Concejo
¿Se enrarece el clima político en Proyecto 2000?
Apenas se dio a conocer el informe de auditoría realizado a la gestión de Ángel Piaggio, por la Cátedra de Auditoría de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNL sobre el estado patrimonial, económico y financiero del municipio santotomesino, donde se informaba que al menos $ 700.000 no tuvieron el destino que les correspondía, sólo Gerardo Silvestri, concejal justicialista de la agrupación Proyecto 2000, salió a decir por este medio que debían hacerse cargo de las irregularidades los verdaderos responsables. Luego, hubo un largo silencio que incluyó a Angel Piaggio.
Ya en esa oportunidad Fabián Palo Oliver sentenciaba que “en cualquier país normal del mundo”, el accionar de su antecesor encuadraría como “malversación de fondos”. No hay que olvidar también que paralelamente se revelaba que, a cambio de un subsidio girado por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación de $ 46.512,50, la Municipalidad debía realizar cursos de capacitación que nunca se llevaron a cabo, a pesar de que el mismísimo Piaggio había remitido al Ministerio un comprobante como recibido. Ese dinero —hasta el día de hoy— no se encontró en las arcas del municipio.
Sergio Ripoll dejó en claro su postura de cara a las próximas elecciones legislativas: “Para las futuras candidaturas, existe la convicción de que las cosas deben realizarse de una determinada manera. Hay errores del pasado que no estoy dispuesto a tolerar que se cometan nuevamente”.
Reconoció también que en los sufragios de 2007 el PJ no pudo retener la intendencia porque la “Proyecto 2000 tuvo una muy mala interacción con la gente”. Y fue más allá cuando aseguró: “he formado parte de un gobierno al cual la Justicia investiga, pero se sabe que hay determinaciones en las que no he tenido ni acceso ni vinculación”, en clara alusión a que no asumía los desaciertos cometidos sin su aval ni consentimiento.

















