Por denunciar la extensión del paco en villas
Sacerdote amenazado por firmar
un documento sobre drogas
Bergoglio respaldó el informe. El gobierno advierte que los funcionarios del área también reciben amenazas.
Viviana Mariño
politica@ellitoral
CMI
Una denuncia por amenazas a un sacerdote que trabaja en villas de emergencia formalizada ayer por el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, derivó ayer en un contrapunto con el ministro de Justicia, Aníbal Fernández.
Sin identificarlo, Bergoglio señaló que uno de los integrantes del Movimiento de Sacerdotes para las Villas de Emergencia recibió amenazas después de avalar, el 4 de abril pasado, un documento en el que se advierte que la droga está “despenalizada de hecho” en el distrito metropolitano.
“Estas son amenazas, no son “chaucha y palito’, porque no sabemos en qué pueden terminar. Denunciás esas tinieblas (por el negocio de la droga) y te empiezan a amenazar. Hay hombres y mujeres que se consocian para llevar adelante las tinieblas”, puntualizó Bergoglio.
El cardenal realizó esa revelación durante la homilía de la Misa Anual por la Educación realizada en las escalinatas de la Catedral metropolitana, frente a la Plaza de Mayo. Fue antes de compartir un acto cívico-interreligioso con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.
Desde el gobierno
Atento al impacto de las declaraciones de Bergoglio quizás una de las figuras públicas que mayor recelo genera en el gobierno por su supuesto diálogo fluido con dirigentes de la oposición- el ministro de Justicia articuló la respuesta oficial.
“Nos van a seguir amenazando, no sólo a los curas sino a todos los funcionarios que estamos trabajando en este tema, sólo que nosotros no lo hacemos público”, se diferenció Fernández antes de reclamar que los afectados hagan la denuncia para poder iniciar una investigación.
Fuentes eclesiásticas informaron ayer que la denuncia por las amenazas recibidas por uno de los sacerdotes de la Arquidiócesis porteña quedó radicada en la “comisaría correspondiente” pero declinaron identificar al religioso afectado.
El gobierno permanece atento a las intervenciones de la Iglesia sobre narcotráfico y consumo de drogas desde principios de mes cuando, en el documento al que aludió ayer Bergoglio, los sacerdotes cuestionaron a las autoridades.
“¿Ministros y jueces conocen la situación de nuestros barrios? ¿Han dialogado con el hombre común de la villa? El problema no es la villa sino el narcotráfico”, había señalado el Movimiento de Sacerdotes para las Villas de Emergencia en esa declaración.
Una semana después, Bergoglio respaldó públicamente el contenido del informe. “Quiero reiterar que asumo ese documento en forma personal. Lo que dicen los firmantes es como si lo dijera yo mismo en persona”, insistió ayer el arzobispo de Buenos Aires.




