Doña María Flores
Más de un siglo de vida
Doña María Flores
Más de un siglo de vida
“Nunca hubo una sequía así, con tantas muertes de animales”, expresó a El Litoral quien es, oficialmente y con 105 años, la persona de mayor edad de Santo Tomé.
María Elena Flores nació en Concordia, Entre Ríos, el 31 de diciembre de 1903. Vive en Fidela Valdés 4650 en compañía de su hija Gloria, que la cuida.
Agencia Santo Tomé
Sergio Ferrer
Si bien las precipitaciones acaecidas durante esta última semana trajeron un marcado alivio en Santo Tomé y sus alrededores, la terrible sequía que está padeciendo la provincia de Santa Fe es tema recurrente para los vecinos, en especial para los que tienen o alguna vez tuvieron relación con el campo, uno de los sectores más vapuleados por esta situación, que para muchos no encuentra parangones en el tiempo.
A propósito de ello, se forjó esta nota que trata de reflejar, de otro modo, las consecuencias sufridas por el prolongado período sin lluvias observado en nuestra zona, que tanto ha afectado a una amplia franja de las economías regionales. Y así, del contacto con los vecinos, surgió la idea de consultar a doña María Elena Flores, que con sus 105 años de edad recién cumplidos, es la persona de mayor edad de la ciudad de Santo Tomé, dentro de las registradas en los padrones oficiales de la Dirección de Acción Social local (su antecesora, Carolina Palazzo, falleció a los 105 años, el 3 de julio de 2008).
Una chacra en La Paz
María Gloria Tusanotti, hija de doña María -a quien visitamos en su domicilio de Fidela Valdés 4650-, supo confiarnos que días atrás, cuando anoticiaba a su madre sobre los daños que estaba causando la sequía -con las incalculables pérdidas en cosechas y una inusual mortandad del ganado-, ella le comentó que jamás se vió una sequía como la actual, tan tremenda, con tantos animales muertos por la escasez de agua y de buenos pastizales.
Nacida el 31 de diciembre de 1903 en Concordia, Entre Ríos, doña María -madre de 8 hijos-, vivió en la zona rural del Departamento La Paz, y se dedicó durante muchos años a las labores del campo con su esposo, Juan Tusanotti -uruguayo-, hasta que vinieron y se instalaron en tierras santotomesinas, hace aproximadamente cincuenta años atrás. De allí, que haya recordado y comparado “las secas” de antes, con la de ahora.
Siempre guiada y acompañada por su hija, doña María también contó que en Entre Ríos supieron trabajar en una chacra con estanque, donde tenían varios animales (vacas, ovejas, caballos) y cosechaban choclos, zapallos, sandías, melones, papas y batatas. Asimismo, recordó cómo criaban los terneros y andaban a caballo, dentro de las actividades que marcaban aquellos años de su vida. Hoy, transcurre los días plácidamente, en compañía de Gloria y otros familiares; le gusta comer asado, pollo y puchero, y si le dan de elegir postre, prefiere los flanes y las tortas.