Cristina firmó acuerdos con Calderón
México: una relación “estratégica” y la lucha contra el narcotráfico
Los presidentes firmaron acuerdos de colaboración, con un ojo puesto en Brasil. Contactos para evitar que el combate al tráfico de droga sea el eje excluyente del encuentro.

Con una visión de integración latinoamericana, Cristina Kirchner y Felipe Calderón pusieron en marcha el Consejo para el Acuerdo de Asociación Estratégica.
Foto: DyN
Horacio Serafini/Redacción de El Litoral
CMI/DyN
Desnarcotizada a medias, pero desnarcotizada al fin, resultó la visita de Estado del presidente mexicano Felipe Calderón, pese a los hechos sobre tráfico ilegal de efedrina desde Argentina que investiga la Justicia y su presunta vinculación con los carteles del narcotráfico en México.
La “desnarcotización” estaba a la cabeza de las preocupaciones del Palacio San Martín y de Tlatelolco. De allí que ambas cancillerías trabajaran con celo en el detalle de la visita; hubo reiterados encuentros los últimos meses de los responsables diplomáticos directos, el subsecretario de Política Latinoamericana argentino, Agustín Colombo Sierra y su par mexicano, Gerónimo Gutiérrez Fernández.
El objetivo pareció lograrse. Si bien se firmó un acuerdo sobre cooperación contra el narcotráfico, hubo otros siete sobre comercio, inversiones y cooperación agrícola, entre ellos. Además, los presidentes pusieron en funcionamiento el Consejo encargado del seguimiento del Acuerdo de Asociación Estratégica (AAE) que se firmó a mediados de 2007, durante la visita de Néstor Kirchner a México.
Definiciones estratégicas
También hubo definiciones en el sentido del carácter estratégico que, para Argentina y México, tiene la relación bilateral. Resultó elocuente, en este sentido, la definición de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su discurso en la Casa Rosada, previo a la reunión con Calderón y funcionarios de ambos gobiernos. Además de subrayar que la relación con México no sólo tiene un carácter económico y comercial sino también “político y estratégico”, dijo que “ningún país puede estar ausente de la “integración de Latinoamérica”.
El mensaje tuvo un destinatario: Brasil. La profundización de la relación con México, que tuvo un primer paso con el AAE, es de conveniencia política mutua. Calderón encuentra en Argentina la puerta de entrada al sur continental que su antecesor Vicente Fox resignó a favor de la relación con Estados Unidos. Y también la posibilidad de ampliar mercado a sus exportaciones ante la retracción en ciernes de la economía de su vecino del norte producto de la crisis global. Argentina, por su parte, tiene en el país con el mayor PBI per cápita latinoamericano la posibilidad de contrapesar la relación comercial y política con Brasil.
De allí que la presidenta haya hablado de Latinoamérica, cuando Brasil centra el ejercicio de su liderazgo (Unasur, Banco del Sur) en Sudamérica. “La coincidencia con México pasa por impulsar el multilateralismo regional”, evaluó una fuente diplomática. El posicionamiento es, en el fondo, en vistas del tipo de reforma que en algún momento tendrá que afrontar el Consejo de Seguridad de la ONU: Brasil se siente candidato natural a ser miembro permanente del organismo en representación de la región; Argentina y México ponen en cuestión esa pretensión.
Narcotráfico
El narcotráfico tuvo, aun así, su lugar en la agenda. Estuvo en la conversación privada entre ambos presidentes y en el discurso de Fernández de Kirchner, al apoyar la acción de Calderón en ese sentido: “Admiro su lucha, con la que estamos dispuestos a cooperar y articular esfuerzos. Esa lucha es nuestra lucha y la de todo ser humano bien nacido”.
Como corolario, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández y el procurador general de Justicia mexicano, Eduardo Medina Mora, firmaron un acuerdo de cooperación penal y un memorando de entendimiento en la lucha contra los delitos trasnacionales: narcotráfico, lavado de dinero, precursores químicos, trata de personas. Oficializa este acuerdo la colaboración existente en los últimos tiempos a raíz del tráfico ilegal de efedrina: habrá intercambio de información y de expertos y colaboración entre las fuerzas de seguridad. Y puede constituirse en la antesala hacia un tratado de extradición sobre ese tipo de delitos, que podría firmarse en 2009, según dijo el embajador argentino en México, el riojano Jorge Yoma.





