Renacimiento de Lieja de la mano de Calatrava
Renacimiento de Lieja de la mano de Calatrava
Philippe Siuberski
AFP
La ciudad belga de Lieja, a medio camino entre Bruselas y Colonia, cuna del escritor Georges Simenon y antiguo centro industrial ahora en declive, confía en renacer de la mano de la espectacular nueva estación del tren de alta velocidad, obra del arquitecto español Santiago Calatrava.
La estación contará con unos arcos de hormigón blanco que formarán una nave bañada de luz, y su silueta será la de un pez raya de alas inmensas.
Lieja, que cuenta con unos 200.000 habitantes, y en cuya región se han perdido desde el comienzo de los años 1970 unos 100.000 empleos en el sector industrial, espera empezar a renacer con la nueva estación, un proyecto postergado varias veces cuya inauguración se prevé en septiembre.
Por el momento, la estación, situada al pie de una colina, sigue en obras.
Ni la gran vidriera que ha de dar cuerpo a la nave, ni las tiendas de la galería comercial que se encontrará bajo las vías han sido concluidas. De momento, sólo se han colocado algunas losas de piedra azul, y la explanada por la que entrarán los pasajeros sigue cubierta de montones de arena.
Pero el arquitecto español, nacido en Valencia hace 57 años, y que tiene en su haber la construcción de varias estaciones y ha sido encargado de reconstruir la del World Trade Center de Nueva York, está entusiasmado.
“Las ciudades conectadas por el tren de alta velocidad cobrarán una importancia de capital regional. Las estaciones son inversiones capitales, que desempeñan un papel de motor para el comercio y los servicios. Siempre he tenido una gran fe en este proyecto, y estoy muy orgulloso”, dijo Santiago Calatrava, en una reciente visita a la obra.
Pese a que la estación tendrá unos largos andenes de 450 metros preparados para recibir los trenes de alta velocidad que conectan Lieja y Colonia, o Bruselas y París, las formas suaves y las curvas del conjunto, típicas de la obra de Calatrava, dan una impresión de ligereza.
La nueva construcción, que costará unos 280 millones de euros, permitirá aumentar la frecuencia de pasajeros de los 30.000 diarios actualmente a 50.000 en los próximos años, según los responsables de la Sociedad Belga de Ferrocarriles (SNCB).
La estación tendrá su propio estacionamiento de 800 plazas, situado a unos 50 metros de las vías y conectado directamente con la autovía.
El nombre de la estación aún no ha sido decidido. Algunos proponen Lieja-Carlomagno, en homenaje al emperador carolingio, que habría nacido hacia el año 742 en Herstal o en Jupille, en lo que hoy es un suburbio de Lieja.