Un período en el que pasó de todo

el balance de un año que termina con mucho viento en contra

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foto: federico aguer

Los granos no se salvaron

La agricultura tampoco “zafó” de la mala racha. El aumento de los costos de producción limitó la aplicación de tecnología y la persistente sequía recortó los rindes.

Con la siembra de soja finalizada, se prevé una superficie de 18,2 millones de hectáreas. El rendimiento medio se ubicará por debajo de los 23qq/ha inicialmente calculado, con lo cual el volumen de grano se ubicaría por debajo de 9.700.000 toneladas.

Por otra parte, el maíz ha comenzado la floración, aunque las reservas han disminuido por las altas temperaturas y la falta de lluvias. La superficie sufrió un recorte de 200.000 hectáreas. En el norte, las intenciones se reducen día a día, tanto por motivos climáticos como coyunturales. Según la Bolsa de Cereales, toda el área se encuentra muy comprometida por falta de humedad en el perfil y las altas temperaturas.

El girasol presenta una superficie cubierta a nivel nacional de 2.120.000 hectáreas. La falta de humedad en los perfiles genera la intención de los productores de cederle áreas abandonadas a la soja. De esta manera, lo proyectado sufre un nuevo recorte de 40.000 hectáreas, respecto de la superficie estimada para la oleaginosa. La proyección actualizada marca una disminución del 21% respecto del área implantada durante el ciclo 07/08.

El derrumbe de los precios internacionales evidenció un cambio sustancial de la realidad agrícola. Luego de alcanzar cotizaciones récord, los granos volvieron a reflejar la caída de los mercados financieros internacionales. El único rubro que permitía al productor mantener rentabilidad, quedó inmerso en el panorama desolador del campo. El “yuyo” de la soja volvió a quedar afuera de la reducción de las retenciones y fogonea nuevos conflictos.

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Un año difícil

Ing. Agr. Edit Weder

El 2008 fue un año duro. El conflicto no permitió que nos subiéramos al tren, y al productor se lo destruyó moralmente. Los jóvenes estaban volviendo al campo, pero ahora hay una incertidumbre muy grande. Más allá de los problemas políticos, el clima complicó más la situación. La campaña de trigo fue un 30 % de lo normal, con un promedio de 10 qq/ha de rinde, lo que no cubre los costos. Mucho se terminó usando para pastoreo. Se apuntó a hacer maíz, sorgo y girasol (que al año pasado anduvo bien) pero las lluvias llegaron muy tarde (a fines de septiembre), por lo que se hizo un 20 % de lo esperado. Sin embargo hay buenas perspectivas para el maíz de segunda, por los precios que se acomodaron. Gracias a la caída el petróleo algunos costos se achicaron y hay un remanente de fertilizante que se podrá usar. Lamentablemente este año aumentó la sojización. La oleaginosa largó bien, pero ahora presenta ataque de insectos severos. No hay agua en el perfil, y se necesitan más de 100 mm.

agricultura

El tambo, acorralado

El 2008 arrancó con los tamberos protestando y termina de la misma forma. Es el mejor ejemplo de que cuando no se soluciona la cuestión de fondo -la baja rentabilidad- reaparecen los mismos problemas, en un eterno retorno vacío y sin sentido.

La situación se agrava por tres razones. La sequía, el derrumbe de los precios internacionales de los lácteos y sobre todo el criticado rol que jugó el gobierno nacional.

Con el argumento de “defender la mesa de los argentinos”, se pisó el precio, se “controlaron” las exportaciones y no se cumplieron los acuerdos. Ahora, el gobierno se hace el “distraído”. En los anuncios de esta semana, la presidenta no se refirió a la producción lechera.

Para los tambos chicos, los más vulnerables, la situación es casi insostenible y por eso cierran. Representan la mitad de los establecimientos de la cuenca central y producen cerca del 30% de la leche que se ordeña en Santa Fe (junto a Córdoba, la provincia lechera líder).

Es cierto que esta tendencia no comenzó ahora. En los últimos 30 años, Santa Fe perdió más de 10.000 tambos (15.000 a principios de la década del 70 y algo más de 4.000 en la actualidad). Pero las políticas del gobierno profundizan este proceso.

Lo que está en riesgo es el clásico tambo promedio argentino (2.000 litros, 157 cabezas, 271 hectáreas). Sus dueños pierden plata y se preguntan cada semana si vale la pena seguir.

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otra mirada

“Realismo no es sinónimo de pesimismo”

Pedro Weidmann, Jefe Departamento Producción Animal (FCA)

Cerramos un año que iniciamos con muchas expectativas y termina con desilusiones y quebrantos que acelerará la desaparición de explotaciones tamberas (no se puede trabajar debajo de los costos).

Las erráticas políticas no permitieron aprovechar las excelentes oportunidades que el mercado ofrecía para la exportación durante el primer semestre.

Ahora, desplomados los precios internacionales, nos encontramos con un altísimo stock de productos con escasa posibilidad de financiación e insuficiente colocación, que no refleja en góndola la disminución de los valores industriales. Mostrando la crónica desigualdad en la cadena de valor, donde los más débiles son siempre los extremos: productores y consumidores.

Concluyendo, 11.000 tamberos argentinos con crecientes problemas frente a una infraestructura rural deficiente y detenida en el tiempo, que compromete seriamente el nivel de vida y la productividad en el campo.

Pero no deben ser parias sociales, sino tener las mismas posibilidades de desarrollo personal y familiar que el hombre urbano. Aclaro por las dudas: realismo no es sinónimo de pesimismo.

lechería

 

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otra mirada

Hay que ayudar al criador

Miguel Romano, martillero de la Cooperativa Guillermo Lehmann

El cierre de las exportaciones derivó en un exceso de hacienda encerrada, sobreoferta que hizo caer los precios. Ahora, sumada la crisis mundial y el freno de la demanda rusa y alemana, la conserva vale $0.90, la manufactura $1.30 y la vaca gorda $1.70; mientras que la exportación vale entre $2.80 y 3.00. Por añadidura también se cayó la invernada

Cuando salga la ternerada en marzo el peso mínimo de faena será de 280 kilos y complicará a los feed lots, que ya reciben menores compensaciones producto de la baja del maíz. Se necesitarán animales más pesados, pero los criadores no tienen incentivos para eso. Estaría faltando una etapa de recría, pero nadie va a emprender el negocio para ganar $20 por animal. Por lo tanto, el subsidio tendrían que darselo al criador para que pueda vender más pesado.

De no haber cambios de política, en 2009 se hará muy difícil el engorde. El gobierno sabe que hay mucha carne en cámara y en los primeros 90 día no va a haber problema de abatecimiento. Pero después no se sabe que pasará.

Como una especie en extinción

La ganadería está en decadencia desde 2006, situación que en 2008 se profundizó con el aporte extra de la sequía y la crisis financiera internacional.

El denominador común en el norte santafesino es una caída de los registros pluviométricos a la mitad. En Tostado cayeron apenas 300mm contra 850 de la media, y las evaluaciones del ruralismo local dan cuenta de pérdidas en ganadería de entre 15 y 20%. Allí, la evolución del stock vacuno, comparando las últimas vacunaciones antiaftosa, muestra una disminución de 103.754 animales.

Al mismo tiempo, el pánico que generó la crisis en los mercados derrumbó las cotizaciones, congeló la demanda y obligó a renegociar cargamentos ya embarcados. Rusia, el principal comprador, hasta noviembre había comprado un 21% menos que en igual período de 2007. Apenas demandó 65.541 toneladas. El máximo histórico, correspondiente a 2005, fueron 210.000 toneladas de cortes enfriados. Por su parte, la Cuota Hilton, que llegó a valer u$s 21.000 la tonelada, cierra el año a u$s 9.300.

A su vez, la falta de rentabilidad sostuvo la liquidación de vientres. La participación de hembras en la faena es de casi 50%, acumulando 16 meses consecutivos y acentuando lo ocurrido en 2007, año en que se sacrificaron 1.500.000 de hembras más que en el año 2006.

Técnicos de Aacrea determinaron que producir un ternero en nuestro país cuesta 3,7 $/kg y no se recupera en la venta. Con este panorama, la Argentina deberá importar carne vacuna para cubrir el consumo interno hacia el 2012.

ganaderia

 

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otra mirada

Ni tan buena, ni tan mala

Ing. Agr. Rodolfo Vicino, titular delegación San Javier del Ministerio de la producción

A pesar del impacto que tuvo la crisis mundial en el precio del arroz, las perspectivas son buenas para la próxima cosecha.

En primer lugar la superficie creció 40%, mucho más de lo esperado. Alcanzará a 29.000 hectáreas, contra la estimación previa de 25.000 y sobre las 21.200 del año pasado.

Sin dudas este comportamiento responde al precio récord de u$s33 centavos por kilo de arroz cáscara, equivalente $1.05, que se dio entre mayo y agosto. Después llegó la crisis y recortó un 35%, por lo que hoy está $650 la tonelada (u$s 200).

Los números se ajustaron. La siembra se hizo con insumos carísimos: u$s 1.400 la tonelada de fosfato y 1000 la de urea. Aunque ya están en niveles normales, se gastaron $4.200 por hectárea, por lo que el costo de indiferencia está en 6.000 kilos, igual al rinde promedio de la zona.

La sequía es otra amenaza. Hoy, un 20% del área está comprometida porque los 400mm menos de lluvia afecta el nacimiento de las plantas y con el río bajo la extracción de agua es mas costosa.

Por el momento, la campaña no será mala, pero tampoco tan buena como se esperaba.

 

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otra mirada

La base está, arranquemos

Ing. Agr. Elbio Lovisa, asesor privado

La proyección para la caña y su zona es mala. Pero se puede torcer el rumbo; lo importante es concentrarse en las oportunidades que todavía existen. Este año tenían que sembrarse más de 9.000 hectáreas pero hubo 5.500 producto del desánimo y la menor cantidad de semilla que dejó la helada del 11 de julio de 2007. Encima sobrevino la sequía más dura en 50 años y se desplomaron los rindes de 43 a 20 toneladas por hectárea. Además el precio del azúcar sigue sin cambios, mientras los insumos se triplicaron o cuadruplicaron; y los escasos día de molienda complicaron mucho a los ingenios, a punto tal que el grupo empresario de Las Toscas se fue sin cumplir sus obligaciones con obreros y productores (el fantasma más temido).

La buena noticia es que existe un Plan Estratégico que podría resucitar la actividad. Arrancando hoy, los primeros resultados se verían en 3 años. Está todo listo: la planta alcoholera (etanol), la cultura de la caña y del sorgo y están los productores. No hay más tiempo que perder.