Narco porteño a la sombra
Secuestran cocaína en Rafaela
Fue detenido en pleno centro, junto a un cómplice que llevaba la droga en un paquete ubicado entre las piernas. Otro sujeto que arribó en remís esperaba el cargamento. Incautaron 13.000 pesos.
Redacción de El Litoral
Cerca de las 15 de ayer, un operativo policial en inmediaciones de la estación de servicios ubicada en el cruce de las rutas 34 y 70, en la ciudad de Rafaela, llamó la atención de gran cantidad de vecinos, muchos de los cuales se instalaron en las cercanías para observar “en primera fila”, todo lo acontecido.
Personal de la Brigada de Drogas de Rafaela, junto a agentes antinarcóticos de la Unidad Regional XII de Policía con sede en San Cristóbal, con apoyo de efectivos de la UR V detuvieron la marcha de un automóvil VW Vento conducido por Luis M., de 49 años, residente en San Martín, provincia de Buenos Aires, el que venía junto a Roberto F., de 55, domiciliado en Villa Ballester, Buenos Aires.
En este procedimiento también fue arrestado Rubén E., de 49 años, ceresino, quien había arribado a la esquina de avenida Luis Fanti y calle Francisco Peretti momentos antes, en un remís.
El operativo se concretó luego de importantes labores de inteligencia que demandaron unos 5 meses, aproximadamente, y se puso especial cuidado en la detención de Luis, considerado un narcotraficante de “peso” en el ambiente delictivo, y con numerosos antecedentes en el mundo de la delincuencia.
En la requisa personal y del automóvil no se secuestraron armas de fuego, y debido a la celeridad con que fueron abordados por la policía, no alcanzaron a intentar respuesta alguna.
Cocaína y dinero
Durante la acción se detectó un paquete que contenía un kilo de cocaína de extrema pureza, además de la suma de 13.000 pesos. El dinero -en su totalidad, o gran parte del mismo- sería lo que el vecino de Ceres pagaría en la transacción que quedó trunca.
Con los tres malvivientes debidamente esposados se concretó una labor acorde a los requisitos legales, siendo requerida la presencia de testigos para reafirmar y controlar la labor de los uniformados y todo lo que tiene relación con lo secuestrado, tanto sea lo atinente a la droga como al dinero incautado.
Mientras se desarrollaba la tarea de los agentes antinarcóticos, se produjeron algunos inconvenientes con al menos dos personas que, según se conoció horas más tarde extraoficialmente, no habrían tenido connotación alguna con los detenidos.
Todo lo actuado se puso a disposición de un Juzgado Federal de la ciudad de Santa Fe, hacia donde se llevó a detenidos y el producto del secuestro.




