Un corazón en forma

Un corazón en forma

La capacidad del corazón como músculo para bombear sangre disminuye con los años, pero si se realiza alguna actividad física al menos una vez a la semana, el riesgo se reduce.FUENTE. PRO-SALUD NEWS. FOTO. EL LITORAL.

“Aunque sean pocos, los kilos de más combinados con la poca o nula actividad física, incrementan el riesgo de desarrollar fallas o insuficiencia cardíaca. Por el contrario, cuando el ejercicio comienza -aunque sea de poco y esporádicamente- las posibilidades comienzan a disminuir”, señaló el doctor Satish Kenchaian, integrante del Instituto Nacional del Corazón, la Sangre y los Pulmones de Estados Unidos y autor principal de una investigación para la cual fueron analizados 21 mil doctores durante dos décadas.

En la más reciente edición de Circulation, el equipo de científicos refirió que el sobrepeso y la falta de actividad física fueron estudiados como factores que intervienen y son fundamentales para el trabajo del corazón como músculo así como también para la formación de placas y obstrucciones en las arterias.

“Si bien un Índice de Masa Corporal superior a 30 siempre ha sido considerado como riesgoso para el estado de las coronarias y el corazón, nosotros nos focalizamos en el análisis de aquellos hombres que presentan un IMC de entre 25 y 29,9, una medida que podríamos considerar como sobrepeso y no obesidad. Nos pareció relevante pues mucha gente que se encuentra comprendida entre los mencionados números cree que su situación no implica un peligro”, añadió Kenchaian.

FACTORES DE RIESGO

“Siempre hay que considerar una serie de factores y no circunscribirse a uno o dos como pueden ser los kilos de más o la actividad física que son muy válidos pero deben complementarse con otras cuestiones”, opinó el doctor Tulio Sampere, médico cardiólogo del Servicio cardiovascular del Hospital Argerich.

Al comenzar el análisis de casos, el 5 % de los doctores eran obesos y el 40 % presentaba sobrepeso. Tomando esos parámetros y teniendo en cuenta otros como la presión arterial y el colesterol, los científicos hallaron que los médicos cuyo IMC se encontraba entre los 25 y los 29,9 presentaban 49 % más de riesgo de desarrollar problemas cardíacos que sus compañeros ubicados por debajo de los 25.

“Con la actividad física sucede algo similar: la cantidad determina el porcentaje de riesgo pero al revés: si una persona realiza algún deporte al menos una vez por semana, el riesgo de sufrir un evento coronario disminuirá 18 %. Y si pensamos en una mayor periodicidad, por supuesto los beneficios aumentan”.

BUENA VIDA

Al ser consultado por Pro-Salud News, respecto a la intensidad y periodicidad, el doctor Jorge Lerman, médico cardiólogo, jefe del servicio de Cardiología del Hospital de Clínicas dijo: “se recomienda realizar caminatas de 30 minutos diarios por lo menos cinco veces a la semana. Lo ideal es que sea intermedia, es decir, que implique recorrer aproximadamente 100 o 150 metros por minuto, de manera que en 30 minutos se puedan caminar entre 20 y 30 cuadras”.

“Creemos que la actividad física no sólo es buena en si misma sino que además constituye un indicador de “buena vida’. Es decir que la gente que adhiere a la realización de ejercicios y demás, suele tener en general hábitos más saludables”, concluyó el especialista estadounidense.

De hecho, a lo largo de la experiencia, el equipo estableció que los médicos que asumían no realizar ejercicio, además eran fumadores y presentaban índices más altos de presión arterial y colesterol.