Des-medidas

Los últimos anuncios no convencieron y siguen sin apuntar a los problemas de fondo. El creciente malestar comienza a volcarse a las rutas.

Federico Aguer

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La respuesta del sector rural a las medidas de la presidenta no se hicieron esperar. Para Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, está claro que hasta que no se resuelva el problema de la renta, el conflicto seguirá creciendo.

Los tres gobernadores presentes en el acto oficial (Binner, Schiaretti y Scioli) expresaron luego de manera unánime que los anuncios son escasos, y que se deben eliminar las retenciones -al menos- por seis meses.

El ministro de Gobierno de nuestra provincia, fue un poco más allá y anticipó que en Santa Fe se vive un clima social de tensión. En el norte, las recientes lluvias no alcanzan para paliar el déficit hídrico severo de los últimos años, y en el sur el polo agroindustrial reclama medidas urgentes para no empezar con los despidos.

Está claro que el incentivo para compra de maquinaria nacional a una tasa subsidiada hubiera sido una buena medida en un contexto más favorable. En este momento, es -por lo menos- insuficiente. No es necesario aclarar que ningún productor va a comprometerse en medio de una coyuntura volátil e incierta, en la que no se sabe lo que puede ocurrir mañana mismo. En este sentido, la implementación del proyecto de compra de maquinaria con soja sin retenciones (impulsada por legisladores oficialistas) hubiera significado un incentivo más atrayente para los productores.

Los tamberos, luego del corte a la planta de SanCor planean profundizar la estrategia. El blanco de sus protestas ahora parecería ser la cadena comercial, la que nunca se sienta a la mesa de negociaciones y tampoco rebaja los precios cuando los otros eslabones se ven forzados a hacerlo. En Sunchales, la idea de tirar la leche fue el denominador común de los tamberos que reclamaban.

La reducción del peso de faena podría significar un paso adelante, aunque en las condiciones de sequía su implementación genera polémica. En cualquier caso, las medidas dejan traslucir la impronta de Guillermo Moreno. Sin consenso ni diálogo, se repite la metodología de las medidas impuestas, más cercanas a la cosmética que a los hechos concretos.

Hasta tanto no se alivie el cerco que anula la renta del sector en su conjunto, crecerá la bronca del reclamo, que con el pasar de los días irá sumando adhesiones de un creciente número de damnificados por el desmedido deseo de poner de rodillas al campo.