MOMENTOS FINALES DEL JUICIO

Las víctimas complican a Grassi

Ayer, fue el turno del alegato del primero de los denunciantes. Su abogado ratificó que el padre Grassi habría abusado de él. Hoy continuaban las otras víctimas, siempre a puertas cerradas.

Redacción de El Litoral

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DyN

El Tribunal Oral Criminal 1 de Morón escuchó el alegato acusatorio de “Gabriel”, el primero de los denunciantes que aseguró que el cura Julio César Grassi habría abusado de él cuando asistía a la Fundación Felices Los Niños.

Mientras tanto, la defensa pediría en las próximas horas demorar sus alegatos hasta la última semana de abril para poder responder a todas las acusaciones de la Fiscalía y la querella.

Frente a los periodistas, Grassi advirtió que exigir una pena de 30 años de cárcel era “desmesurado” y aseguró que afuera del tribunal “se dicen cosas que no son ciertas”.

Como el juicio se desarrolla a puertas cerradas, la sociedad sólo puede enterarse de los que pasa en el debate oral a través de los dichos de sus protagonistas.

La semana pasada, la Fiscalía había pedido 30 años de cárcel y la inmediata detención para el sacerdote por 17 cargos de abuso deshonesto y corrupción de tres menores que asistían a la Fundación.

Ayer, comenzaron los alegatos de cada una de las víctimas, en donde sus respectivos abogados hablan en nombre de ellos. Fue así como el abogado Sergio Piris, representante legal de “Gabriel”, hizo una exposición de dos horas en las que repasó las pruebas que sostenían la acusación de su cliente y respaldaban, a su criterio, por qué el tribunal debía dar por ciertos los episodios de abuso que éste había relatado.

Testimonio clave

Ante la Justicia y las cámaras televisivas (en el año 2002, con el rostro cubierto, ante las cámaras de “Telenoche Investiga”), “Gabriel” había contado cómo a mediados de noviembre de 1996, en una oficina de la Fundación, Grassi le habría acariciado la pierna.

Según el menor, Grassi luego lo habría besado en la boca, y días después lo habría citado en la oficina y obligado a sentarse sobre sus piernas para tocarlo y practicarle sexo oral. Piris expuso sus argumentos entre las 10.30 y las 12.30, pero la audiencia se suspendió hasta hoy, cuando finalizará su alegato con el pedido de la pena.

Luego comenzará el alegato del abogado Eduardo Calcagno, quien -en nombre de “Luis”, otro de los denunciantes- hará su alegato a lo largo de la jornada. “Luis” fue el último de los tres denunciantes: recién en 2006 se presentó en los tribunales de Morón para contar que, luego de un viaje a El Calafate, el cura habría comenzado a mantener acercamientos abusivos.

Mañana, en tanto, será el turno del abogado Juan Pablo Gallego, el más duro de los denunciantes públicos del sacerdote y quien actúa en nombre del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (Casacidn), el organismo no gubernamental que representa a los menores de la Fundación.

En medio del juicio, Gallego pidió tiempo hasta el lunes para desarrollar su acusación. Es que también asumió la representación legal de “Ezequiel”, quien no era querellante en el proceso. “Ezequiel” fue el segundo y más polémico de los denunciantes.

Primero “Ezequiel” relató haber visto abusos por parte del sacerdote, luego se desdijo en una polémica audiencia judicial por la que terminaron investigados jueces y funcionarios y ahora, en el juicio oral, ratificó sus denuncias.

Las víctimas complican a Grassi

Al llegar ayer al lugar del juicio, el padre Julio César Grassi consideró “desmesurado” el pedido de pena de 30 años de prisión.

Foto: Télam

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El abogado Sergio Piris representa a uno de los jóvenes que dice haber sido abusado por el sacerdote.

Foto: Télam