En pleno centro
Golpean a embarazada en un violento asalto
Ocurrió ayer por la tarde, en un maxikiosco de calle San Jerónimo y Monseñor Zazpe. Una mujer enfrentó a los delincuentes.

Pese a su edad -entre 17 a 18 años- los rufianes se mostraron duchos a la hora de manejar situaciones extremas, como cuando la dueña del comercio intentó atacarlos con un cuchillo.
Foto: Guillermo Di Salvatore
Un negocio de la zona céntrica fue escenario ayer de un dramático asalto, el que incluyó una pelea entre las víctimas y los delincuentes y donde hasta resultó lesionada una mujer embarazada.
La grave secuencia ocurrió a las 19, en el maxikiosco Gurises, ubicado en San Jerónimo y Monseñor Zazpe, y que funciona además como centro de copiado y librería comercial.
Un adolescente, de unos 17 años, fue quien hizo la punta e ingresó al comercio para estudiar la situación. Segundos después un segundo rufián, de unos 20 años, hacía lo propio aunque empuñando un revólver de grueso calibre.
Sin más, este último redujo al encargado -un muchacho de unos 20 años-, a quien lo obligó a tirarse al suelo boca abajo. En dicho salón también se encontraba una mujer, embarazada de 6 meses. En su idea de concretar el robo lo más rápido posible, uno de los malvivientes empujó a la mujer y la hizo caer al suelo, quedando lesionada.
En simultáneo, el joven gritaba y ofrecía su billetera y más dinero, a cambio de que no le hagan daño a la indefensa mujer.
Y fueron los gritos del muchacho los que llegaron a oídos de la propietaria del local, que se encontraba en una dependencia posterior preparando mates.
Decisión crucial
Ante el difícil momento, la señora tomó una decisión temeraria. Agarró una cuchilla de cocina y salió a enfrentar a los ladrones. Pero apenas se puso cara a cara con uno de los cacos, otro se apareció desde atrás y, apoyándole el cañón del arma en su cabeza, la obligó a que arroje el cuchillo al suelo.
Quiso el destino que la inesperada instancia no turbase el ánimo de los delincuentes, que siguieron concretando su faena con suma tranquilidad.
Ahora sí, con la situación bajo su control, los individuos se apoderaron del dinero que había en la caja, sustrajeron el teléfono celular de la mujer y se dieron a la fuga.
Poco después una ambulancia del Dipaes arribó al lugar y brindó una primera asistencia a la mujer embarazada, a la que luego trasladó hasta la clínica de la Mujer, en calle Urquiza, donde quedó internada.
El hecho provocó gran conmoción entre vecinos y ocasionales clientes que en gran número se juntaron en la zona, mientras observaban los movimientos de los primeros patrulleros que arribaban al lugar.




