Otra decepción copera
La impericia eliminó a River
El elenco que conduce Néstor Gorosito quedó afuera de la edición 2009 de la Copa Libertadores de América al caer por 4 a 2 ante Nacional de Paraguay. Fue presa de sus propias limitaciones.
Redacción El Litoral
Agencia Télam
Con una actuación decepcionante por donde se la mire, River Plate perdió anoche por 4 a 2 con Nacional de Paraguay y quedó eliminado en la primera fase de la Copa Libertadores de América, edición 2009.
El partido se jugó en el estadio Defensores del Chaco, en Asunción, con un regular arbitraje del brasileño Leonardo Gaciba, quien sancionó dos penales y en el segundo tiempo expulsó a Diego Buonanotte. De esta manera se consumó una nueva decepción para los “millonarios”, que hace 13 años no festejan en el más importante campeonato continental.
Más de lo mismo
Sin fútbol, sin alma, sin argumentos anímicos y sin respetar su historia, River quedó fuera de la Copa en la primera ronda, perdiendo ante un equipo que no jugaba por nada. El elenco argentino salió a jugar al estadio Defensores del Chaco con un esquema diferente del habitual, porque Gorosito paró un 3-4-3 bien definido y con intenciones de “pasar por arriba” a Nacional de Paraguay, pero le salió mal por donde se lo mire.
En el comienzo del partido dio la sensación que todo sería sencillo, porque River se paró en campo contrario, con sus volantes cerca de los delanteros y logrando acercarse al arco de Nacional.
Todo hacía suponer que River se pondría rápidamente en ventaja, pero eso no pasó, porque el equipo de Gorosito se “desinfló”, no tuvo profundidad, dividió la pelota en el medio y fue una sombra ante un rival que no tenía ningún tipo de obligación.
Esperanza
Cuando el primer tiempo se iba sin pena ni gloria llegaron los penales, pese a las protestas, ambos bien sancionados por el árbitro brasileño por faltas infantiles de Cáceres a Fabbiani y de Ahumada a Beltrán, que Falcao y Escobar cambiaron por gol, para irse al descanso 1-1.
En el segundo tiempo, River salió a jugar con la misma actitud que en el inicio del partido, pero, esta vez, con más presión en campo contrario y generando más situaciones. No obstante, en esta ocasión falló en la definición, porque Fabbiani, que sigue estando gordo, y Falcao estuvieron toda la noche peleados con el arco.
Entonces llegó un momento clave del partido, cuando Buonanotte —se fue al vestuario e insultando al banco de suplentes donde estaba Gorosito— se hizo expulsar infantilmente, River quedó con diez hombres y se le vino la noche. En un abrir y cerrar de ojos, el millonario pasó a ser goleado ante un plantel que no jugaba por nada.
River fue un equipo sin fútbol, por momentos sin alma, sin inteligencia y, por eso, cuando nadie lo esperaba, se quedó eliminado de la Copa Libertadores, un certamen que ya le es muy ajeno, y que se presentaba como su gran objetivo en este semestre.




