Mercados y tendencias

Con el vaso medio lleno

Mientras la soja sigue siendo la estrella en el mercado de Chicago, el maíz se prepara para dar la sorpresa a partir de una mayor demanda.Al precio local le cuesta copiar lo que ocurre en Estados Unidos. Si bien subió hasta 380 pesos, está lejos de los 530 potenciales.

Flavia Rossi

Cuando esta semana la soja volvió a tocar los 1.200 centavos por bushel en Chicago y se recuperaban los máximos valores de los últimos 8 meses, el maíz seguía luchando por volver a los niveles de comienzos de año.

Los precios más bajos del maíz se dieron en diciembre, cuando la tonelada estuvo por debajo de 120 dólares en Chicago. Todos los inversores estaban bajistas en ese momento. Los fondos especuladores prefirieron quedar vendidos, una posición que no tomaban desde el año 2006, y apostar a que las bajas se extenderían. Incluso los fondos índices, que por su naturaleza sólo asumen posiciones compradas, entre noviembre y marzo recortaron a la mitad las posiciones compradas que llegaron a tener en abril del año pasado.

Mejora

La situación ha mejorado desde entonces y, si el ánimo de los inversores lo permite, el valor del cereal se seguirá recuperando.

Aunque no se puede subestimar el potencial tecnológico de siembra de ese país, las tareas vienen retrasadas y puede haber sorpresas.

Además, semanas atrás mencionábamos que el ciclo 2009/10 puede ser muy ajustado en Estados Unidos. Si se confirma el crecimiento esperado de la demanda de etanol y se repite la producción que hubo el año pasado, los stocks de la campaña pasarán desde el actual 13 por ciento de la demanda a sólo nueve por ciento en el nuevo ciclo, lo que representaría el balance más ajustado de los últimos 13 años.

Si tomamos nota de estas cuestiones, los fondos volvieron a mostrar interés en el maíz. Los que más reaccionaron son los especuladores, que volvieron a ser netos compradores llegando a replicar la posición que tenían en julio del año pasado.

Los precios se recuperaron más de 10 por ciento desde los niveles entre noviembre y marzo y todavía hay espacio para más subas.

Es que si bien los fondos índices ampliaron casi 20 por ciento las posiciones que tenían en ese momento, recién volvieron a la situación de octubre. Si la expansión de la base monetaria en ese país se traslada a los precios, deberán volver a las commodities para evitar los costos de la inflación.

Mercado local expectante

Mientras Chicago promete resultados, al mercado local le cuesta copiar lo que allí sucede.

La semana pasada intentó despabilarse con la asignación de registro de operaciones de exportación (ROE) por 30 mil toneladas, un volumen equivalente a la carga promedio de un barco de nuestra zona.

El mayor interés hizo que volviera a haber negocios entre 360 y 380 pesos por tonelada, exhibiendo una mejora desde los 350 pesos de 15 días atrás.

Aún así, el mercado sigue lejos de los 530 pesos teóricos que cotizaría si se estuviese exportando normalmente.

Habrá que aprovechar las oportunidades que haya para vender el maíz disponible con destino a puertos. Quedan por embarcar dos millones de toneladas antes agosto, por los ROE emitidos en febrero, pero poco movimiento habrá después de eso.

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Saldo agotado

El saldo exportable está prácticamente agotado: quedan por asignar menos de 240 mil toneladas, lo que equivaldría a sumar sólo ocho nuevos barcos en el programa de carga. Con limitado potencial local de subas, quien todavía tenga que vender el maíz a puerto debería estar atento para ponerle precio, prefiriendo aprovechar las subas en el mercado de Chicago.