Crece la expectativa
Aceleran a fondo en las sierras
Con 51 participantes y malas condiciones climáticas, se está desarrollando la primera etapa de esta edición. Loëb es el piloto a vencer y ya lo demostró en el Shakedown y en el Súper Especial del estadio Córdoba.
Daniel Monticelli
(Enviado especial a Córdoba)
El escenario natural es casi siempre el mismo, pero la expectativa se acrecienta en cada edición. Cuando ayer a las 19.05 dio comienzo el Rally de la República Argentina, los cordobeses, sumado a los visitantes de distintos puntos de nuestro territorio y países limítrofes, dejaron de lado sus problemas cotidianos y se dedicaron a disfrutar de esta fiesta deportiva.
Es que esta quinta fecha del Mundial WRC, Grupo N-4 y Juniors, con los 51 autos que tomaron la partida, constituye un acontecimiento único e inigualable. Por supuesto que Sebastián Loëb, junto a Daniel Elena y el Citroën C-4, se imponían con autoridad en los primeros tramos y no será novedad si el francés se lleva su quinto triunfo consecutivo de nuestro país.
Hoy los protagonistas desarrollaban la ahora denominada “primera jornada”, recorriendo la zona del Valle de Punilla, con los característicos tramos de Capilla del Monte-San Marcos Sierra y San Marcos-Charbonier, entre otros, para culminar hoy en La Cumbre-Agua de Oro, que se largaba a las 17.04. Ahora sí que los distintos binomios desplegaban “toda la adrenalina” para tratar de obtener las mejores posiciones.
Verificación técnica
En una carpa especialmente instalada en las cercanías de un supermercado en la capital cordobesa, se desarrolló la habitual verificación técnica, en la cual todos los vehículos participantes debían contar con todos los requisitos exigidos por la Federación Internacional del Automóvil.
Fueron observados dos automóviles, el Subaru Impreza del binomio español integrado por Valdez López-Colt y el de los argentinos Silvi-Marcelo Álvarez con un Fiat Palio.
En el rubro seguridad, fueron objetadas 15 tripulaciones por no usar la indumentaria reglamentaria (estaban con la homologación vencida). En tanto, a nueve competidores les fueron objetados los cascos y cuatro de ellos por el sistema Hanz protector de cervical y cuello.
Shakedown
Finalmente, fueron 51 las tripulaciones que realizaron esta prueba (la última, antes de la carrera propiamente dicha), entre las que se podía apreciar al santafesino Benjamín Álvarez, navegado por Luis Oyola, a bordo del Fiat Palio número 91 del equipo Alejandro Basabilbaso Rally Team de la Clase A-6.
Quedaron afuera definitivamente, por razones diversas, los duetos conformados por: Monarca-Grigera (Mitsubishi N-4); Benetti-Álvarez (Mitsubishi N-4); Hernández-Mendoza y Jurado-Mayorga (en ambos casos con Fiat Palio), como asimismo Lobos-Daparte con un Peugeot 206 de la A-6.
En el Shakedown se eligió un tramo de 6.230 metros de extensión, entre Carlos Paz y Cavalango. En la mañana de la víspera lo hicieron los pilotos prioritarios (son los que suman puntos para el Mundial) y, desde las 12 y hasta las 15, les tocó el turno a los no prioritarios.
Allí, Sebastián Loëb, navegado por su cuñado Daniel Elena a bordo del Citroën C-4, establecía el mejor registro, marcando 4 minutos con 57 segundos y 8 décimas. Segundo quedaba el Ford Focus oficial de Mikko Hirvonen, a 6 décimas; mientras que tercero era Jari-Matti Latvala, con el otro Focus oficial del BP Ford Abu Dhabi.
En los primeros tanteos de esta edición, había un par de motivos de preocupación para los pilotos. Uno era la gran cantidad de piedras sueltas con que se encontraban los protagonistas en el Shakedown y el otro, las condiciones climáticas. Al caer la tarde en la Villa Serrana, el cielo estaba totalmente nublado, mientras que para hoy y mañana estaban previstas precipitaciones.
El Súper Especial
Después de dos temporadas, la anterior se hizo en las inmediaciones del Chateau y, en 2007, en el Monumental de River Plate-, el Rally de la Argentina volvió a ponerse en marcha desde el estadio Córdoba. Para ello se construyó un trazado sobre el campo de juego que mide 850 metros, en el cual se vio todo tipo de maniobras que hicieron delirar a los cerca de 20 mil espectadores que se llegaron hasta el estadio.




