Esperanzador arranque sabalero en el Clausura 2009
Colón cumple el objetivo propuesto:
superar lo hecho el torneo pasado
Ya mejoró la marca con relación a la misma instancia del certamen anterior. Según Mohamed, recién en la fecha 12 se sabrá si pueden aspirar a algo más que no sea zafar de la promoción.
Ignacio Andreychuk
Parafraseando a su director técnico, “Colón apunta a mejorar la producción del torneo pasado”. Bajo ese mandamiento interno, el equipo de barrio Centenario va paso a paso cumpliendo el libreto: ya superó la marca del Apertura al cabo de la quinta fecha, y lo que más tenía afligida a toda la esfera colonista pudo revertirse en ese reducto con mote de Cementerio de los Elefantes.
Los tres exámenes aprobados (con puntaje en orden ascendente) dan cuenta de lo valiosos que resultan los puntos ganados en el barrio. Porque ahora Colón piensa en el escollo venidero sin tener que replantearse el último partido, es decir que ese concepto propio de vestuario conocido como el “comienzo de semana” tendrá un único y absoluto título en la pizarra: el choque del próximo sábado, frente al Lanús puntero de Luis Zubeldía.
Entonces, Colón se encuentra con un panorama abierto, distendido y muy propicio para tirar sorpresas; Goux convirtió en el área rival con notable oficio ofensivo, Acosta metió un gol para recuperar la confianza y también en el fondo empiezan a verse los resultados de un considerable trabajo en el tiempo por parte del cuerpo técnico (por cierto, todo lo que genera este conjunto rojinegro se origina en su última línea).
A esta misma altura del Apertura, la escuadra de Mohamed sumaba nueve puntos. Y hoy, con otra solidez y una intención de juego al menos definida, Colón reúne 11 unidades que lo ubican, primero, a 13 puntos de la promoción; después, a uno del único líder del Apertura, contrincante al que enfrentará en la próxima jornada.
Identidad
Antonio Mohamed, aunque en sus diversas explicaciones no se encontraba esta frase, tuvo muy desbalanceado el equipo durante todo el Apertura. Por un lado, en el ataque convertía siempre, aunque lo que generaba era poco; por otra parte, la defensa presentaba muchas inseguridades y falta de garantías que la hacían vulnerable, hasta inocente.
Lo más importante que tiene hoy Colón es entereza mental. Cuenta con un modo de interpretar el juego que lo hace fuerte y sorpresivo: si no está en buena posición, no arriesga el balón. A ese punto lo mejoró sobremanera con respecto al torneo anterior, porque antes tenía la obsesión de salir desde el fondo con toques del arquero hacia los costados, luego al volante central, de nuevo a los costados y así hasta pasar la mitad de la cancha. Con esa elección de escape, Colón tuvo varios problemas porque los delanteros contrarios le tomaron el tiempo.
Ahora, Colón no cede el balón con el solo objetivo de posicionarlo cerca del arco adversario, sino que entiende cuál es el método para llegar sin quedar desprotegido en su zaga. Otro aspecto determinante para el correcto funcionamiento del equipo del “Turco” Mohamed es la línea imaginaria que comienza en el arquero, pasa por el marcador central, sigue por el 5 y termina en el 9 (serían Pozo, Ferrero, Capurro o Prediger y Fuertes).
Colón ya ganó algo: una identidad y el reencuentro con su público, que no es poca cosa. Así, con esa determinación, el próximo sábado Colón irá a Lanús a seguir mejorando la producción del Apertura 2008 y, por qué no, buscando la punta del Clausura 2009.




