Le ganó a River 1 a 0 con gol de Lugüercio
Racing: de guapo en el Cilindro
Sin sobrarle nada de fútbol, aunque exhibiendo mucho más corazón que el Millonario, el equipo de Caruso consiguió tres puntos vitales para el promedio.
De la redacción de El Litoral
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Télam
El conjunto ganador no tuvo ideas, no tuvo fútbol, pero con lo expuesto anteriormente le alcanzó para ganarle a un descolorido River, que si bien es cierto en el segundo tiempo empujó algo, y quizás hasta haya merecido empatar, lejos estuvo de ser una maravilla u algo por el estilo.
La etapa inicial fue de lo peor que se pudo observar en este certamen, pero a la vez lo mejorcito que hicieron los ahora dirigidos por Ricardo Caruso Lombardi a lo largo de este torneo, algo que marca cuál es la realidad del elenco de Avellaneda. El desempeño de los de la Academia fue bueno sólo porque no dejó jugar a River, presionándolo en todos los sectores del campo y buscando salir rápido de contra, algo que acentuó luego de ponerse arriba en el marcador.
En el primer cuarto de hora del encuentro, no pasó nada y eso fue responsabilidad de los futbolistas riverplatenses, sobre todo de los que tenían que generar fútbol. Todo eso fue bien aprovechado por Racing, sobre todo por el sector derecho, donde el juvenil Lluy y Zuculini, triangulando con Lugüercio, pudieron marcar diferencias, sin embargo el resto no acompañó.
Cuando el partido no salía de la mediocridad general llegó la apertura del marcador, señalado por el ex delantero de Estudiantes, quien sólo tuvo que empujar la pelota al fondo de la red luego de una serie de rebotes. Pese a la desventaja, River no pudo reaccionar, no podía con las marcas de Racing y comenzó a “sufrir” el partido, y encima tenía la primera baja, porque por una lesión, Augusto Fernández, de flojo partido, debió salir de la cancha.
La única chance del conjunto visitante para igualar en el primer período la tuvo Abelairas, con un tiro libre que cuando se metía en el ángulo izquierdo encontró la mano salvadora de Migliore. Si River, que de mitad de cancha para adelante tiene jugadores desequilibrantes, estando obligado no podía generar peligro, qué se podía esperar de Racing.
Sin embargo, los de Avellaneda tuvieron situaciones para aumentar la diferencia, como una que desaprovechó Wagner, quien solo frente al arquero tiró una “masita” luego de una contra que se inició en Zuculini, siguió en Lugüercio, para terminar en los pies del volante.
Caruso sorprendió a River con el esquema, porque ubicó tres volantes centrales que se repartieron la mitad de cancha y dejó suelto a Leandro González, quien tuvo la oportunidad de cambiar la historia si hubiera estado fino a la hora de la definición. Para colmo, antes de finalizar, Gorosito perdió otro jugador, porque Quiroga pisó mal y la sensación de una grave lesión en la rodilla izquierda (se informó que es un esguince) quedó flotando en el aire.
La tesitura del partido no varió en el inicio del segundo tiempo, aunque los de Nuñez se adelantaron en el campo de juego y Racing se retrasó demasiado, muy cerca de su propia área. A los siete minutos,tuvo el empate Abelairas, pero remató mal, y luego Buonanotte, pero lo trabaron.
El local se paraba tan cerca de su arquero que River cruzaba la mitad de la cancha y la sensación que podían marcar un gol estaba más latente que nunca. Con el correr de los minutos, Racing decididamente y sin vergüenza se metió atrás, empezó a hacer tiempo, y sus jugadores, ante la menor falta se tiraban al piso para hacer correr el reloj.
Ya con Marcelo Gallardo en cancha, River fue más claro y los instantes finales fueron un suplicio para los de Lombardi, porque se quedó con diez por la insólita decisión del árbitro de expulsar a Caballero.
A pocos segundos del epílogo del partido, tuvieron el empate Rosales y Fabbiani, pero apareció Migliore para salvar a Racing y desatar una locura en Avellaneda, con miles de hinchas abrazados a una ilusión, la de quedarse en Primera División.

















