También se comprometieron a luchar contra el cambio climático
Brasil y Europa actuarán en conjunto para enfrentar la crisis internacional
El gobernante francés respaldó la presencia de Brasil como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Los presidentes de Francia y Brasil, Nicolas Sarkozy y Lula da Silva, coincidieron en la necesidad de darle un nuevo papel al Fondo Monetario Internacional (FMI), en la economía mundial.
Foto: AGENCIA AFP
EFE-AFP-Télam
Brasil y la Unión Europea (UE) se comprometieron a actuar juntos para combatir la crisis internacional -incluso con propuestas comunes en el G-20- y los efectos del cambio climático en el planeta, así como para retomar las negociaciones de la Ronda de Doha.
Los compromisos fueron anunciados por los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Francia, Nicolas Sarkozy; y de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, al concluir ayer en Río de Janeiro, la II Cumbre Brasil-UE.
Sarkozy dijo que espera que la UE y Brasil lleven propuestas conjuntas a la próxima cumbre del G-20, que se celebrará el 2 de abril en Londres, incluso sobre las reformas al sistema financiero internacional.
“Europa y Brasil deben hablar con una sola voz, para lograr cambios en la forma de gobernar en el mundo; con Lula estamos decididos a hacer que las cosas cambien y que cambien profundamente”, expresó Sarkozy, al referirse al encuentro de los jefes de Estado de las 20 mayores economías del mundo (G-20), entre ricas y emergentes, para definir medidas concertadas contra la crisis financiera.
Tales propuestas, agregó el mandatario francés, incluyen la definición de un nuevo papel para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y pretenden “lanzar las bases de un sistema financiero más equilibrado, con control y fiscalización mayores de las instituciones financieras”.
La reunión del G-20 en Washington, celebrada en noviembre pasado, “demostró que hay espacio para una respuesta concertada de los países desarrollados y en desarrollo, ante los complejos desafíos de la actualidad”, dijo Lula por su parte.
“El diálogo regular sobre asuntos macroeconómicos y financieros que lanzamos (entre Brasil y la UE) representará un canal adicional importante para la discusión de esos asuntos”, agregó.
“Arquitectura global”
“Para evitar que la crisis (financiera) se repita, (los presidentes) reiteran la necesidad de (...) auxiliar en la reforma de la arquitectura financiera global y promover principios comunes para la modificación de los regímenes reguladores e institucionales de los mercados financieros”, asegura una declaración conjunta divulgada tras la cita.
Sarkozy dijo igualmente que Europa trabajará con Brasil “en iniciativas futuras, relativas a la Organización Mundial del Comercio (OMC)”.
“Creemos en la libertad del comercio y no queremos el proteccionismo”, comentó al respecto.
“Tenemos que trabajar juntos en la OMC. Los jefes de Estado tenemos que asumir la responsabilidad” para sacar adelante la Ronda de Doha de la OMC, agregó el presidente francés.
Lula subrayó: “Coincidimos sobre la importancia de concluir la Ronda de Doha y de fortalecer el sistema mundial de comercio”.
Ambas partes, agrega la declaración conjunta, dicen estar dispuestas a “encontrar soluciones que promuevan la conclusión exitosa y equilibrada de la Ronda”.
Tanto el presidente de Francia como el de la Comisión Europea destacaron la enorme convergencia que existe entre Brasil y la UE, en los asuntos de la agenda internacional.
“Ante una programación en la que tenemos grandes coincidencias, decidimos trabajar juntos para combatir la crisis financiera y los efectos del cambio climático”, dijo Durao Barroso.
En ese marco, Sarkozy calificó como “necesaria” la presencia de Lula en la administración mundial, y de Brasil como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, informó la agencia de noticias italiana, Ansa.
De esa manera, el presidente francés respaldó la intención brasileña, sostenida desde hace años, de obtener un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, y a la que se resisten algunos países europeos, como Italia y España.
Calentamiento climático
Por otra parte, los presidentes se comprometieron además a trabajar en conjunto para ayudar a alcanzar un resultado ambicioso en la lucha contra el cambio climático el año próximo, en la Convención Marco de las Naciones Unidas, que abordará ese tema.
Durao Barroso destacó también la importancia de la directiva sobre energía y clima aprobada por la UE, que incluye varios compromisos para reducir las emisiones de gases contaminantes.
Lula, por su parte, destacó su Plan Nacional de Cambios Climáticos, que se propone reducir en un 71% la deforestación en la Amazonia, con lo que Brasil evitará emisiones de gases en un volumen mayor al que se comprometieron todos los países desarrollados que firmaron el Protocolo de Kyoto.





