El presidente electo de Estados Unidos aseguró estar “entristecido y apabullado” por el caso
Detuvieron a un gobernador por tratar de vender escaño de Obama
La “meta” del gobernador de Illinois era recaudar por lo menos 2,5 millones de dólares en contribuciones, antes de fin de año.

Imagen de archivo del 9 de marzo de 2008 que muestra al gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, ayer detenido, en una gira del equipo de béisbol Los Chicago Cubs, en Chicago, Estados Unidos.
Foto: AGENCIA EFE
EFE-Télam-AFP
El gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, fue detenido ayer acusado de corrupción, entre otros cargos, por tratar de sacar provecho de la elección del sustituto de Barack Obama en el Senado de EE.UU., que le corresponde a él.
La detención de Blagojevich y de su jefe de Gabinete John Harris, quienes quedaron libres bajo una fianza de 4.500 dólares, provocó un terremoto político en todo el país, y especialmente en Illinois, con reclamos de renuncia y amenazas de juicio político.
El gobernador, de 51 años, según una acusación presentada por el fiscal federal del Distrito Norte de Illinois y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Chicago, habría conspirado para obtener beneficios personales, al nombrar al sustituto en el escaño por Illinois, que dejó vacante Obama. Ayer, el presidente electo se declaró “entristecido y apabullado“ por las acusaciones formuladas sobre Blagojevich.
En el escrito de acusación, de 76 páginas, la fiscalía detalla que el gobernador también fue acusado de recibir sobornos y de amenazar al diario Chicago Tribune, si no lo apoyaban.
“Es increíble que el gobernador Blagojevich haya puesto un cartel de “se vende’, al nombramiento” del sucesor de Obama, dijo el fiscal Patrick J. Fitzgerald, en una conferencia de prensa.
“Además, (es increíble) que se haya involucrado personalmente en esquemas ilegales con la urgencia de un vendedor que necesita cumplir con sus metas anuales, usando su cargo para silenciar a opositores”, agregó. En el caso de Chicago Tribune, el gobernador habría exigido el despido de algunos periodistas que lo criticaban, a cambio de autorizar la venta del estadio deportivo de Los Chicago Cubs, necesaria para la empresa, que se declaró en bancarrota.
La “meta”
En la acusación, a la que Blagojevich todavía no ha respondido, se señala que la “meta” del gobernador era recaudar por lo menos 2,5 millones de dólares en contribuciones antes de fin de año, para evitar la nueva ley sobre ética estatal, que entrará en vigencia el 1º de enero.
Para ello, el gobernador habría emprendido una campaña de irregularidades, que haría que “hasta (Abraham) Lincoln se revolviera en su tumba”, al enterarse de las prácticas políticas en su Estado, dijo el fiscal.
Las acusaciones surgieron de conversaciones telefónicas grabadas con autorización de un juez, desde el momento en que Obama renunció a su escaño, tras la elección del 4 de noviembre.
Micrófonos colocados en el cuartel de campaña del gobernador y en su teléfono permitieron grabarlo cuando dijo que la designación del sustituto de Obama, que era su potestad legal, era “oro” y él no estaba dispuesto a formular el nombramiento “a cambio de nada”.
Según la imputación, el gobernador buscaba “beneficios financieros o de otro tipo”, para provecho propio o de su esposa Patti, a quien quería sentar en un consejo de administración o en funciones de cabildeo, a cambio de fuertes sumas de dinero.
El fiscal indicó que en las grabaciones habría quedado en evidencia que el gobernador “no estaba preocupado con la ilegalidad de sus actos, sino con la posibilidad de que lo engañaran”.
Fitzgerald aseguró que Blagojevich consideró a dos posibles candidatos, que no se nombran en la acusación, dispuestos a pagar entre medio y un millón de dólares por el escaño, “pero el dinero lo quería por adelantado”.
Otros de los beneficios que buscaría el gobernador en el futuro gobierno de Obama, según la denuncia, era ser designado secretario de Salud y Servicios Humanos, secretario de Energía o embajador.

Rod Blagojevich junto a Obama y el alcalde de Chicago, Richard Daley, en tiempos de campaña. Los investigadores aclararon que el presidente electo no tenía conocimiento de los sobornos.
Foto: AGENCIA EFE
Obama y el partido a salvo
En un intento por minimizar la probable tormenta política que azotará en los próximos días a los demócratas, el fiscal Fitzgerald subrayó que la acusación “de ningún modo involucra a nadie más que los funcionarios mencionados”, y no constituye un cuestionamiento al presidente electo ni al al partido. Dijo que Obama no está relacionado ni tenía conocimiento de la maniobra del gobernador.
La gobernación emitió un comunicado donde afirma que el gobierno estatal sigue funcionando normalmente, pero se desconoce qué actitud adoptará Blagojevich.
Su abogado, Sheldon Soroski, dijo a periodistas que el gobernador “está muy sorprendido y ciertamente cree que no hizo nada ilegal”.
Mientras tanto, políticos demócratas y republicanos le han exigido la renuncia, con la amenaza de iniciarle un juicio político en la Cámara de Representantes estatal.




