POR SU ACTUACIÓN EN BAHÍA BLANCA
POR SU ACTUACIÓN EN BAHÍA BLANCA
“No vine a Bahía Blanca a pelearme con ustedes”, dijo el artista.
Foto: Archivo El Litoral
Polémica en show de Serrat
La gente denunció sobreventa de entradas y, a su vez, la organización responsabilizó a la producción del artista por demoras que no habrían permitido la ubicación del público.
De la redacción de El Litoral
Télam
El miércoles pasado, el catalán Joan Manuel Serrat brindó un recital en el estadio del Club Estudiantes de la ciudad de Bahía Blanca que generó controversia por la gran cantidad de público: se denunció sobreventa en las entradas, que se agotaron con una semana de anticipación al show, y que que las puertas dispuestas para las emergencias se encontraban bloqueadas debido a que se encontraban 2.600 personas cuando sólo podían estar 2.200.
El propio Serrat, al comenzar a cantar, debió parar su actuación y ante la situación expresó que “vine a ofrecer un concierto, lo entiendo perfectamente, pero mi posición es que no tengo ninguna responsabilidad respecto a esto”.
“Vengo aquí para tratar de hacer el concierto y el resto de las cosas evidentemente las resuelven por vía judicial. No vine a Bahía Blanca a pelearme con ustedes”, agregó el arista.
Tras estas palabras, y con el público más calmo, el catalán ofreció su show sin que se registrasen inconvenientes mayores.
El show estaba previsto para las 21.30 en la cancha de básquetbol de Estudiantes pero comenzó a las 22.10, cuando todavía ingresaba público al estadio, sin que muchos pudiesen ubicarse en los lugares destinados.
Demoras
Consultado por la prensa el empresario Juan Carlos Aliotti, encargado de la organización, desmintió la sobreventa de boletos y afirmó que “el factor ocupacional del estadio es de 2.200 personas, con un margen que permite agregar hasta un 20 por ciento más según el tipo de espectáculo. Eso nos da unas 2.500 entradas, más otras 200 que se entregaron producto de canjes publicitarios”.
En ese sentido, y respecto a que varias personas ingresaron tras el inicio del show, el empresario señaló que “la gente no colaboró”. Sobre la obstrucción de las escaleras y salidas de emergencia, dijo que “la gente de seguridad les pidió a los que ya habían ingresado que por favor las desocuparan”.
“Nada de esto hubiera pasado si me hubieran permitido abrir las puertas de ingresos a las 20, como lo pedí”, agregó Aliotti, quien aludió la demora en la apertura a problemas de sonido que habrían llevado a la productora de Serrat a demorar su apertura hasta las 20.40. “Se rompió una tecla del piano cuando Miralles estaba haciendo la prueba de sonido, por lo que se tuvo que esperar al afinador -sostuvo el empresario-. Abriendo a esa hora las puertas, sabía que íbamos a tardar una hora y media para que ingrese el público, y lo hablé con la gente de la producción de Serrat. Pero cuando llegó la hora, con más de 100 personas afuera, tomaron la decisión de comenzar el recital, por lo que luego comenzaron a golpear las puertas y a quejarse”.
Aliotti agregó que “luego de que Serrat hablara ante el público pudieron ingresar las personas que estaban afuera, por lo que se calmó y se brindó un excelente concierto”.