Se avecinan horas clave por la avenida López y Planes

Hay dos objetivos: reunirse

con la oposición y con Pumpido

La idea es lograr algunos acuerdos políticos y estratégicos con vistas al futuro inmediato y a la reunión del lunes.

Enrique Cruz (h)

“Ya hablé con Jorge Molina, me estoy volviendo a Santa Fe, y allí me juntaré con la gente de la oposición y encararemos de lleno el tema Pumpido-Alí. Hay que encontrar una solución entre todos los unionistas, porque esta situación así no puede seguir”. Esto fue lo que dijo, a grandes rasgos, el vicepresidente primero de Unión, Augusto Borlle, en una charla telefónica que mantuvo esta mañana con El Litoral. Un fiel resumen del momento que se vive y una conclusión que se ajusta al sentimiento que debería primar: el de adoptar entre todos una posición constructiva y priorizando el club, al que todos tienen la obligación de proteger y defender.

Hoy, la actual comisión directiva tiene un frente de batalla que es complicado y urgente: la falta de recursos para pagarle a los jugadores y a los empleados. Por eso, Borlle y el presidente, Miguel Ponce, se instalaron en estos días en Buenos Aires con una misión: juntar dinero. ¿Cuáles son las alternativas?, a saber:

* 1) Hay un interés concreto de Vélez por el pibe Ojeda. El tema es que la operación se dilata y la necesidad de Unión es imperiosa.

* 2) Hay otro interés concreto de Focaccia, el representante de Nereo Fernández, por adquirir el 75 por ciento que le corresponde al club. Esto podría tener una definición inmediata.

* 3) Hay tanteos de un club chileno por Fernando Márquez, pero que no se oficializa.

* 4) Se mantiene la inquietud de empresarios por adquirir el pase de “Tarrito” Pérez, más allá de que el jugador está lesionado (se repone de la fractura) y pasará un par de meses, como mínimo, hasta que vuelva a jugar.

Por el momento, no se ha podido concretar nada que permita salir del paso. Todo lo demás de lo que se habla, forma parte de los proyectos y especulaciones a futuro. Por ejemplo, la idea (y está avanzada) es armar un fideicomiso para “bancar” la próxima campaña y que no se sufran los problemas económicos de la actual; por otro lado, se esperan novedades firmes de ese dinero que llegará desde Francia por la deuda del Toulouse por el pase de Cabrol. Depender de esto último es un riesgo que los dirigentes conocen y admiten, más allá de que se trata de mucho dinero (se habla de un mínimo ingreso de 1.000.000 de euros a la institución).

De todos modos, todo se supedita en Unión a algún mínimo acuerdo político que, por el momento, se observa muy lejano de producirse. Incluido el gran tema de conversación en la falange tatengue: la posibilidad de que Pumpido-Alí vuelvan al club.

Hay que firmarlo

Las declaraciones del Turco Alí modificaron los planes de la dirigencia. Si algo tenía en claro el gobierno tatengue, era que se debía buscar un director deportivo y un técnico, en lo posible con suficientes “espaldas” y capacidad para asumir en este difícil momento. Por eso, se había pensado en Víctor Alfredo Bottaniz y en Humberto Zuccarelli (para el cargo de mánager) y se barajaban alternativas como la de “Pomelo” Ribeca, para el puesto de entrenador, con quien se reunieron el lunes por la tarde en la sede.

Esas declaraciones de Alí (“Pumpido y yo estamos disponibles para ir a Unión como mánager y técnico), pararon todas las gestiones. Es que Pumpido y Alí representan, para este momento de Unión, una apuesta sin reparos ni cuestionamientos.

El Turco pone condiciones (“Tiene que haber unión dirigencial, si no, no se puede”). No está mal como idea general, pero como posibilidad cierta hoy está lejos de concretarse. Hoy, esa alternativa política-institucional no se avizora —lamentablemente— en Unión. Pero podrían acordar (oficialismo y oposición) sobre estos dos nombres para que se los apoye y respalde. Esto debería hacerse por escrito y firmarse. Primero, para que los dos (Pumpido y Alí) se queden tranquilos; y segundo, para que no pase lo que ocurrió hace algunos años con “Cachito” Roteta, cuando se acordó de la misma manera un contrato de tres años y luego, cuando hubo elecciones, se trajo a un nuevo coordinador de inferiores por sugerencia del entrenador de Primera.

Hoy, la panacea política en Unión es imposible de alcanzar. La reunión de socios del lunes puede ser importante en la medida en que —deponiendo actitudes personalistas y pensando pura y exclusivamente en el bien común, que es la institución— se logren acuerdos que permitan transitar por caminos un poco más normales que el actual. De esta decisión de los socios, podrá salir -luego- un marco de acción que tranquilice a Pumpido-Alí para que comiencen a trabajar.

Por lo pronto, Borlle habló telefónicamente con Pumpido. Aunque lo más importante todavía, es la idea de juntarse con la gente de la oposición —que espera aún una resolución de Persona Jurídica respecto del planteo que se hizo para que finalmente haya asamblea extraordinaria— y consensuar algunos temas, entre los que está lo del proyecto deportivo.

La dirigencia tiene en claro que Unión debe apostar a formar un cuadro de profesionales con respaldo, espaldas y peso histórico en el club. Un mánager o director deportivo que asesore a la dirigencia, observe, fogonee y reduzca al mínimo la posibilidad de error, y un entrenador. Eso está bien, sobre todo para este momento difícil, en el que los mismos dirigentes reconocen las dificultades que se viven y la manera en que quedó diezmada, por diferentes circunstancias, la actual comisión. Se logra un doble propósito: armar una estructura que, si se hace perdurable, puede brindar amplias satisfacciones a futuro; y, por otro lado, tener trabajando adentro del club a gente que tenga fortaleza para aguantar más que lo que cualquier otro entrenador, por más nombre y pergamino que tenga, podría soportar en el caso de que no se den los resultados.

Pumpido y Alí saben cómo está la situación política de Unión. Y a partir de ese conocimiento, es que tendrán que evaluar de qué manera se plantearía el acuerdo que les permita volver y trabajar con una relativa comodidad. Unión no es el club de Arabia en el que estuvieron, ni el de México, ni Olimpia ni Newell’s Old Boys. Ellos lo saben muy bien y saben qué se puede proponer y hasta qué punto se puede pretender.

El equipo no se define

El entrenador de Unión, Ariel Catinot, todavía no definió el equipo que jugará pasado mañana ante All Boys, desde las 16, en el 15 de Abril. Es segura la reaparición de Fontana y no estará presente Fernando Márquez, quien arrastra una lesión desde el partido con Atlético Tucumán y ahora sí necesita “pararse” por recomendación médica.

Inclusive, la idea es practicarle una ecografía para tener mayores precisiones de la lesión muscular que arrastra, con el fin de que inicie de inmediato su proceso de recuperación.

Volviendo al equipo, con el retorno de Fontana y si Alessandria está en condiciones, la idea sería armar línea de cuatro en el fondo, con los dos mencionados más Pedro Suárez y Yacob.

En la mitad de la cancha, están confirmados Zapata, Acosta y Jorge Torres, no así el volante por derecha (sería Arrúa), en tanto que arriba jugará Pereyra y su acompañante saldrá de Taborda, Amerisse o Weiner.

/// EL DATO

Festejo eterno

El próximo lunes se realizará un almuerzo en el estadio Ángel Malvicino, organizado por la Agrupación Festejo Eterno. Las tarjetas tienen un costo de 20 pesos (servicio de buffet) y se pueden adquirir en Aristóbulo del Valle 4147 a partir de las 17 o a través de los números 154-725749 (Barto) o 154-851608 (Javier). Además, durante el fin de semana se estarán vendiendo en puntos estratégicos de la cuidad, como así también el domingo, momentos antes del partido con All Boys.

/// la clave

¿Conciliación obligatoria?

Al cierre de nuestra edición se llevaba a cabo una reunión en la Secretaría de Trabajo tras la cual se dictaría la conciliación obligatoria en el conflicto entre Unión y sus empleados. Consultado un dirigente sobre este tema, señaló esta mañana que el club ha puesto a disposición una parte de lo que se está adeudando. Si se dicta la conciliación, el partido del domingo se jugaría sin problemas pues los empleados deberán retomar sus funciones habituales.