Funcionan en cinco distritos de la ciudad
Oficinas descentralizadas: tienen buena aceptación de los vecinos
Se habilitaron el año pasado, en el marco del Plan de Desarrollo de Santa Fe. Permiten a los contribuyentes realizar trámites varios, pagar impuestos y acercar reclamos sin necesidad de dirigirse hasta el Palacio Municipal.
De la redacción de El Litoral
redaccion@ellitoral.com
10.30 de la mañana, Jardín Botánico. “Sin tener que hacer cola, da gusto pagar las facturas”, dice un vecino de sonrisa bonachona y un caminar medio atolondrado. Es de una localidad vecina, pero viene regularmente a pagar algunos impuestos a la oficina descentralizada del distrito noreste que funciona en ese pulmón verde de la ciudad, sobre Gorriti al 3900. En la avenida, la fiebre del cemento subía con el paso de los autos.
La postal cotidiana grafica la buena aceptación social que ha tenido, hasta el momento, la descentralización municipal: la apertura de puntos de acceso a trámites municipales y pago de impuestos, así como un mayor acercamiento entre el municipio y la gente han resultado un beneficio real para los contribuyentes. Ahora, éstos pueden resolver en pocos minutos un trámite que antes les significaba perder toda la mañana, tras hacer largas colas en el Palacio Municipal, el cual, a su vez, se ha descomprimido.
El Litoral realizó una extensa recorrida por los barrios y recogió la percepción de la gente sobre esto de “tener a mano” una oficina del municipio. Y la balanza se inclinó a favor de las ventajas: “Me queda a cuatro cuadras de mi casa, pero, más allá de la proximidad, es cómodo porque puedo pagar todos los impuestos, desde la TGI hasta el Monotributo. Y también las facturas de los servicios”, dijo Rodolfo Galizzi, frente a la oficina ubicada en el Prado Español (entre Gral. Paz y Hernandarias, distrito este). “Es muy cómodo”, señaló.
Flavia, una joven que andaba por esa zona con sus dos nenes, biberones y chupetes a cuestas, dijo: “Mi marido viene seguido a pagar los impuestos. Por lo que me comentó, no pierde mucho tiempo haciendo cola, algo que sí pasaba en el Palacio Municipal. Ahora, allí es menor el congestionamiento de personas”, dijo, y siguió su rumbo hasta la farmacia más cercana para comprar pañales.
“La atención es bastante buena, y los contribuyentes buscan eso también, además de la comodidad y la cercanía al momento de tener un lugar habilitado para realizar trámites”, dijo Carlos, otro vecino con residencia cercana al Prado Español. “Tampoco hay problemas con el estacionamiento, ni con las colas en las cajas de cobro. No se amontona gente, la atención es personalizada”, puntualizó.
En el Jardín Botánico
“Miguel Gatti, a sus órdenes”, se presentó este vecino con tono campechano y estrechando fuerte la mano, en la oficina descentralizada que está ubicada en el distrito noreste. “Mire, señor: acá, para nosotros, es un gran beneficio que se puedan pagar todos los trámites en un solo lugar. Y le digo más: hasta mis parientes me dan sus facturas para que yo les abone sus impuestos”, afirmó.
Para Santina, una señora de bonito nombre y delicados modales, la oficina descentralizada “es un gran beneficio para las personas mayores, a quienes les cuesta movilizarse para pagar tributos. Yo abono todo aquí, o mejor, lo que mi jubilación me deja pagar: pero ya no hago más cola”, manifestó a El Litoral.
En inmediaciones de Teniente Loza al 6900 —La Tablada—, Juan comentó: “Aquí pagamos la luz, el agua, la Tasa, prácticamente todo. Antes, tenía que irme hasta el centro de la ciudad para poder abonar los impuestos. Las manzanas y las casas están numeradas, y así se guían los carteros para traernos las facturas”. Vicente, cajero de la oficina que funciona en distrito noroeste, explicó que a la gente le costó acostumbrarse al principio, pero ahora “viene más que antes a preguntar, a hacer consultas y acercar reclamos”. En esta zona, la mayoría de las personas a las que se les preguntó al respecto también manifestaron estar conformes con el servicio ofrecido.

















