Paritarias
La política de ingresos en el contexto de 2009
Paritarias
La política de ingresos en el contexto de 2009
De la redacción de El Litoral
En un reciente artículo firmado por Julián de Diego, el experto en cuestiones laborales que el año pasado disertó en la Unión Industrial de Santa Fe (ver El Litoral, Economía, 21/4/2008), da su visión sobre la problemática salarial de 2009. Algunos de sus puntos de vista son los siguientes:
“El ajuste general (de salarios) puede producir desplazamientos de ingresos de un sector a otro, y adicionar un nuevo conflicto intersectorial. De hecho, una de las luchas más claras y despiadadas que se dio en estos años es entre sindicatos por la representación de los trabajadores, a cuyos fines contar con un salario convencional alto se convirtió en el instrumento estratégico fundamental para seducir a los interesados a pasar de una actividad o profesión a otra (ejemplos: los empleados de limpieza de los subtes en ATE, los trabajadores de logística en camioneros, los servicios complementarios en el gremio de la actividad principal del contratante, etcétera).”
“En otras palabras, el debate hoy no debe centrarse en pautas oficiosas como la del 13 % surgida de los pasillos oficiales, ni en la libertad de negociación de los salarios reclamada por la CGT. Lo esencial es revisar la política de ingresos en el contexto de 2009, que nada tiene que ver con la puja distributiva del lapso 2004/2008.
“Los ajustes por actividad dentro de la negociación colectiva libre (sin pautas) no son compatibles tampoco con las restricciones en los precios basados en los controles, ni con las que impongan los mercados. Es por ello que hay que vigilar las importaciones para evitar dumping económico y también social, cuando los productos provienen de economías con costos y productividad completamente diversos de los nuestros.
“Se puede adoptar una serie de medidas que pueden tener efectos positivos, como por ejemplo: que los salarios sean objeto de discusión y negociación ex post facto, o sea que no debería anticiparse inflación proyectada, sino que debería evaluarse la inflación transcurrida y conforme a la evolución de la actividad en cada sector.
“Que las discusiones se basen en mejoras de la productividad o en un marco de viabilidad mínimo, diferenciando a las pequeñas empresas de las medianas y de las grandes, y en su caso, a las que están en grave crisis de las que operan bajo condiciones relativamente normales.
“Una reforma integral del sistema tributario que permita recuperar la equidad y justicia en la distribución de las cargas.
“Que se abandone el voluntarismo de anular los despidos, ya que para neutralizarlos sólo se necesita contar o crear las condiciones para preservar el crecimiento sustentable.
“Generar políticas de promoción de las inversiones con mano de obra intensiva, que cuenten con actividad operativa y desarrollo tecnológico alineados con las necesidades y demandas más importantes del mercado regional e internacional”.
(El artículo completo de Julián de Diego puede leerse en El Litoral.com/ Blog Empresarios & Empresas/ Clipping de prensa).