Balance de las rutas durante el verano
El 80 % de los autos superó
el límite máximo de velocidad
Según un relevamiento en las Rutas 2, 3, 9, 11 y 12, los autos y micros de larga distancia son los que menos respetaron la velocidad permitida. Los controles crecieron pero no se vieron reflejados.
De la redacción de El Litoral
Ocho de diez conductores de automóviles superaron las velocidades máximas en las rutas del país, según un relevamiento que realizó el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) sobre las Rutas 2, 3, 9, 11 y 12, en un radio comprendido entre los 200 y 400 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante enero y febrero de este año, se censaron más de 4.000 vehículos, incluyendo camiones, micros, autos y camionetas.
Además, el 40 % de los automóviles sobrepasó las velocidades permitidas en extremos demasiado peligrosos y se detectaron varios vehículos que alcanzaron los 200 km/h.
Camiones y colectivos
La velocidad máxima permitida para los camiones es de 80 km/h, pero casi la mitad (43 %) no la respetó. Los excesos más preocupantes se encontraron en los camiones “mosquito”, que son los que transportan autos nuevos a las concesionarias.
En tanto, ocho de diez micros de larga distancia superaron la velocidad de 90 km/h. Los días de mayor índice de infracción fueron, notoriamente, los de cambio de quincena y los fines de semana. “Evidentemente con el afán de cubrir la demanda estival se hace la vista gorda a los excesos de velocidad para que lleguen lo antes posible a destino y salgan rápidamente con un nuevo viaje. Asimismo, si bien desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial comunicaron la incorporación de GPS en las unidades de transporte interjurisdiccional, aún no hemos visto resultados respecto de cambios en el comportamiento de los choferes”, asegura el informe de Cesvi.
Controles insuficientes
“Es indudable que la realidad vial de este verano no ha cambiado mucho con relación a la de años anteriores. Los puestos de control fueron visibles, pero en muy pocos casos efectivos. Si bien se ha percibido un mayor control, muchos fueron puestos fijos de chequeo de documentación y no detenían a los conductores que no respetaban las leyes de tránsito”, señaló Fabián Pons, gerente general de Cesvi.
Un hecho que resalta el informe es que sobre la Ruta 2 se detectó un alto cumplimiento a las velocidades máximas por parte de automotores particulares. Si bien se considera que esto “tiene que ver con la comunicación permanente en los medios sobre los nuevos radares”, también se notó que “en cuanto el conductor transitaba por alguna de las zonas donde no había controles, comenzaba nuevamente a infringir la ley”. “Con esto vemos que no hay conciencia del conductor, sino que sólo actúa cuando puede verse perjudicado legalmente. Evidentemente, se necesitan controles permanentes y efectivos para mejorar el nivel de siniestralidad en un corto plazo. No basta sólo con puestos fijos o móviles radarizados, sino también deben utilizarse patrullas que se muevan y controlen a los vehículos al ritmo en el que éstos circulan”, concluyeron desde Cesvi.




