Ignacio Chela como ex integrantes del equipo, y Martín Palermo como un abonado de otro deporte. La sorpresa: la presencia de Mirtha Legrand, quien llegó acompañada de su nieto y de Fernando Marín, el presidente de L’Egalite, la empresa que comercializa a la Asociación Argentina de Tenis.

... Y no tanto

Un personaje inesperado y olvidado que estuvo presente fue el inefable “Tula”, quien en más de un evento deportivo y político se destacó por tocar el bombo y arengar a la multitud. Para eso lo habrán llevado, porque es difícil pensar que este muchacho pudo pagarse una entrada en el lugar en el que estuvo, que alcanzaban un valor cercano a los 2.000 pesos.