El 115º Argentino Abierto

La Dolfina y Ellerstina, por la gloria

La Dolfina ganó su derecho para estar en la final al derrotar a Pilará por 17 a 13 el sábado último.

Foto: El Litoral

La Dolfina y Ellerstina, por la gloria

Se enfrentarán nuevamente, como en 2005 y 2007, y del choque surgirá el nuevo campeón de Palermo, el premio más cotizado del mundo. Si ganan los de Cañuelas, será su tetracampeonato; si lo hacen los de General Rodríguez, será su primera vez.

César Román

Era el plato fuerte del último fin de semana: el enfrentamiento de finales de zona entre La Dolfina y la novel formación de Pilará, que venía precedida de buenas actuaciones, cifrando sus esperanzas en poder neutralizar el accionar de su oponente con las mismas armas que lo hiciera cuando lo venció en semifinales del Abierto de Hurlingham.

No pudo ser; encontró en el camino de sus aspiraciones a un equipo que va marcando con sus actuaciones una incontrastable tendencia a la excelencia en su juego, merced al desplazamiento de sus integrantes que, cubriendo los distintos sectores de la cancha, transforman en gol casi todas las jugadas que nacen en una defensa infranqueable de Bartolomé Castagnola (10) para proyectarse al ataque en jugadas de equipo con ese estratega que es Mariano Aguerre (10), quien basado en la creatividad que le otorga su experiencia, unida a la expeditiva labor de Lucas Monteverde (10), en su misión de “peón de brega“ efectuando la trabajosa tarea de desplazar rivales, transforman a La Dolfina en una verdadera “máquina de jugar polo”, haciendo de la velocidad mental, simpleza de juego, el buen manejo de su inmejorable caballada y una formidable vocación ofensiva, el arma letal que utilizan para demoler a sus rivales. Si a todo esto le sumamos el valor agregado que significa el aporte de Adolfito Cambiaso (10) para proyectarse en jugadas individuales y transformar en gol todas y cada una de sus acciones, afirmamos sin temor a equivocarnos que estamos en presencia del mejor equipo de polo de los últimos tiempos, sólo comparable por merecimientos propios al legendario Coronel Suárez de Juan Carlos Harriott del último período de la década del sesenta y toda la del setenta.

De menos a más

La crónica de su partido ante Pilará mostró una aparente igualdad en los tres primeros períodos, pero bastó que el equipo de Cañuelas sacara a relucir sus mejores montados a partir del cuarto chukker, para que también en este aspecto estableciera lo que sería a la postre una marcada diferencia entre ambos conjuntos. Un terminante y lapidario 17-13 marcó la diferencia en favor de La Dolfina al término del partido.

Una nueva promesa de fructificar en realidad el sueño del tetracampeonato ilusiona a La Dolfina. Sólo Ellerstina, el equipo de los Pieres, los hijos del gran Gonzalo, reciente vencedor de Black Watch por 16 -11, dará la pauta del verdadero potencial del equipo de Cañuelas.

En conversación privada, este cronista tuvo la oportunidad de dialogar con Facundo Pieres (10) en forma amena y distendida. Sus esperanzas están intactas, su confianza es enorme, el potencial de su caballada es igual —¿o mejor?— que el de sus rivales. ¿Qué se necesita, entonces?

“Estar tranquilos, concentrados durante todo el partido y confiados en nuestras fuerzas, que no son pocas”, fue en definitiva su síntesis. Una concreta y bien fundada ilusión alimenta entonces sus esperanzas.

Otra gran final está en marcha. Será el sábado próximo ante casi veinte mil personas en la Catedral del Polo en Palermo. Si usted es uno de los privilegiados en poder asistir a este encuentro, lo felicito, podrá ver en acción a los ocho mejores polistas del mundo.