La Atlántida en Bolivia
Javier Aliaga
(EFE)
La acrópolis de la Atlántida, descrita por el filósofo Platón, se ubicó sobre una meseta del oriente de Bolivia, según un investigador que asegura haber hallado más de cien coincidencias entre el antiguo relato griego y esa región amazónica.
El ingeniero boliviano David Antelo plantea esta hipótesis en su libro “La conspiración atlante”. Antelo defiende que la coordenada exacta de la antigua acrópolis es 13.09’35.6” latitud sur y 65.33’36.5” longitud oeste, es decir, en el departamento boliviano del Beni, colindante con las regiones de La Paz y Pando, en un territorio fronterizo con Brasil.
Se trata de un área de la amazonía, despoblada en su mayor parte, situada casi a nivel del mar y que en los últimos tres años, quedó inundada debido a los fenómenos de El Niño y La Niña los que, según el ingeniero, han afectado a esa zona desde tiempos inmemoriales.
Pese al inicial escepticismo que puede despertar la hipótesis de este perito, no es la primera vez que se menciona a Bolivia como el epicentro de la mítica civilización. Desde hace varios años, el cartógrafo británico Jim Allen también viene sosteniendo que en el actual territorio boliviano, pero en la parte andina, en Oruro, cerca del lago Poopó, estuvo la acrópolis de la que habla Platón, bautizada como la Isla Sagrada de Poseidón, cuya leyenda tiene correspondencia con la de deidades andinas.
Antelo discrepa con Allen en que el corazón de la acrópolis haya podido estar en el altiplano, entre 3.000 y 4.000 metros sobre el mar, aunque sostiene que, en realidad, en gran parte de Bolivia hay muestras de la cultura atlante.
De hecho, sostiene que este proverbial imperio, antes del cataclismo sufrido hace 11.500 años, abarcó gran parte de la actual Suramérica, que se correspondería con la “isla continente” que describió Platón y que ubicó de forma opuesta “a los pilares de Hércules” o Estrecho de Gibraltar.
“Todos somos atlantes (en Suramérica) de punta a punta, desde la Guajira hasta la Patagonia”, apuntó Antelo, cuya investigación revoluciona la historia oficial de la humanidad, al defender que fueron los atlantes, desde el llamado Nuevo Mundo, quienes “descubrieron” y “colonizaron” Europa, Asia y África.
Según sus estudios, Platón conoció la historia de la Atlántida por otros sabios griegos que visitaron a los egipcios, quienes, a su vez, habrían sido los “primeros colonizados’ por los atlantes.
La zona donde según Antelo estaba la capital atlante tiene grandes lagos conectados, que hace 11.500 años ocupaban una extensión “más grande que el Titicaca” y que podrían ser el “verdadero mar interior” del que habla Platón en sus obras.
Gran parte de sus certezas se basan en la comparación de antiguas pinturas rupestres encontradas en una caverna en la región de Santa Cruz, que datarían del año 7.000 a.C., en las que estaría representada la Atlántida, en lo que sería el “mapa” más antiguo hallado en el mundo.

















