62º FESTIVAL DE CANNES
“La cinta blanca” es Palma de Oro
Sin sorpresas en los grandes premios, la película de Michael Haneke, la favorita de la crítica, recibió ayer la Palma de Oro. También se laureó al “Anticristo” de Lars Von Trier. Almodóvar y Coixet se fueron con las manos vacías.
De la redacción de El Litoral
AFP / EFE
El cineasta austríaco Michael Haneke cumplió los pronósticos y se llevó este domingo, con su escalofriante “Das weisse band” (“La cinta blanca”), la Palma de Oro del 62º Festival de Cannes, que consagró a los actores Charlotte Gainsbourg y Christoph Waltz.
“La felicidad es una cosa rara”, explicó este retratista de la parte más oscura del hombre, “pero puedo decir que en este momento me siento orgulloso”, dijo Haneke al recoger el premio. Su película, una parábola que Haneke ambienta en los meses anteriores al estallido de la Gran Guerra, describe la sociedad que años después produciría el nazismo. El filme había ganado ya el premio de la crítica internacional Fipresci y partía como favorito para hacerse con la Palma de Oro, una situación que el director había vivido infructuosamente con “La pianista” en 2001 y con “Escondido” en 2005.
Sólo el realizador francés Jacques Audiard le hizo sombra con “Un prophét” (“Un profeta”), un aterrador retrato de cómo un adolescente ingresa en la cárcel y acaba convirtiéndose en un carismático criminal. La película se quedó un escalón por debajo de Haneke y ganó el gran premio del jurado.
El director francés Alain Resnais encantó con “Les herbes folles”, un divertimento que encadena personajes, encuentros y situaciones guiados con una lógica dictada por el absurdo, que tuvo defensores en el jurado y recibió un Premio excepcional por el conjunto de su obra.
No hubo polémica en los premios de interpretación: el femenino fue para la francesa Charlotte Gainsbourg, protagonista de “Antichrist” (“Anticristo”), del director danés Lars Von Trier, una de las más discutidas del certamen. Al recibir el galardón, Charlotte definió su experiencia como “la más intensa, dolorosa y excitante vivida hasta ahora”.
Por su parte, el austríaco Christoph Waltz fascinó con su interpretación del coronel Hans Landa, un oficial nazi en la película “Inglourious basterds” (“Malditos bastardos”), del norteamericano Quentin Tarantino que a ojos de Waltz resultó “el mejor personaje jamás escrito en toda la historia del cine”.
Sorpresivos
En esta edición de Cannes, las pocas sorpresas vinieron de los premios menos importantes. El de mejor dirección se lo llevó el filipino Brillante Mendoza por su película de bajo presupuesto “Kinatay” (“Matanza”). El Premio del Jurado laureó a “Fish Tank”, de la británica Andrea Arnold, película que recibió una excelente acogida; y también a la discutida “Thirst”, barroca historia de un cura vampiro del coreano Park Chan-wook.
El premio al mejor guión fue para el chino Feng Mei por “Noche de embriaguez primaveral”, de su compatriota Lou Ye, a quien muchos veían entre los premiados.
Varias películas latinoamericanas aspiraban a la Cámara de Oro, pero este galardón destinado a las primeras obras fue para “Samson and Delilah”, historia de amor dirigida por Warwick Thornton y primera producción aborigen australiana de la historia que llega a Cannes.
Tampoco el actor español Alex Brendemühl se llevó premio con su primer corto como director, el sugerente “Rumbo a peor”; la Palma del cortometraje fue para “Arena” del portugués Joao Salaviza.




