Más procedimientos, más droga secuestrada y armas incautadas
Con la orden de “caiga quien caiga”
La cantidad de cocaína y marihuana decomisada en lo que va del año superó la suma de los 4 años anteriores. El gobierno promete más tecnología para la Dirección de Prevención y Control de Adicciones.

Preparan mapa georreferencial para establecer el circuito de la droga en Santa Fe.
Foto: Archivo/Danilo Chiapello
Mario Cáffaro
1.207 procedimientos, de los cuales 272 fueron realizados con órdenes de allanamientos; 89 armas incautadas; más de 63 kilogramos de cocaína y más de 4.327 kilos de marihuana sacados del mercado. Son los números al 17 de noviembre de la tarea de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones que hasta hace algunos años llevaba el nombre de Drogas Peligrosas. La droga secuestrada supera la suma de los cuatro años anteriores. “La orden fue trabajar con absoluta responsabilidad, seriedad y libertad. Dijimos a la Policía que acá no se protege a nadie”, señaló Carlos Iparraguirre, secretario de Seguridad de la provincia.
Los funcionarios y la propia Policía saben que el desafío es mayor y se estima que por Santa Fe pasa mucha droga, especialmente por las rutas nacionales que la atraviesan de norte a sur como la 11 y la 34. La primera viene desde Paraguay uno de los proveedores de marihuana, y desde la 34 la pasta base de cocaína producida en Bolivia y que necesita ser transformada en cocaína en cocinas argentinas, mercado donde es más fácil hacerse de los precursores químicos.
Cuando la policía preguntó si los procedimientos estaban destinados para todos, la orden política fue “caiga quien caiga”. “Las tareas de investigación, seguimiento, tienen el absoluto respaldo del gobierno. Toda la lucha contra el narcotráfico es una de las acciones principales que se pueden hacer en la prevención del delito, porque detrás de muchos de los hechos violentos que ocurren está la disputa de zonas, venta, de gente que puede vender para uno u otro y también la presencia de chicos que actúan bajo la influencia de alguna droga. Esto y el secuestro de armas de fuego son dos acciones concretas que desde el gobierno se instruyó y se acompaña a la policía” ratificó el funcionario.
Trabajo y azar
Iparraguirre admitió que algunos hallazgos importantes fueron causales pero en la mayoría fue fruto de una tarea de investigación. En otros, se afirma que los traficantes se deshacen de la carga por los controles de rutas, ejemplo lo encontrado en Arroyo Leyes o en Gobernador Crespo. “Se han acentuado algunos controles policiales y quien viene transportando no sabe si lo esperan a él o a otro y frente al control busca huir o descartar la droga”.
El compromiso de las autoridades es proveer a la Dirección de tecnología para mejorar los controles. Ya fue licitada la compra de un scanner para los procedimientos en rutas; está en marcha la adquisición de mejores equipos de filmación y de fotografía y le fue provisto un software que permite el cruce de llamadas telefónicas. “De la participación en seminarios, surgió la necesidad de tener otros equipos informáticos similares a los que tiene la Policía Federal y el FBI que trataremos de adquirir en los primeros meses del año próximo”.
Iparraguirre también planteó los objetivos mediatos. “Después de un año de trabajo estamos pidiendo un paso cualitativo superior cual es profundizar en un análisis más integral de la provincia como para detectar de las investigaciones judicializadas coincidencias, puntos de encuentro de las bases de dato para ver, con mayor precisión, de dónde viene la droga, hacer un mapa georreferencial de los movimientos que tiene la droga para llegar a la provincia, para pasar por Santa Fe. Estos allanamientos son fruto de investigaciones que tienen que producir una realidad del mapa de la geografía provincial. Hay casos importantes como los de Rosario donde han caído los principales narcotraficantes apuntados, no mucho tiempo atrás, por la jueza federal Cosidoy”, concluyó.







