Colón tuvo una fórmula implacable para ganarle a Central...
La calidad del ídolo y el sudor de los demás
Una victoria justa, con un Fuertes brillante y un rendimiento defensivo que no tuvo fisuras. Hacía mucho que no se veía tanto clima futbolero en el Centenario.
Hasta la pantalla refleja lo que vale este jugador, que a los 36 años sigue despertando tanta admiración en la gente. El Bichi grita su primer gol en una tarde con mucho festejo y emoción.
Foto: Pablo Aguirre
El abrazo de Fuertes con Daley Mena, a quien le puso una pelota de gol como si se tratara de Riquelme o de Verón.
Foto: Pablo Aguirre
Enrique Cruz (h)
[email protected]
Mucho clima futbolero... Y lindo, claro... A veces pienso que la gente de Colón no se da cuenta de lo que puede generar. En un momento, cuando estaba 1-0, apretado, peligroso e incierto, la hinchada empezó a jugar su propio partido. No puedo decir que levantó al equipo, porque Colón tuvo una actitud siempre positiva en cuanto a la lucha, el sacrificio y la concentración, que fue desde el primero hasta el último de los minutos, pero ese aliento ruidoso motivó aún más a esos jugadores que, adentro de la cancha, se encargaron de retribuir con una entrega encomiable y digna del mejor elogio.
Es posible que, si se hurga demasiado en la producción colectiva, se encuentren errores. Colón es un equipo que no siempre tendrá claridad y precisión en el manejo de la pelota, por ejemplo. No porque adolezca de jugadores capaces de hacerlo. Pero sí porque éstos, los que pueden “tenerla”, no abundan. Y cuando alguno de esos, de los que pueden “tenerla”, no andan muy bien que digamos, el equipo lo siente. Ayer, por ejemplo, Rivarola jugó un partido flojito, y Capurro tuvo algunas lagunas, hasta que anduvo a los manotazos con un áspero Méndez y los dos vieron la roja.
De todos modos, hoy en día no hay equipos que se luzcan, que jueguen lindo, que se floreen.
El fútbol de hoy es más eficientista. Y eso fue Colón, un equipo eficaz. Defendió muy bien y tuvo a un Fuertes iluminado, dispuesto a seguir escribiendo páginas de gloria con la hinchada que lo idolatra. El “Bichi” metió los dos goles, pero, además, jugó un partido bárbaro, aguantando la pelota y dándose un lujo que esta clase de futbolistas no siempre se da: le puso una pelota de gol al colombiano Mena que fue impactante, digna de un “10” virtuoso, de esos que ya no abundan.
Viejo precepto futbolero
Desde siempre, se dijo que los equipos se arman desde atrás hacia adelante. El “Turco” —técnico ofensivo— muchas veces hizo gala de ir al frente, de querer ganar en cualquier cancha y de sorprender con cambios absolutamente alejados de lo convencional. Pero la materia pendiente de Colón es la de ser sólido en defensa, más allá de que Pozo, desde que es titular, pudo mantener en varios partidos la valla invicta.
Van dos fechas sin goles en su arco, Garcé todavía no volvió y algunos jugadores vienen de una larga inactividad, como es el caso de Goux. Sin embargo, el rendimiento defensivo empieza a encontrar esa solidez tan necesaria y ayer, con Ferrero como estandarte, el trabajo de mitad de cancha para atrás fue impecable.
A Colón únicamente lo complicó un movimiento táctico interesante que realizó el cuestionado —y con poco aire— “Lechuga” Alfaro: a los 15 ó 20 minutos del primer tiempo, mandó a Choy González a jugar bien arriba, en tanto que Moreno y Fabianesi cambió de posición y se fue a la izquierda, quedando Ezequiel González para jugar de enganche y no de delantero, como pretendió hacerlo —sin éxito— en el arranque del partido.
Fue impecable lo del trío Ferrero-Goux-Torres. Con el ex Tigre tirado hacia la derecha, pero resolviendo con mucho acierto cuando cerraba a las espaldas de Goux, convirtiéndose en un escollo insalvable para todo Central (de no haber sido por la brillante actuación del “Bichi”, Ferrero habría sido la gran figura de Colón).
Esa firmeza que se transmitía desde el propio arco y pasaba por los del fondo, les daba tranquilidad a los del medio. Sin embargo, a Colón le costó jugar en ese sector. El único que mostró criterio en el manejo de la pelota fue el “Pony” Oyola, quien de todos modos debía estar atento a las subidas de Alvarez. Pero en un sector muy concurrido y de pocos espacios, a Colón le faltó algo esencial como la precisión para poder manejar correctamente la pelota.
Hay que tirársela a Fuertes
Parece mentira que, a los 36 años, Fuertes pueda generar este tipo de sensaciones. Porque, cuando el partido estaba 1-0 y Central se venía —aun con sus impotencias e imprecisiones a cuestas—, Colón planteó el partido de contragolpe y tirándole pelotas largas a Fuertes y a Mena, que entró apenas comenzado el segundo tiempo y otra vez no pasó desapercibido.
Si bien daba la impresión de que el equipo retrocedía demasiado, también habrá que admitir que la concentración y firmeza de los de atrás generaban una sensación de tranquilidad muy evidente. Parecía un típico partido en el que el perdedor apretaba y el ganador contragolpeaba y dejaba la impresión de estar más cerca del segundo que su rival del empate. Y así fue nomás, en un contragolpe mortífero que empezó con un pelotazo largo de Chitzoff, una corrida de Mena por derecha, la habilitación para Alfredo Ramírez, que hacía unos minutos había entrado por Oyola para darle una mano a Prediger ante la expulsión de Capurro, y el pase magistral de Alfredo, que fue resuelto con enorme categoría por el “Bichi” para hacer explotar los corazones sabaleros y acelerar la retirada de la multitud que trajo Central.
Dudas que se despejan
Este gran arranque de Colón, próspero en la cosecha matemática, también trajo confirmaciones futbolísticas. Los mejores ejemplos se observan en el fondo, donde Pozo está respondiendo y, además, el equipo se empieza a afirmar en el desempeño de jugadores que, con regularidad, son capaces de armar una respetable estructura defensiva.
La llegada de Ferrero y la recuperación de Goux han sido vitales para Mohamed. Y todavía falta que vuelva el “Chino” Garcé, hombre en el que se afirmaba, en el Apertura, el rendimiento defensivo del equipo. Pero, además, hay algunas cuestiones vinculadas a la parte táctica y de funcionamiento que se están aceitando. Por ejemplo, Prediger se ha ganado el lugar como volante central, presiona con mucha convicción y es un recuperador clave de pelotas en el medio. Justamente, a ese sector del equipo le está faltando precisión para que, una vez completado el trabajo de presión y recuperación, no se pierda con tanta rapidez el balón. No es fácil, pero seguramente se conseguirá.
El hincha se fue feliz por el triunfo y conforme con el equipo. Colón no brilló, pero ganó bien, con absoluta justicia. Si el cristal con el que se mira es el de la exigencia, hay defectos y cuestiones a corregir. Si se cae en un análisis más terrenal y adecuado a los tiempos que se viven, futbolísticamente hablando, este Colón demostró que es un plantel solidario, agresivo a la hora de recuperar la pelota y totalmente entregado a la lucha y al sacrificio. No luce, pero tampoco es un equipo de “picapiedras”. Encontró, al menos en este partido contra Central, un término medio que entusiasmó a su gente, despejó dudas y generó algunas reacciones emparentadas con la lógica ambición e ilusión que se apoderan del hincha cada vez que el equipo empieza bien un campeonato.
El “Pony” Oyola marcado por Escobar. El autor del gol ante los jujeños redondeó un buen partido, fue el mejor del medio en el manejo de la pelota y se fue extenuado.
Foto: Luis Cetraro
Colón............................2
R. CENtral...................0
Cancha: Colón.
Árbitro: Gabriel Favale.
Colón: Pozo; Ferrero, Goux y Torres; Chitzoff, Capurro, Prediger, Rivarola y Oyola; Fuertes y Castillo. A.S.: Díaz. Estuvieron en el banco: Lucas Acosta, Sciorilli y Valdemarín. D.T.: Antonio Mohamed.
Rosario Central: Broun; Alvarez, Ribonetto, Braghieri y Lima; Moreno y Fabianesi, Escobar, Méndez y Choy González; Ezequiel González y Caraglio. A.S.: Galindo. Estuvieron en el banco: Boggino, Zarif y Zelaya. D.T.: Gustavo Alfaro.
Goles: en el primer tiempo, a los 11 min Fuertes (C). En el segundo tiempo, a los 41 min Fuertes (C).
Cambios: en el segundo tiempo, a los 6 min Mena (C) por Castillo; a los 16 min Vizcarra (RC) por Moreno y Fabianesi; a los 23 min Candia (C) por Rivarola; a los 32 min Franzoia (RC) por Ezequiel González; a los 33 min Gervasio Nuñez (RC) por Choy González y a los 37 min Alfredo Ramírez (C) por Oyola.
Incidencias: en el segundo tiempo, a los 27 min fueron expulsados Capurro (C) y Méndez (RC) por agresión mutua.
Amonestados: en Colón, Oyola y Ferrero.
93
goles de Fuertes
con la camiseta de Colón. Algunos le contabilizan uno más, pero fue en un partido donde el árbitro se lo otorgó a un rival, en contra. Lleva 13 en la temporada. Fue un gran acierto la decisión de su retorno a Colón, después de la grave lesión que sufrió en Chile.