clásicos
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La prenda queno pasa de moda
Originalmente el jean era una prenda de trabajo, pero a partir de la década de 1950 se impone como prenda juvenil.
Fue, al parecer una de las prendas que nos fueron legadas de la América precolonial; usadas por grupos minoritarios de Norteamérica y aprovechados por los hombres “blancos” que los adaptaron. En un principio también eran azules pero de una tela mucho más suave, obviamente sin bolsillos, ajustados por la cintura con la ayuda de una cuerda que se pasaba por agujeros practicados en el borde de la prenda.
Luego aparecieron en Génova (Italia) en el tiempo en que ésta era un república independiente y una potencia naval. Los primeros jeans, como los conocemos hoy, se hicieron para la armada genovesa, porque necesitaban un pantalón de todo-uso para sus marineros que pudiera llevarse tanto seco como mojado, y cuyas perneras se pudieran remangar fácilmente para no entorpecer las piernas al limpiar la cubierta ni para nadar. Estos pantalones se podían lavar arrastrándolos en grandes redes bajo el barco y el agua marina los dejaba blancos.
El primer denim era originario de Nîmes (Francia) y de ahí el nombre, (denim). El nombre jeans viene del nombre de Génova en francés (Gênes), que tiene una pronunciación similar a la de jeans.
Los pantalones jeans se desarrollaron en Estados Unidos alrededor de 1872. Levi Strauss era por entonces un comerciante que vivía en San Francisco, pensó en utilizar las lonas que se utilizaban en la fabricación de tiendas de campaña para hacer ropas de trabajo a los mineros, ropas que resistieran la vida a la intemperie y el peso en los bolsillos del mineral encontrado, eran todos del color marrón usado para las tiendas y sin bolsillos traseros. Poco después los genoveses se encargaron de teñir la tela en un característico color azul índigo procedente de la India.
Uno de los clientes de Levi Strauss, un sastre que le compraba rollos de tela llamado Jacob Davis, cansado de comprar tela para remendar los pantalones rotos, pensó en reforzarlos con remaches de cobre en algunos puntos de especial tensión, tales como los extremos de los bolsillos o la base de la bragueta. Como Jacobs no tenía dinero para patentar la idea, le propuso a Levi hacer negocios juntos. Levi aceptó y el 20 de mayo de 1873 recibieron la patente #139,121 de la Oficina de patentes y marcas estadounidense y nació el jean tal y como lo conocemos.
La cultura jean
En los Estados Unidos en la década de los 50, los jóvenes y adolescentes empezaron a ponerse jeans como forma sutil de protesta contra el conformismo. El hecho se consideró una provocación; por ejemplo en algunos cines no se permitía entrar al que llevase jeans. En la década de los 60 los jeans ganaron una gran aceptación; para la década de 1970 los jeans se popularizaron hasta el punto de que comenzó a usarse en prendas de alta costura.
Las modas han ido imponiendo diversos cortes de pantalón, con la cintura más o menos alta, con las piernas ajustadas, rectas o acampanadas (o de pata de elefante). Pero lo cierto es que ha sobrevivido a los cambios de clima, de contexto social, de creencias culturales, y se ha convertido en uno de los pocos testigos de la historia.
Una paleta de variedades
Los que se usarán en este otoño invierno incluyen una amplia variedad de estilos. Cualquier mujer puede encontrar un jean en el que se sienta cómoda y se vea bien.
Por un lado, algunos modelos de jeans serán más altos de cintura y se ajustarán al cuerpo como un guante.
FUENTES CONSULTADAS EN ESTA EDICIÓN:
www.arrebatadoras.com, www.hoymoda.com, www.kids-moda.com, www.modainfantil.com y www.masaryk.nycestream.net