LA RESERVA FEDERAL COMPRARÁ BONOS

EE.UU. aportará U$S 1,25 billones

De la Redacción de El Litoral

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La Reserva Federal estadounidense (FED) decidió dejar la tasa básica de interés inalterada en una banda de entre cero y 0,25 %, y anunció que comprará bonos del Tesoro por hasta 300.000 millones de dólares en los próximos seis meses y que va a ampliar su programa de compra de valores vinculados con hipotecas -actualmente en 750.000 millones de dólares-, para llevarlo al máximo de 1,25 billones de dólares. La meta de este programa de recompra de títulos emitidos por las entidades de refinanciación hipotecaria Fannie Mae y Freddie Mac es hacer bajar en un extremo del ciclo el costo de los créditos inmobiliarios.

Desde diciembre, la tasa directriz de la FED permanece inalterada, entre cero y 0,25 %.

El objetivo de esta decisión, que debe tener por efecto la baja de las tasas de largo plazo, es “ayudar a la mejora de las condiciones de los mercados de crédito”, expresó la entidad en el comunicado publicado al cabo de su reunión de dos días del Comité de Política Monetaria (FOMC) en Washington.

La FED anunció también su intención de aumentar la magnitud de su recurso de ayuda al consumo, ampliando la gama de títulos habilitados, pero no dio más detalles.

Para Julia Coronado, de Barclays Capital, la FED salió al campo con artillería pesada: “Ellos han concluido que no podía quedar de brazos cruzados esperando que el Tesoro y el Congreso resolvieran los problemas, y que debían mostrarse más agresivos para reactivar los mercados financieros”.

Deflación

Juzgando limitados los peligros de inflación, el Comité señaló que las presiones deflacionarias no habían desaparecido por completo y reiteró que ve una posibilidad de que la inflación se pueda mantener durante un tiempo por debajo del nivel “que favorece más el crecimiento económico y la estabilidad de precios a largo plazo”.

El Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos, que retrocedió 6,2 % en el cuarto trimestre en 2008 en ritmo anual, debería caer aún más y alcanzar un 5 % en el primer trimestre de este año, según las previsiones de analistas.

En su primera entrevista televisada desde que asumió la presidencia de la FED en 2006, Ben Bernanke había pronosticado el domingo que la peor recesión de Estados Unidos en muchas décadas podría terminar este año, antes de que una recuperación cobre impulso hacia 2010.

Las primeras señales de recuperación económica ya son evidentes, expresó Bernanke en la entrevista que concedió al programa televisivo “60 Minutes”.

Pronosticando que no van a quebrar más bancos, Bernanke también exhortó a los políticos reticentes de Washington a mostrar voluntad de recuperación, alegando que el mundo llegó “muy cerca” de un colapso general en setiembre, antes de la intervención del gobierno.

“El año próximo veremos el comienzo de la recuperación y ese movimiento ganará impulso con el tiempo”, precisó.

También mantendrá la tasa de interés de referencia en el 0 %. Creen que la recesión será superada a fines de este año.

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ADEMÁS

Otra cumbre europea

La Unión Europea abrió hoy en Bruselas una cumbre de dos días sobre la crisis económica bajo presión norteamericana para inyectar más fondos públicos contra la recesión, pero con la mente puesta también en lograr en el G20 una reforma del sistema financiero mundial.

Durante la cita de dos días, los jefes de Estado y de gobierno de la UE podrían decidir por otra parte aumentar el paquete de préstamos de emergencia para los países del bloque que no pertenecen a la Eurozona y que enfrentan graves problemas financieros, como Hungría y Letonia. La presidencia checa de la UE ya indicó que la cumbre de Bruselas debe dar lugar a un frente unido europeo de cara al G20 del 2 de abril en Londres. Para esa cita, “se requiere una fuerte posición europea” que lleve a resultados concretos y permita resistir presiones de otros países con diferentes objetivos, indicó.

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LA CLAVE

Contracción

El Fondo Monetario Internacional dijo hoy que el PBI mundial se reducirá este año entre un 0,5 y un 1 por ciento, debido al empeoramiento de las condiciones económicas y los pocos avances en estabilizar el sistema financiero. Para el año que viene, el FMI prevé un crecimiento de entre el 1,5 y un 2,5 por ciento, una cifra “muy baja en términos históricos”, según dijo un alto funcionario, que pidió no ser identificado en una teleconferencia celebrada hoy en Washington.