Se reactivarían las lluvias

La sequía: ¿se toma vacaciones?

Según un nuevo informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el verano no va a ser tan seco como se preveía. Los pronósticos dicen que las precipitaciones van a acompañar el desarrollo de los cultivos estivales. En el otoño vuelve “la seca”.

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La sequía está a punto de aflojar, por lo menos hasta la segunda quincena de abril. Los indicadores climáticos ahora señalan que las lluvias se reactivarían en la mayor parte de la región agrícola. Es una muy buena noticia para los ganaderos y para los agricultores que están muy preocupados por el “acoso” térmico que sufren la soja y el maíz.

“Una pausa temporaria en el accionar de La Niña permitiría que durante febrero y marzo se registren las precipitaciones que necesitan los cultivos de verano para completar su ciclo”, afirma Eduardo Sierra, en la perspectiva agroclimática que elaboró para la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Pero esto experto hace una advertencia importante: la segunda parte del otoño será bien seca. “A mediados de abril, las precipitaciones reducirán su intensidad y se producirán temperaturas superiores a las normales. Esto generará el riesgo de que las reservas de humedad de los suelos desciendan rápidamente”.

En el INTA Castelar, la investigadora Estela Carballo también adelantó que las precipitaciones se reducirán drásticamente en abril y mayo. “Vamos a atravesar el otoño más seco de los últimos 100 años”, aseguró en una entrevista radial.

Por esta razón, Sierra recomienda que los productores gestionen con mucha eficiencia las reservas de agua. “Será necesario comenzar a acumular agua en marzo para poder implantar la cosecha fina, ya que es probable que las precipitaciones se corten a comienzos del otoño”, precisa.

¡Cuidado!

En los meses estivales, el retorno de las lluvias provocará condiciones favorables para el desarrollo de enfermedades y plagas, que hasta el momento había quedado retrasadas por la sequía.

Sierra también aclara que al acercarse el inicio del otoño, las precipitaciones incrementarán su intensidad. “Aunque sin superar los valores normales, en este momento el riesgo de granizo y viento alcanzará su mayor expresión. Este ciclo húmedo es probable que se extienda hasta mediados de abril”, destaca.

Una pausa temporaria en el accionar de La Niña permitiría que durante febrero y marzo se registren precipitaciones.

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Advertencia. A partir de abril las lluvias se reducirían drásticamente.

foto: archivo

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“En el centro y sur de la provincia, las precipitaciones serán algo inferiores a lo normal distribuidas bajo la forma de tormentas localizadas, con riesgo de granizo”, estima Eduardo Sierra. También adelanta que la reactivación de las lluvias moderará parcialmente las altas temperaturas.

En el norte de Santa Fe, las lluvias tampoco alcanzarán los promedios históricos. “La temperatura será elevada, con fuertes olas de calor. Esto favorece la generación de tormentas de granizo y de aguaceros torrenciales”, avisa el especialista de la Bolsa de Cereales.