“LA CULPA ES DE FIDEL”

Un raro mundo se asoma

María L. Lelli

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¿Franco es malo y Allende es bueno? ¿Qué es el Mayo Francés? ¿Qué es el “espíritu de grupo”? Los comunistas son “rojos y barbudos”. “¿Como Papá Noel? No, es distinto”. ¿Qué es abortar?

Confusas y entremezcladas, las incertidumbres brotan en la cabecita de Anna de la Mesa. Corre 1970 en Francia, ella tiene nueve años y su burguesa familia inicia un proceso de transformación de sus hábitos cotidianos y de su modo de ver el mundo, lo que provoca un cuestionamiento constante por parte de la protagonista hacia ese nuevo ordenamiento que está naciendo. Así, la narración de “La culpa es de Fidel” (La faute à Fidel, Francia, 2006) se posiciona en la visión de la pequeña y logra retratar -con pertinentes escenas de humor- un momento histórico marcado por la representación del compromiso como herramienta fundamental para el cambio social.

En este, su primer largometraje de ficción, la realizadora Julie Gavras (hija del ponderado Costa Gavras) aborda la complejidad del tema elegido, que no es otro que la búsqueda de una perspectiva para observar e interpretar aquella década militante y politizada, intentando alejarse de la idealización y de su contrapartida, la condena.

En principio, Anna (notable labor de Nina Kervel) halla injustificable una mudanza y la separación de su querida niñera, una exiliada cubana que no se cansará de maldecir a “los barbudos comunistas” y a Fidel (Castro) por haberla forzado a abandonar su país -expresión que motiva el título del filme-.

TODO LO QUE SUCEDE

Sucede que la niña vivía en una confortable casa, y ahora sus padres decidieron instalarse en un reducido departamento con menos comodidades. Sucede que, si bien le han concedido continuar asistiendo a un colegio religioso, le han pedido a las monjas que la eximan de estar presente en las clases de catecismo. Sucede que sus abuelos repudian a los “comunistas porque se quieren quedar con todo”, pero los amigos de sus padres, todos “barbudos”, frecuentan cada vez más seguido su hogar. Sucede que Charles De Gaulle ha muerto. Sucede que su padre ha viajado a Chile y ha comenzado a trabajar para la inminente gestión del socialista Salvador Allende. Sucede que su madre se ha vinculado a un grupo de mujeres que proclaman el derecho al aborto y se presta a escribir un libro sobre ello. Sucede que sus aristocráticos antepasados paternos han sido franquistas de pura cepa. Sucede que los “golpes” son una amenaza. Sucede que necesita comprender ese diferente universo que se asoma ante su mirada.

A fuerza de una persistente inquietud, con desagrado, indignación y protesta, Anna construye un sentido personal sobre la realidad que debe afrontar. Son tiempos agitados los que transita y ser sujeto de esa época no deviene en una simple tarea. Más bien, se torna dramática. A partir de ese nudo argumental, la autora de “La culpa es...” desarrolla, con precisión, un discurso político que no conlleva la proclama ni la sentencia sobre los idearios aludidos. Una sugerente propuesta para el presente.

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Anna es una niña de nueve años que busca comprender los agitados años 70.

Foto: Gentileza Zeta Films

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BUENA

“La culpa es de Fidel”

La faute à Fidel. Francia, 2006. Dirección y guión: Julie Gavras. Basada en la novela “Tutta colpa di Fidel” de Domitilla Calamai. Elenco: Julie Depardieu, Stefano Accorsi, Nina Kervel, Benjamin Feuillet, Olivier Perrier, Martine Chevallier y Mar Sodupe. Fotografía: Nathalie Durand. Montaje: Pauline Dairou. Música original: Armand Amar. Diseño de producción: Laurent Deroo. Producción: Sylvie Danton. Producción ejecutiva: Mathieu Bompoint. Duración: 96 minutos. Apta para mayores de 13 años. Se proyecta en el cine América.