Crítico documento de abogados
Justicia en retroceso
El Colegio dice que faltan juzgados y personal, y cuestiona las demoras en la cobertura de vacantes. También marca la escasa dedicación de muchos jueces.
De la redacción de El Litoral
El Colegio de Abogados de Santa Fe consideró “nítida y grotesca” la asimetría que existe entre el nivel de recursos asignados al Poder Judicial y la creciente demanda. Al respecto, hizo notar que la estructura es prácticamente la misma desde hace décadas, en medio de un llamativo incremento de la litigiosidad.
En un duro y crítico documento, el organismo considera que la insuficiencia de juzgados y personal demuestra que, desde hace varios años, “la Justicia no constituye una preocupación central de los gobernantes”. Y que, a la fecha, hay más de 50 vacantes, que superarán las 60 en pocos meses más.
Al respecto, retomando sus críticas al nuevo régimen del Consejo de la Magistratura, hace notar que en un año se envió a la Legislatura un solo pliego, y “fue precedido de sugestivas renuncias e impugnaciones, pedidos de que se llamara a un nuevo concurso y, finalmente, aprobado con escándalo por la deplorable metodología de no dar quórum para que lo trate la Asamblea Legislativa; con lo que se repitieron los vicios que, paradójicamente, la nueva reglamentación del Consejo de la Magistratura declamaba combatir: el procedimiento careció de transparencia y mucho menos se obtuvo la tan mentada “excelencia’ que predicaba el Poder Ejecutivo”, rematan. Y reclamaron que el ministro de Justicia, Héctor Superti, asuma su compromiso de reconsideración, a partir de las observaciones de los cinco colegios de Abogados.
Más dedicación
No obstante, advierte que, aun en estas condiciones, el Poder Judicial podría dar mejores respuestas a la sociedad. “Mientras muchos empleados, secretarios, jueces y vocales de cámara, con esfuerzo y dedicación, tienen al día sus labores o, por lo menos, ordenados los Tribunales y tareas encomendadas excelsas y bien retribuidas labores, cabe puntualizar, en otros supuestos, sea por incapacidad, desidia o intensa dedicación a otras actividades, empeoran día a día la situación de la Justicia santafesina”.
En este punto, los abogados estiman que falla el poder de contralor que debe ejercer la Corte. Y ponen como ejemplo las quejas permanentes sobre el funcionamiento de los Tribunales de Familia, que no han merecido debida respuesta.
Por lo demás, aclaran que el contralor de la Corte no puede agotarse en los horarios. “La Justicia tiene objetivos trascendentes que exigen una dedicación plena, y el control debe centrarse en el rendimiento concreto de cada empleado, funcionario o magistrado. Si bien es cierto ello normalmente está atado a la cantidad de horas de permanencia en los despachos y oficinas del Poder Judicial, tampoco podemos ignorar que la simple “permanencia’ en el lugar de trabajo no conforma la expectativas de la comunidad si no se brinda un rendimiento acorde”.
En cualquier caso, apuntan que “el horario vespertino es desconocido por muchos, y es precisamente el mejor momento para poder avanzar en las labores, sin la discontinuidad que genera la atención al público matutina”.
Decisiones cuestionadas
También objetan el refuerzo de personal brindado a las Cámaras de Apelación relatores con rango de oficiales de Justicia, cuando las necesidades imperiosas de mayor personal están en los juzgados de primera instancia, las que se cubren con personal transitorio y abaratado detrás de las figuras de pasantes y practicantes, manteniendo desde hace décadas prácticamente la misma dotación de empleados del Poder Judicial.
En cuanto a las carencias edilicias, los letrados santafesinos indican que “un utópico gran Palacio de Justicia del futuro lejano en el tiempo y en las posibilidades concretas de realización no nos debe privar de lugares dignos para que trabajen el Poder Judicial y los colegiados en el presente”. Y agregan que “hemos sido testigos de numerosas propuestas faraónicas que sólo sirvieron de freno a las pequeñas, indispensables y realizables modificaciones del aquí y ahora (...) Cuando se proponen cambios imposibles de realizar, se está militando para que todo continúe como está”.
Finalmente, el Colegio apunta que “tampoco la solución a los tremendos problemas que experimenta el servicio de Justicia vendrá de la mano de medios alternativos de dudosa efectividad y no muy satisfactorias experiencias. Podrán ser un paliativo a la crisis, pero, en un sistema democrático, aun los métodos de avenimiento entre las partes en conflicto deben tener la garantía del sentido de finalidad que sólo brinda un Poder Judicial idóneo, efectivo e independiente”.





