Se produjeron en las últimas semanas

Silenciosos cambios en las segundas líneas del gabinete

Se fueron los responsables de la administración de las carteras de Obras Públicas y de Aguas, Servicios Públicos y Vivienda. Ambos habían llegado de la mano de los radicales en el Frente. Cómo sigue la relación en el seno del Frente Progresista.

Mario Cáffaro

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La salida de equipos ministeriales de dos funcionarios que habían llegado de la mano de radicales frentistas no pasó desapercibida en ámbitos gubernamentales. No obstante, dirigentes radicales negaron que ambas salidas puedan agrietar la relación en el Frente Progresista, Cívico y Social.

Sebastián Ferrero renunció al cargo de subsecretario administrativo del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda; Luis Antonio Traba hizo lo propio como subsecretario de administración del Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente. El primero fue reemplazado por Omar Caputo, un técnico químico llegado desde Rosario mientras que el segundo cargo sigue vacante. Se dijo que el propio Antonio Ciancio se lo ofreció a Ferrero quien declinó el convite para volver a su cargo en la administración pública.

Los alejamientos de ambos funcionarios obedecieron a motivos diferentes por lo que se pudo saber. Traba habría tenido diferencias personales con integrantes de la megacartera que conduce Ciancio mientras que en el caso de Ferrero habrían sido diferencias técnicas y metodológicas en la relación de Obras Públicas con otras áreas del Ejecutivo. La cartera que conduce Hugo Storero tiene directa relación con emprendimientos llevados adelante por otras áreas como son los hospitales y centros de salud; edificaciones escolares; los futuros nodos regionales; e incluso una serie de obras que pretenden ser el sello de la actual gestión como la fábrica cultural en el ex Molino Franchino, accesos a Santa Fe y otras obras en Rosario.

En Casa de Gobierno se aclaró que no hay cambios de gabinete; se ponderó la gestión de Storero en Obras Públicas y se aseguró que nunca estuvo en duda la continuidad del ex rector de la UNL pese a la salida de Ferrero a quien había llevado como colaborador.

Parte de la alianza

Socialistas y radicales son las dos fuerzas principales del Frente Progresista. Conocida es la historia del sector del radicalismo que debió hacer una cabriola en el aire para seguir integrando la coalición cuando todo el partido parecía encolumnado detrás de la candidatura de Hermes Binner. Por unanimidad, el partido radical a través de un plenario, propuso que Carlos Fascendini sea el compañero de fórmula del actual gobernador quien optó por Griselda Tessio. Lo demás es parte de la historia reciente no saldada aún internamente por el radicalismo santafesino.

En Diputados, de los 28 diputados oficialistas, diez son radicales igualando en número a los socialistas. En el Senado, cuatro de los cinco senadores del Frente Progresista provienen del partido fundado por Alem. A ellos, habrá que sumar a Felipe Michlig que llegó en una boleta puramente radical.

Hasta el momento, los legisladores radicales se ocuparon por marcar -cuando las hubo- internamente las diferencias y no fueron pocas las ocasiones en que hicieron primar criterios como por ejemplo en el debate de la reforma tributaria que después cayó en el Senado. En silencio, han presentado algunas objeciones al presupuesto 2009 sobre cargos y obras a ejecutar en la provincia.

También han optado por callar públicamente en el caso de la decisión de Binner de postular a Edgardo Bistoletti como defensor del Pueblo cuando otros integrantes del Frente han marcado claras diferencias, léase el PDP. Con los demás partidos como testigos, fueron los radicales los que pidieron al gobernador en la última reunión de la mesa del Frente Progresista un tiempo prudente para lanzar al ruedo el nombre del candidato a ombudsman. El tiempo solicitado fue mayor al utilizado por Binner para hacer pública la postulación.

A la hora de definir los alcances de la salida de los responsables de la administración de dos ministerios, los radicales tratan de ubicarse en el sendero del medio y señalar que es parte de la convivencia gubernamental donde no necesariamente todos tienen que pensar y actuar igual.