Estudio del Inti
Maquinaria agrícola: pierden participación las nacionales
Durante 2007 y 2008 hubo avances en los porcentajes de fabricantes extranjeros en las ventas locales. La principal causa la constituirían las facilidades de financiación de los importadores.
De la redacción de El Litoral
La industria nacional de maquinarias agrícolas pierde participación en las ventas totales al mercado interno según “Saber Cómo” de este mes, la publicación mensual del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) en base al informe de coyuntura de la industria de maquinaria agrícola del Indec, correspondiente a 2008, realizado sobre la base de las 50 principales empresas que constituyen el núcleo de la industria de las maquinarias agrícolas, agrupados en los cuatro grandes segmentos que son relevantes para la producción y cosecha de los principales granos.
Las ventas de maquinarias agrícolas al mercado doméstico han experimentado un importante crecimiento desde 2002, alcanzando en 2008 el mayor monto de ventas del período casi cuadruplicando el nivel de facturación alcanzado en el primer año de la serie. Comparando las cifras de 2008 con las de 2007 surge un crecimiento cercano al 10% de las ventas totales al mercado interno expresadas en pesos. Ese crecimiento es explicado casi en su totalidad por las mayores ventas correspondientes a las maquinarias agrícolas importadas, sobre todo tractores, en detrimento de las nacionales. Este comportamiento de las ventas al mercado interno durante 2008 significó una pérdida cercana al 5% en la participación de mercado expresada en pesos para la industria nacional de estos equipos con relación al año anterior, pasando de más del 40% en 2007 a cerca del 36% en 2008. Es llamativo el contraste de los dos últimos años de la serie con la tendencia que venía experimentado la producción nacional hasta el año 2006, en el que las ventas al mercado interno de maquinarias agrícolas fabricadas localmente habían llegado a representar prácticamente el 50%.
Según el Inti esto podría explicarse en parte al escaso financiamiento ofrecido por los fabricantes nacionales frente a los amplios planes de crédito de fácil acceso disponibles para la compra de maquinarias importadas.
Cosechadoras y tractores
En cuanto a la distribución intrasectorial, de acuerdo a la facturación correspondiente a 2008, el 36% correspondieron a cosechadoras, el 29,4% a tractores, el 18,3% a implementos y el 16,3 % restante a sembradoras.
Considerando las unidades vendidas en el mismo año, en el primer lugar se ubica el segmento de los implementos con 12.897 equipos vendidos, seguido por tractores con 7.952 unidades, sembradoras con 3.498 y cosechadoras con 2.295. Esta variación en el orden de importancia al considerar las unidades vendidas, se debe al mayor valor unitario de los equipos más complejos como las cosechadoras y sembradoras con relación a otros como los implementos, de menor complejidad.
Considerando el origen de las maquinarias agrícolas vendidas en 2008, el 36% que en promedio corresponde a equipamiento fabricado localmente (frente al 64% restante importado, principalmente de Brasil) se reduce ostensiblemente en el caso de las cosechadoras y tractores, que representaron algo menos del 12% y el 17% de las ventas totales, cuando su participación había sido en 2006 del 24% y el 19%, respectivamente.
Prácticamente lo opuesto ha ocurrido en el caso de las sembradoras, donde casi en su totalidad las máquinas comercializadas en el mercado interno durante el año 2008 fueron de origen nacional. Por último, en el caso de los implementos agrícolas también predominan los equipos de fabricación nacional, con una participación del 63% de las ventas en el último año de la serie, cifra que igualmente se ubica por debajo del 72% alcanzado en el año anterior.
Para revertir la tendencia, el Inti considera que será necesario reforzar el apoyo del Estado al sector mediante políticas que incentiven, por el lado de la oferta, nuevas inversiones que amplíen la capacidad de producir localmente estas maquinarias y, por el lado de la demanda, la compra de equipamiento de fabricación nacional.




