TRAS EL DESPLOME DE NOVIEMBRE
El mercado de arte pasó la primera prueba con récord
En Londres, se vendió “La pequeña bailarina de 14 años”, de Edgar Degas, por más de 18 millones de dólares. “Si la calidad es buena, hay dinero para el arte, pese a la recesión”, afirman los especialistas.
ANA MARÍA ECHEVERRÍA
AFP
Tras el desplome que sufrió en noviembre, el mercado del arte dio pruebas de que resiste a la recesión, con la venta por más de 18 millones de dólares de “La pequeña bailarina de 14 años”, un bronce de Edgar Degas que batió un récord mundial en una subasta el martes pasado, en Londres.
“La pequeña bailarina de 14 años” impuso un récord para una escultura del artista francés, al venderse a un coleccionista asiático por 13,2 millones de libras, unos 18.8 millones de dólares.
La sala, que no estaba repleta como solía estarlo en momentos del boom del mercado, pareció respirar aliviada cuando cayó el martillo y la pequeña escultura ejecutada en bronce por Degas, entre 1879 y 1881, se vendió por arriba de las estimaciones iniciales.
La bailarina - que los británicos podían admirar hasta ahora en la Royal Academy londinense, gracias a un préstamo de su propietario, el coleccionista sir John Madejsky - había sido estimada en entre 9 y 12 millones de libras.
Para Sotheby’s, los resultados de su subasta de arte impresionista y moderno, que totalizaron 32,5 millones de libras (46,2 millones de dólares), envían “un mensaje muy positivo al mercado del arte”.
“Estamos encantados”, afirmó Melanie Clore, directora del Departamento de Arte Impresionista de Sotheby’s, tras la venta que abrió una semana de remates de obras de arte, donde se confirmará si la recesión ha pasado también factura a ese mercado.
“Confirmamos que si la calidad es buena, hay dinero para el arte, pese a la recesión”, afirmó la especialista, que reconoció sin embargo que “la situación del mercado del arte no es la misma que hace unos meses”.
ENVIDIA
Antes de que la crisis financiera golpeara al mercado de arte, que se derrumbó en las subastas de noviembre en Londres y Nueva York, coleccionistas del mundo entero pagaban precios exorbitantes por obras. Por ejemplo, un tríptico de Francis Bacon alcanzó 86,2 millones de dólares en mayo de 2008 en Nueva York.
La otra estrella de la subasta del martes en Sotheby’s, que ofreció 29 obras, fue “Escena de la calle” del expresionista alemán Ernst Ludwig Kirschner, que se vendió en 7,6 millones de dólares (dentro de las previsiones).
Sin embargo, la pintura “La Cariátide”, de Modiglianni, que estaba estimada en entre 8 a 11 millones de dólares, no halló comprador, pese a que los especialistas de Sotheby’s aseguraban que la calidad de esta obra provocaba “la envidia de los mejores museos del mundo”.
Clore confirmó que la caída de la libra a sus niveles más bajos en más de 20 años, y el recorte de las tasas de interés atrayeron a coleccionistas de Estados Unidos y de la Zona Euro.
“Un 23% de los 22 lotes vendidos fue adquirido por coleccionistas estadounidenses, un 9% por asiáticos y un 50% por europeos, con muy poca acción de coleccionistas británicos”, precisó.






