Descontrol en Recoleta
Joven agredido por patovicas
La página de Internet Agenciafe.com consigna que ayer, un joven de 19 años fue brutalmente golpeado por patovicas en un boliche de la Recoleta santafesina.
Redacción de El Litoral
“Hay muchos boliches bailables en la ciudad de Santa Fe, pero Las Ruinas ya se volvió célebre no por su buena atención, o por la buena música que pasa su DJ. Lejos de eso, se conoce desde un tiempo a esta parte por los escándalos protagonizados por su personal de seguridad privada -llamados popularmente “patovicas”- en el trato a quienes concurren a ese lugar en tren de divertimento”, dice Agenciafe.com.
La página periodística de nuestro medio puntualiza a continuación que: “El caso de esta madrugada -por ayer-, involucra a un joven de 19 años llamado Facundo Garrido, hijo del periodista Marcelo Garrido, quien hacía seis meses que no concurría a ningún boliche bailable y como fue invitado por un amigo accedió esa noche a salir a distraerse un poco”.
Según el relato de Facundo, “una pareja en el interior del local, comenzó a discutir en forma acalorada, desatando la ira de la mujer, que comenzó a propinarle golpes a su pareja delante de toda la gente que estaba en el boliche. El joven, que estaba parado al lado de la pareja, advirtió que patovicas del local, se acercaban para darle un final al episodio, pero grande fue la sorpresa cuando Facundo comenzó a ser sujetado por un “patovica” por la espalda y otro por el frente, intentando salir de la situación y levantado las manos diciendo “No tengo nada que ver en esto”.
“De esa manera, fue agredido brutalmente, presionándole el cuello hasta desmayarlo, para luego dejarlo caer sobre el piso del local y golpearlo hasta dejarlo semiinconsciente. Acto seguido lo llevaron colgando hasta la salida de calle 25 de Mayo, para abandonarlo en la vereda a su suerte.”, dice Agenciafe.
“Una vez incorporado, -Facundo-, divisó un patrullero parado enfrente del boliche, al cual intentó relatarles lo acontecido. Los uniformados, lo mandaron a denunciar el hecho a otro patrullero que se encontraba una cuadra detrás, frente al Boliche V-Vip, adonde acudió y recibió como contestación que realizara la denuncia a la comisaría Primera de calle 25 de mayo”.
“Allí concurrió -Facundo-, y dejó sentada su denuncia, fue revisado por el médico de la policía para las constataciones de lesiones en su cara (golpes y raspones), marcas de presión en su cuello y fisura en dos dedos de su mano derecha. La causa se tramita en Juzgado de la Quinta nominación a cargo del Dr. Pocoví, en donde citarán a declarar a los policías adicionales presentes que no cumplieron con su función y al personal de Seguridad del boliche Las Ruinas.
Otros casos
No es nueva esta historia en la ciudad de Santa Fe, hace 4 años atrás, quién estaba a cargo de la secretaría de servicios públicos, Dr. Martín Gainza, había propuesto realizar, ante acontecimientos similares, un registro de personal de seguridad, para saber quiénes y en qué estado psicofísico una persona ocupaba ese puesto en un local bailable para en teoría brindarle “seguridad” a nuestros jóvenes. Este pedido se convirtió en un proyecto que luego quedó en la nada.
Hace no mucho tiempo también se conoció el caso de una menor de 15 años, que en ese mismo boliche Las Ruinas fue sacada por los patovicas del local totalmente alcoholizada, dejándola en la vereda, de donde fue rescatada por sus amigas y un remisero, quien la llevó al Hospital Cullen para salvarle la vida a la menor, que se encontraba en coma alcohólico.
Evidentemente es costumbre de la casa dejar ingresar a menores y como si esto fuese poco, venderles bebidas con contenido alcohólico, cosa que está severamente penado por la ley.
“Es evidente -dice Agenciafe-, que los controles municipales destinados a este local bailable no surgen efecto, dado que los días sábados el público del local se compone en un 80% de menores de edad (recordemos que tienen prohibido el acceso los menores de 18 años), y si encima en su interior tienen acceso a bebidas alcohólicas, evidentemente hay algo que no se está controlando como se debe.
O el Secretario de Servicios Públicos, Dr. Cornelio Collins, no puede controlar a sus inspectores, o hace la vista gorda con ciertos temas que evidentemente son prioritarios para sentar las bases de una sociedad ordenada”, concluye Agenciafe.




