Hace un año lo dejó libre Unión
La rompe en el Argentino B
Guillermo Aguirre jugaba en el “Tate” de marcador central. A pesar de tener contrato, fue dejado en libertad. Domizzi y Armando lo llevaron a Sportivo Belgrano de San Francisco, donde fue el mejor jugador del plantel. Hoy tiene chances de pasar a varios equipos.
Alejandro Galetto
La historia de Guillermo Eduardo Aguirre es parecida a las miles que se generan en las divisiones inferiores de clubes del país, de chicos que cumplen en sus respectivas categorías pero que cuando llegan a los 21 años (cuando la ley impone que deben ser contratados) son dejados en libertad de acción. Sin embargo, ésta es la excepción.
El relato de Aguirre tiene un par de diferencias muy grandes con los demás. Por un lado, cumplida su mayoría de edad tuvo su contrato, aunque con algunas particularidades fuera de lo común. Por el otro, tras ser dejado en libertad de acción y jugar durante seis meses en el Torneo Argentino B, hoy existen chances de que la dirigencia rojiblanca de Santa Fe lo reinserte en su ámbito, pero esta vez en su plantel profesional.
Paso a paso
Guillermo Aguirre comenzó a jugar al fútbol en Atlético y Tiro de Reconquista, su ciudad natal, hasta que llegó a Unión en 2003. En el “Tate” comenzó jugando en liga hasta que pasó a integrar los planteles de inferiores de AFA. Fue a una pretemporada con la primera y estuvo alternando con el plantel profesional, en prácticas y partidos de entrenamiento.
En el año 2007 le hicieron su primer contrato, pero siguió jugando en la liga. Por esa razón, la dirigencia de Unión decidió rescindirle, con el pretexto de que no se puede jugar en ese nivel siendo contratado. Sin embargo, según su representante, Heraldo Sánchez, hay cinco futbolistas en esas condiciones en este momento. Pero mejor que la historia la cuenten los protagonistas.
—¿Cómo se desarrolló la historia en Unión?
—Cuando me hacen el contrato, era mi representante el que me pagaba el sueldo para no tener ningún tipo de líos, porque yo iba a jugar en la liga. Pero igualmente el año pasado me dejaron libre, en diciembre. Ahí volví a Reconquista, donde nunca paré de entrenar durante 6 meses, hasta que llegó junio y me salió la posibilidad de llegar a Sportivo Belgrano de San Francisco, en el Argentino B.
—¿Cómo surgió esa posibilidad?
—Por la “Pepa” Armando, que está dirigiendo aquel equipo junto con Cristian Domizzi. Armando me había tenido como jugador en las inferiores de Unión, me conoce muy bien. Entonces habló con mi representante y así me consiguieron una prueba para ir a hacerme ver en Sportivo Belgrano.
Semestre brillante
—¿Cómo te fue en Sportivo?
—Gracias a Dios me está yendo bastante bien. Tuve la posibilidad de jugar desde el primer partido del campeonato hasta el último. Me dio la posibilidad el técnico y siempre tuve la confianza de los directivos y mis compañeros, y terminé el año de la mejor forma. Culminamos el grupo como punteros. Así se cerró muy bien este 2008 que había comenzado mal.
—¿Y en el aspecto personal?
—Domizzi me ha pedido disculpas, porque me utilizó en todos los puestos de la defensa; pero me dijo que le había cumplido en todos, y que era uno de los jugadores más regulares del plantel. Yo tengo una muy buena relación tanto con él como con Armando. Te dicen las cosas de frente, tanto lo que hacés mal como lo que hacés bien. Son dos personas muy buenas.
Sobre las diferencias
—¿Qué diferencias encontraste entre las categorías?
—En inferiores de AFA se juega más limpio, prolijo y por abajo. En Liga se mete mucho más, se juega mucho por arriba y los partidos se pueden definir en una sola jugada de pelota parada. En el Argentino B es muy parecido a la Liga. Se mete mucho y los tiros libres y corners son fundamentales. Por allí se puede jugar, pero depende mucho de las condiciones de las canchas.
—¿Te tocó jugar con futbolistas muy experimentados?
—Muchos. Por ejemplo, el hermano de Rolando Schiavi, el que jugaba en Chacarita. Hay algunos que estuvieron jugando la Copa Libertadores para equipos bolivianos, u otros que tuvieron pasos por primera división. De algunos casos me enteraba después. Por ahí venía la Pepa y me decía: “Muy bien, jugaste bárbaro; ese 9 jugó en primera”.
Expectativas
Sportivo Belgrano culminó el año deportivo 2008, liderando la zona 3 del Argentino B, un grupo que comparte con Defensores de Salto, 9 de Julio y Tiro Federal de Morteros, Douglas Haig y Linqueño.
—Al respecto, ¿cuáles son tus expectativas?
—Dan ganas de que esto sea una vidriera. En la actualidad hay varios equipos que están interesados, tanto de primera como de la B Nacional, y un pase sería interesante. Si se puede llegar a un acuerdo que sea bueno para mí y para el club, estaría muy bien. Igual, yo todavía soy jugador de Sportivo Belgrano. El sábado 3 de enero arrancó la pretemporada con el club, porque el campeonato comienza el 19 de ese mes, y estamos peleando por un ascenso.

















